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Patrimonio

Las Atarazanas reabren sus puertas: "Es una ganancia indiscutible para la cultura andaluza y la identidad sevillana"

Este histórico astillero sevillano, que funcionará como un centro de referencia cultural, ha acogido este miércoles el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía tras tres años de obras y décadas de abandono

Vídeo | Juanma Moreno preside el estreno de las Atarazanas

Antonio Muñoz

Rafa Aranda

Rafa Aranda

Sevilla

Han tenido que pasar más de 30 años para que las Reales Atarazanas salgan de su abandono y vuelvan a funcionar como un espacio cultural de referencia en Sevilla. Este coloso de la arquitectura industrial medieval, que nació en el siglo XIII como astillero para construir y reparar las galeras de la Corona de Castilla, reabre sus puertas este miércoles 1 de octubre tras un periodo de obras que ha durado tres años. Este bien patrimonial, una vez han acabado los trabajos, ha sido el elegido por el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, para celebrar el Consejo de Gobierno de esta semana. Y el jueves tendrá lugar un acto de finalización de las obras en el que también estarán presentes la Consejería de Cultura, altos representantes de La Caixa -que ha financiado gran parte de la rehabilitación- y Antonio Pulido, presidente de la Fundación Cajasol, como concesionaria de la próxima explotación cultural del edificio. En este evento participará también el arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra.

Tras una inversión de más de 20 millones de euros (13,6 millones de euros por parte de la Fundación La Caixa y más de siete por parte de la Junta), esta semana se hará efectivo el traspaso del edificio a la Fundación Cajasol, que convertirá estas naves en un centro cultural de vocación americanista y se encargará de darle contenido y programación. Fue en febrero de 2022 cuando el Gobierno de Juanma Moreno dio inicio al proyecto de rehabilitación de este espacio ubicado en el barrio del Arenal, a cargo del arquitecto Vázquez Consuegra y ejecutado por la constructora Grupo Avintia.

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha asegurado este miércoles que "había caído en el abandono, e incluso en el olvido, y que fue una de las grandes reclamaciones de la ciudad". "Uno de los compromisos electorales que habíamos adquirido ya en la pasada legislatura hemos conseguido hacerlo realidad. Son más de 20 millones de euros muy bien invertidos por parte de la Junta y la Fundación La Caixa", ha remarcado Moreno.

El presidente andaluz ha señalado al respecto que este proyecto representa "una indiscutible ganancia para la vida cultural de Andalucía, para la economía local, para el turismo de calidad y para la identidad hispalense, que recobra una pieza clave de su pasado y de su papel en la historia". "Sumamos un potente foco de conocimiento y disfrute del arte y del patrimonio a cada uno de nuestros visitantes, que expandirá el mapa monumental hispalense hacia el río, reforzando el barrio del Arenal como polo cultural", ha proseguido, tras un proceso "terriblemente complejo desde el punto de vista jurídico, económico y técnico", algunos de esos escollos "parecían prácticamente imposibles de superar". Asimismo, Moreno ha agradecido la labor de los arqueólogos, con un "excepcional y complejísimo trabajo", y la "implicación" de Fundación La Caixa.

Se ha tratado de una de las intervenciones más difíciles que se han llevado a cabo recientemente desde el punto de vista patrimonial y por la contestación que ha tenido desde un sector conservacionista de la ciudad. Según describió la propia constructora cuando mostró en imágenes el resultado, ha supuesto "un desafío de gran complejidad en tres dimensiones: geográfica, social e histórica". "La ubicación, en una zona con accesos muy limitados, requirió soluciones logísticas avanzadas para garantizar el suministro de materiales, además, la relevancia social del edificio ha demandado una ejecución discreta y especialmente cuidadosa en cada fase. Y el carácter histórico de la construcción ha obligado a extremar la atención en cada intervención, asegurando la preservación de un patrimonio con más de ocho siglos de historia", analiza.

