Real Betis

La transformación del Benito Villamarín comenzará en julio: tendrá gimnasio, clínica, bares, una plaza y un hotel

El renovado estadio del Real Betis se estrenará en la temporada 2027/2028 con una amplia oferta de ocio, hostelería y gastronomía para que el recinto sea usado todos los días del año

Recreación de cómo quedará el nuevo Benito Villamarín, estadio del Betis, una vez acabe la obra de reforma / Real Betis

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Rafa Aranda

Sevilla

El Real Betis vivirá una temporada 2025/2026 de grandes cambios. Volverá a disputar competición europea, pero no lo hará en el Benito Villamarín. El conjunto verdiblanco pretende comenzar la gran transformación de su estadio y su entorno en julio de 2025 y finalizarla en julio de 2027, por lo que jugará todos sus encuentros en casa en el estadio La Cartuja desde el próximo mes de agosto. Para cumplir con estos plazos y dar inicio a los trabajos, primero debe producirse la aprobación definitiva del Estudio de Ordenación. De momento cuenta con el visto bueno inicial y acaba de comenzar la fase de exposición pública y alegaciones.

En líneas generales, la obra del Benito Villamarín consistirá en construir desde cero la grada de Preferencia y crear a su lado una plaza y un edificio anexo en el que se podrá hacer uso de un hotel de 150 habitaciones, una clínica deportiva, un gimnasio-Spa & Wellness, y una parte comercial destinada a moda deportiva, retail complementario, ocio y restauración. También se proporcionará un parking subterráneo al servicio de los ciudadanos.

Hasta no tener definido el proyecto de ejecución no se podrá concretar cómo será la distribución del edificio, pero en el Estudio de Ordenación consultado por este periódico calcula el Betis que la parte comercial ocuparía un 33% (tres primeras plantas y la novena, para moda deportiva y restauración), el hotel un 25% (de la quinta a la octava planta), y el gimnasio un 22% y la clínica del deporte un 20% aproximadamente (ambos usos en la cuarta).

Futura distribución del edificio anexo al estadio Benito Villamarín, campo del Real Betis, tras su transformación / Real Betis

La plaza aledaña al estadio tendrá unos 3.804 metros cuadrados, ubicada junto a la calle doctor Fleming, para la convivencia al aire libre. Además, el nuevo estadio plantea en la Avenida de La Palmera eliminar el vallado existente, creando más espacios públicos. En esa parte, se añade un viario con una superficie de 470,32 metros cuadrados que pertenecen al Ayuntamiento de Sevilla y que inicialmente no estaban en el Avance del Estudio de Ordenación, por lo que es un terreno incorporado posteriormente tras ser sometido a consulta pública en febrero de 2024. En total, el ámbito urbanístico abarca una superficie de 43.258 m2.

El encaje con el entorno: altura máxima de nueve plantas

Una de las principales protestas de las asociaciones vecinales de Bellavista es lo diferente que será del entorno urbanísticamente. El Betis justifica en el documento presentado a Urbanismo que "va a proporcionar un impacto positivo de gran valor a la imagen de Sevilla, mediante un edificio icónico, de representatividad de la ciudad, y reconocimiento colectivo en la proyección de la imagen internacional".

El mayor número de personas posible antes y después del partido con una oferta comercial, de ocio y hostelería amplia

Teniendo en cuenta la altura de los edificios del entorno, la cota máxima de la cubierta en el interior del estadio no podrá superar los 47 metros, mientras que en el edificio anexo se permiten ocho plantas junto a la baja, con una altura máxima de 34 metros. "El impacto de la actuación en el barrio de Heliópolis se ha intentado minimizar escalonando el edificio anexo que tiene su altura menor en la esquina entre las calles Iguazú y Dr. Fleming, donde se encuentra la plaza de uso público, estando la altura máxima frente a la calle Padre García Tejero". Esta es la zona donde los edificios del entorno son de altura considerable, llegando a las 13 plantas.

Recreación de cómo estará dividido el estadio Benito Villamarín, campo del Real Betis, tras su transformación / Real Betis

El club verdiblanco razona que la fachada aterrazada desciende hacia al sur, con "una respuesta urbana coherente con el entorno, dotando a la comunidad de un espacio de calidad en forma de plaza de uso público". "Se produce una secuencia de terrazas, aumentando su altura en la zona norte de acuerdo con el entorno, para liberar espacio hacia el sur. Esta disposición, además de atenuar el efecto pantalla de una construcción de altura continua, permite el soleamiento y la iluminación de las distintas plantas de una manera más eficaz y ecológica".

Uso del estadio durante todo el año con ocio y hostelería

El club basa su proyecto en que el estadio se utilice los 365 días del año y no solo en día de partido. De ahí la intención de crear zonas de esparcimiento en el entorno para que los aficionados puedan acudir para hacer deporte, comprar, comer o cualquier otra actividad de ocio distinta a ver un encuentro del Betis.

Las características del Benito Villamarín no son compatibles con grandes espectáculos y actuaciones musicales

Al establecer nuevas zonas de estancia dentro del estadio pero fuera de los tornos, asegura el documento que se aumentará el número de ocupantes del recinto en las horas previas y posteriores al encuentro, "dilatando los tiempos de llegada y salida de los usuarios al campo. Con esta medida se reducirá el flujo de espectadores que en la actualidad se congrega en las proximidades del estadio los minutos antes y después del encuentro aumentando la seguridad en la evacuación".

El Betis reconoce que en los días de partido, "inevitablemente y debido a la gran afluencia de público, se originan en el entorno problemas de movilidad, estacionamiento, ruido y suciedad que condicionan la calidad de vida de los residentes". Por eso, al no aumentar el aforo tras las obras, "aspira a albergar en su interior antes y después del partido el mayor número de personas posible, con una oferta comercial, de ocio y hostelería amplia, reduciendo así los problemas originados por la concentración de personas en el entorno" con una llegada y salida más escalonada del público.

Lo que sí mantiene el club, por las comparaciones con el Santiago Bernabéu, es que las características del nuevo Villamarín "no son compatibles con un estadio tipo 'arena', con compatibilidad con grandes espectáculos y actuaciones musicales". "Es un espacio deportivo con un campo de juego perenne de césped natural incompatible con la simultaneidad de otros eventos durante la temporada", añade. Este es el plan que tiene el Real Betis de cara a la temporada 2027/2028, que comenzará ya este verano, si finalmente el proyecto acaba superando sin problemas todos los trámites administrativos y logra la aprobación definitiva.

Noticias de Portada Leer Noticias cerca de ti CercaJuegos Jugar