Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Seguridad

El plan antincendios de la Catedral de Sevilla: "El fuego no se propagaría como en la Mezquita o Notre-Dame"

El edificio dispone de medidas de prevención actualizadas permanentemente, como cámaras de vigilancia, detectores de humo o una formación especial a todos los trabajadores y cuerpos de seguridad

Imagen de un simulacro realizado en la catedral de Sevilla en 2024.

Imagen de un simulacro realizado en la catedral de Sevilla en 2024. / CATEDRAL DE SEVILLA

Rafa Aranda

Rafa Aranda

Sevilla

"El riesgo cero no existe", pero en la Catedral de Sevilla se respira tranquilidad ante la poca probabilidad que ven a que pueda darse un incendio como el ocurrido hace una semana en la Mezquita de Córdoba o el de 2019 en la catedral de Notre-Dame de París. Según explica el canónigo portavoz del Cabildo de la Catedral y delegado de medios, Marcelino Manzano, a El Correo de Andalucía, existe un plan medido al detalle con cámaras, detectores de humo, vigilancia durante las 24 horas del día o revisiones constantes para implantar los medios más modernos del mercado. Aunque realmente todo se remonta incluso a los orígenes del edificio, a los siglos XV y XVI, cuando se construyó con una "salvaguarda" que llega hasta nuestros días: la piedra de las cubiertas.

En la Catedral de Sevilla, a diferencia de la Mezquita por ejemplo, hay poca madera. Manzano recuerda la reveladora conversación que tuvo con un historiador. "Nuestra construcción es diferente, no hay cubiertas de madera. En otros lugares, con naves tan altas y con madera, ha habido problemas, pero aquí es son de piedra y no se puede propagar el fuego como en Notre-Dame o en Córdoba. Me contó este historiador que de alguna forma se pensó en esto cuando se hizo. La piedra es una salvaguarda ante posibles incendios".

Por ejemplo, no se almacenan sillas de madera, "son metálicas y se alquilan puntualmente". Tampoco se guarda maquinaria en el interior, de ningún tipo (se baraja que un fallo eléctrico en la batería de una barredora mecánica fuese el origen del incendio de Córdoba). En la Catedral de Sevilla se guarda el material en el exterior, en el Patio de los Naranjos, apartado. "Hay menos riesgo allí, por eso se hizo, teniendo ese espacio", comenta Manzano. Tampoco se permite que la gente lleve velas: "Hay un protocolo de apagado y encendido de velas, por ejemplo en los cultos, sobre cuándo hacerlo y con autorización".

Simulacro de incendio en la Catedral de Sevilla

Simulacro de incendio en la Catedral de Sevilla / Jorge Jiménez

Todo está medido al detalle. La propia estructura originaria de la Catedral, que ya reduce el riesgo, se une a las medidas que de manera constante conforman los planes de Seguridad y de Autoprotección y Evacuación de Emergencia y a la coordinación con los cuerpos de seguridad y bomberos de Sevilla. Por la seguridad del edificio, de las personas, y de las obras de arte vela un técnico acreditado en plantilla, Manuel Campos, como director de seguridad encargado de la revisión, coordinación e implantación de las medidas de control. Y junto a él, todo el personal contratado formado para seguir las instrucciones. "Estamos preparados para cualquier eventualidad. Todos sabemos cómo actuar dependiendo de la amenaza que sea", trasladan desde la Catedral a este medio.

Detectores de humo, extintores, videovigilancia...

Marcelino Manzano detalla que en la Catedral de Sevilla hay dos revisiones paralelas del plan ante incendios o cualquier otra amenaza. Una de ellas es permanente. "Se toma nota cuando pasa algo y se va a actualizando constantemente. Si hay un sistema nuevo en el mercado, se estudia. Estamos siempre a la vanguardia", asegura. Y además, anualmente se realiza una revisión global. La última fue a comienzos de 2025 y la próxima será ya en 2026. "A veces no hay que variar nada. Específicamente para incendios no hemos hecho casi nada nuevo recientemente".

Dentro de la prevención y detección de un posible incendio, se cuenta "con detectores de humo y extintores, en un número superior al de la normativa, o pulsadores". Amplía el canónigo portavoz del Cabildo de la Catedral que se cuenta con "una vigilancia permanente durante las 24 horas del día monitorizando las cámaras exteriores e interiores". Todo ello además del personal de seguridad, y otros servicios como desfibriladores, toldos ante el calor, primeros auxilios, o rotación permanente de los trabajadores para cualquier otra eventualidad.

Simulacro de incendio en la Catedral de Sevilla

Simulacro de incendio en la Catedral de Sevilla / Jorge Jiménez

Formación especial de Policía, UME y Bomberos

Policía, Unidad Militar de Emergencias (UME), Bomberos... Todos los cuerpos destinados a la seguridad de los visitantes y trabajadores están formados específicamente para conocer al dedillo las características de la Catedral de Sevilla y en permanente contacto y asesoramiento con el Cabildo. De hecho, los bomberos dentro de su aprendizaje estudian cómo entrar y salir tanto desde las nueve puertas habilitadas para disponer de ellas en cualquier emergencia como desde las cubiertas.

También está perfectamente diseñado el plan de evacuación, probado con diferentes simulacros. Hace un año aproximadamente, tuvo lugar un simulacro de protección de bienes de interés cultural que sirvió para saber "cómo evacuar el material y en qué orden de prioridad". Cuenta Manzano que "hay retablos de madera e imágenes, como el retablo mayor, que sería lo más sensible" ante un posible fuego.

También ayuda a poder salir de la Catedral que no hay ninguna edificación colindante, por lo que se puede realizar la evacuación por cualquier puerta y sin necesidad de escaleras, al estar a ras de suelo.

"Estamos tranquilos, estamos bien asesorados", resume Marcelino Manzano en la conversación con este medio, sobre el blindaje de la Catedral de Sevilla para reducir lo máximo posible que se puedan vivir imágenes de humo y llamas arrasando uno de los lugares más representativos, queridos y emblemáticos de la ciudad.

Tracking Pixel Contents