Las Reales Atarazanas acumulaban años y años de bloqueo. Sus más de 7.000 metros cuadrados de superficie, con sus características y amplias naves conectadas mediante grandes arcos de ladrillo, estaban cerrados al público, ocultos a los ojos de Sevilla con solo unas rendijas a través de las que poder mirar. Por eso en los últimos tres años se ha llevado a cabo un trabajo minucioso de rehabilitación que ha permitido, entre otras actuaciones, la apertura de arquerías hacia la calle Dos de Mayo, la restauración de bóvedas del siglo XVIII, y la recuperación parcial de la cota original del suelo.

Décadas de parálisis y una intervención profunda

El doble acto de este miércoles supone acabar con una crónica de decadencia de un espacio emblemático de Sevilla, que finalmente ha podido salir a flote. Hay que remontarse al reinado de Carlos I, cuando en el año 1760 la Real Maestranza de Artillería ocupa las naves para instalar su sede y dar inicio a un periodo de reformas que cambian la fisonomía del monumento. Desde entonces, hasta finales del siglo XX, sigue funcionando a pleno rendimiento, pero en el año 1970 deja de usarse como sede de la Real Maestranza de Artillería.

En el siglo pasado el edificio fue declarado incluso Bien de Interés Cultural, pero su deterioro avanzaba y esto llevó a la Junta de Andalucía a adquirirlo en 1993 al Ministerio de Defensa para su restauración. La Consejería de Cultura se convirtió así en titular del edificio, aunque su rehabilitación se ha alargado más de 30 años. Como dijo el presidente andaluz, Juanma Moreno, en 2022, las Atarazanas encadenaron "décadas de abandono y proyectos fallidos".

Así están las “Atarazanas” de Sevilla tras la restauración

Así están las Atarazanas de Sevilla tras la restauración / El Correo

En 2009, la Fundación La Caixa planteó ubicar el primer Caixafórum de Andalucía, pero años más tarde, y tras la denuncia interpuesta por una asociación conservacionista y las medidas cautelares de un juez, se abortó este plan. Se rediseñó el proyecto y, finalmente, el proyecto de obras logró arrancar en febrero de 2022. Por el camino, nuevas denuncias de Adepa y también unas afecciones y grietas en el vecino Hospital de la Caridad, por el que la Junta ha tenido que hacer una inversión de más de 2,5 millones de euros.

Durante estos años se ha trabajado para reemplazar las piezas más deterioradas por otras nuevas, integradas después mediante técnicas que mantienen la estética original. En las zonas de mayor valor patrimonial, los suelos se han resuelto con placas alveolares apoyadas sobre albero, una solución reversible que preserva la memoria del uso original del espacio como lugar de construcción de galeras. El resultado ha logrado combinar la esencia histórica del inmueble con nuevos espacios, como una sala de exposiciones concebida con un diseño contemporáneo.

El futuro de las Atarazanas, por definir

Con el arranque de las obras, Moreno anunció que la recuperación de estas naves iba a suponer "el reencuentro de la ciudad no solo con uno de sus mejores monumentos -se trata del inmueble medieval más grande de la capital-, sino con su vocación universal y americanista simbolizada en el papel jugado por Sevilla y su astillero en el Descubrimiento de América y la primera circunnavegación de la Tierra".

Reales Atarazanas de Sevilla, Septiembre de 2025

Las Reales Atarazanas de Sevilla tras su restauración / Jorge Jiménez

La rehabilitación de las antiguas naves medievales es la primera fase para la recuperación pública de este espacio. La segunda corresponde a la Fundación Cajasol, encargada de dotar de contenido a las Atarazanas. Así quedó estipulado en el contrato administrativo que la entidad que preside Antonio Pulido firmó con la Junta como concesionaria de la explotación cultural del edificio.

En este espacio está previsto que se ubique, como se contó en su momento, el vestíbulo general, una sala polivalente, cafetería, tienda, librería y un espacio para administración. Aunque muchas han sido las voces que en público han deslizado posibles contenidos para estos astilleros medievales, siendo la vertiente americanista y de la historia de la propia ciudad la más repetida, a día de hoy no hay una propuesta formal presentada por parte de la Fundación Cajasol a la Consejería de Cultura, pero sí distintas propuestas que se estarían estudiando con interés para dotar de contenido a estas naves del siglo XVI.

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