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POBREZA

La pobreza se hacina en la periferia de Sevilla: "Pisos con contratos de lunes a viernes y camas en cocinas"

La memoria de 2024 de Cáritas señala que la situación socioeconómica de la capital andaluza ha experimentado una "mejoría moderada" y que el número de familias atendidas disminuyó un 14% respecto al año anterior

El informe de Cáritas hace una radiografía de la pobreza en Sevilla.

El informe de Cáritas hace una radiografía de la pobreza en Sevilla. / El Correo

Rocío Soler Coll

Rocío Soler Coll

La pobreza se hacina en los barrios de la periferia de Sevilla y en algunos pueblos del área metropolitana. "Siempre nos ha preocupado el acceso a la vivienda, pero este año la preocupación es enorme. En pueblos como San Juan de Aznalfarache una habitación vale 300 euros, una cama 180 y muchas veces están ubicadas en cocinas. Hay familias que tienen pisos con contratos de lunes a viernes pero el fin de semana se tienen que ir porque vuelve la persona que está interna en algún sitio. Nos encontramos con familias que viven en pisos hacinados, en cuartos, en trasteros y hasta en cocinas. Son tratos totalmente humillantes".

Así lo han revelado desde la dirección de Cáritas Sevilla durante la presentación de la memoria de 2024 este miércoles en el Palacio del Arzobispado de Sevilla. Acompañados por el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses y bajo el lema Mientras haya personas, hay esperanza, el informe plantea una mejora socioeconómica en la capital andaluza, puesto que el pasado año el número de hogares atendidos se rebajó en un 14%, aunque la cifra "sigue siendo preocupante": 12.461 hogares, o lo que es lo mismo, 39.628 personas atendidas en la provincia. Todo ello, con un presupuesto de 11,5 millones de euros (un 7% más que el año anterior) y una comunidad compuesta por casi 7.000 socios y 900 donantes.

El Polígono Sur, Tres Barrios y San Jerónimo fueron los tres distritos de Sevilla capital donde más familias recibieron algún tipo de ayuda por parte de Cáritas durante 2024. En concreto, 1.062 hogares de estos barrios fueron atendidos por la entidad diocesana a través de tarjetas monedero o con el pago de la hipoteca o el alquiler, uno de los problemas que más ha crecido este año y que más preocupa por el auge de pisos hacinados y familias que viven en trasteros o cocinas.

“Para ayudar a todo aquel que lo ha necesitado, Cáritas ha contado con 2.557 agentes voluntarios que prestan su tiempo y dones. Ese es el capital principal de Cáritas”, ha señalado al inicio de su intervención el arzobispo de Sevilla. “Cada una de esas personas que reciben la ayuda tienen rostros concretos, nombre y apellidos, historias de dolor que están marcadas por las trampas legales y el difícil acceso a empleo y vivienda digna”, ha añadido, insistiendo en que, pese a que en Sevilla hay riqueza económica, cultural, histórica y artística, cada año el ranking de barrios más pobres en España lo encabeza Sevilla.

Una “moderada mejoría” en la provincia

Este 2024, el escenario sigue siendo preocupante, pero las cifras abalan una “moderada mejoría” según los datos de la estadística de Encuesta de Condiciones de Vida 2024, donde se sitúa que el riesgo de pobreza y exclusión es dos puntos menos que el año anterior en Andalucía, aunque la pobreza siga alcanzando todavía al 35,6% de la población.

En Sevilla capital, las iglesias que mayor demanda asumieron fueron la iglesia de Jesús Obrero, ubicada en Polígono Sur, donde se atendió a 351 hogares; en la Candelaria y Blanca Paloma, donde se ayudó a 331 familias, en la parroquia de El Rosario, que se encargó de 192 hogares, en San Pío X, que acogió a 188 familias y en Nuestra Señora de Lourdes, en La Barzola, a 159 hogares.

En la provincia de Sevilla, la Cáritas de los pueblos ha acompañado al 58% del total de hogares atendidos, es decir, a 1.294 familias. En este sentido, en la parroquia de San José Obrero de San Juan de Aznalfarache se ayudó a 394 familias, en Pilas a 350 hogares, en Santa María del Alcor de El Viso de Alcor a 210 hogares, en El Espíritu Santo de Mairena de Aljarafe a 180 y en Nuestra Señora de Guía de Camas a 160.

La principal ayuda: recursos de primera necesidad

El año pasado, Cáritas realizó 97.725 intervenciones en las casi 13.000 familias atendidas, donde el 67% del acompañamiento se destinó a cubrir bienes de primera necesidad, como alimentación y recursos básicos.

Para ello, lejos de volver a las conocidas colas del hambre, están aspotando por prácticas que se alejan cada vez más del “asistencialismo” y permiten a las familias comprar productos con total normalidad. lo han hecho a través de cheques, dinero en efectivo o vales, así como las tarjetas monedero, que el año pasado se entregaron 10.000 por un valor de 460.000 euros.

Casi un millón para ayudar a pagar la vivienda

De los más de once millones de euros invertidos, 3.885.869 euros se han destinado a la Atención Primaria, es decir, a ayudar a sobrellevar gastos relacionados con los recursos básicos, la vivienda, los suministros, el transporte o la salud. El 20% de esta inversión, 794.064€, se destinó solo a cubrir gastos relacionados con la vivienda, como hipotecas, alquileres o suministros.

En esta misma línea, la entidad diocesana denuncia en su memoria el crecimiento del precio de la vivienda, algo que provoca una grave crisis de asequibilidad que, aunque afecta a muchos hogares de rentas medias, golpea sobre todo a todos los hogares con menos recursos.

El auge de los pisos turísticos en los barrios más céntricos de la capital andaluza es uno de los principales motivos por lo que ha caído la oferta de pisos en alquiler y los que quedan tienen precios muy elevados Por ellos, de acuerdo con el documento, por zonas geográficas, las mayores dificultades se producen en las áreas con un mayor dinamismo de la actividad económica y turística.

La pobreza persistente se ceba con las madres solteras

Pese a que un 14% de los hogares que recibieron ayuda de Cáritas en 2023 no la han necesitado en 2024, todavía existe una “preocupación latente” por aquellas familias y personas que siguen siendo excluidas y marginadas de forma intensa y continuada.

Se trata de aquellas familias que viven la pobreza de una forma persistente, cronificada, estructural, con dependencia de las ayudas. Esto afecta especialmente a madres solas con hijos a su cargo y a las personas migrantes en situación de irregularidad administrativa, que pese a tener recursos para recuperar y mantener su autonomía y la de sus familias, la barrera legal lo imposibilita. Tanto es así, que desde la entidad diocesana denuncian que esta situación es cada vez más preocupante porque “está creciendo en número y en intensidad”. “Hay que tener en cuenta la imposibilidad al acceso al empadronamiento para esto tipo de personas”, han puntualizado desde Cáritas.

Finalmente, respecto a los primeros seis meses de 2025, desde la entidad insisten en que la situación “es prácticamente la misma” que el año pasado. “A este ritmo habrá un incremento muy serio en el suministro de ingreso en alquileres. Estamos ayudando mucho a los pagos de los alquileres, y eso es lo que más nos estamos encontrando”.

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