Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Sevilla

¿Qué pasaría si hubiese un brote de ébola en Sevilla? La Guardia Civil forma a sus agentes en un simulacro

La unidad NRBQ de la Benemérita ha realizado este viernes en las instalaciones del puerto unos ejercicios en los que han participado un total de 28 agentes de varias comandancias

Vídeo | Simulacro de la Guardia Civil en Sevilla ante una posible enfermedad contagiosa

Simulacro de la Guardia Civil en Sevilla ante una posible enfermedad contagiosa / Carlos Doncel

Carlos Doncel

Carlos Doncel

Sevilla

Al Puerto de Sevilla ha llegado un contenedor sospechoso. Cuando las autoridades lo abren, ven a varias personas en muy mal estado de salud, llenas de vómitos y heces. ¿Podría ser por alguna enfermedad contagiosa grave? De momento no se sabe, pero hay que trasladarlas al hospital más cercano con urgencia. Los sanitarios piden ayuda a la Guardia Civil, que acude de inmediato, aunque no puede actuar de cualquier forma: cada uno de los efectivos desplegados se prepara para esta situación. Y en mitad del muelle, pasan a desfilar escafandras grises, máscaras, guantes y desinfectantes.

En esto ha consistido el simulacro realizado este viernes por la unidad NRBQ (nuclear, radiológica, biológica y química), en el que han participado un total de 28 agentes de distintas comandancias de la Benemérita y varios voluntarios. Durante el ejercicio se han puesto a prueba "los protocolos de intervención, aislamiento y apoyo en una escena contaminada", según informan desde el Instituto Armado. Es decir: cómo actuar con total seguridad cuando los guardias se enfrentan a un riesgo de este tipo.

"Ante una posible enfermedad como el ébola, que se contagia por el simple contacto, los efectivos intervinientes se deben equipar con los EPI y máscaras con filtro para evitar verse infectados", explica el comandante Marcelino Naranjo. "Después de montar y evacuar a los afectados en ambulancia, se procede a la descontaminación de todo el personal para evitar luego una propagación", detalla este mando de la NRBQ.

Un agente de la Guardia Civil desinfectando a otro durante el simulacro realizado en el Puerto de Sevilla.

Un agente de la Guardia Civil desinfectando a otro durante el simulacro realizado en el Puerto de Sevilla. / CARLOS DONCEL

El objetivo de esta jornadas es "mantener la operatividad y eficacia del sistema NRBQ en una categoría básica", tal como apuntan desde la Benemérita. "Estos cursos los vamos haciendo por las distintas comandancias a agentes de la unidad de seguridad ciudadana (Usecic). Pero hay otros dos niveles superiores: en el segundo, se adquiere capacidad de detección y toma de muestras, y ya luego está el tercero, que es el de máxima especialización", ilustra el comandante Naranjo.

Del volcán de La Palma a la dana de Valencia

Esta formación ha sido impartida por miembros de la Unidad Central Operativa NRBQ, con sede en el municipio madrileño de Valdemoro. Una especialización dentro de la Guardia Civil encargada de afrontar emergencias de tipo nuclear, radiológico y biológico. Frente a cualquier riesgo de este calibre, ahí están estos agentes: "Nosotros hemos tenido que participar en episodios tanto intencionados como naturales", afirma Marcelino Naranjo.

"Por ejemplo, en el volcán de La Palma realizamos mediciones de los niveles de gases durante dos años. Y en la dana de Valencia estuvimos descontaminando y examinando los garajes por si la atmósfera era respirable o no", cuenta este mando del Instituto Armado. "Hasta analizamos cartas que puedan resultar sospechosas de tener algún peligro", resalta el propio Naranjo a El Correo de Andalucía.

Volcanes, inundaciones, gases tóxicos y hasta enfermedades contagiosas. Los efectivos del NRBQ afrontan peligros invisibles al ojo humano, en muchas ocasiones. Por eso es tan importante la formación, el estar preparado para cuando llegue ese día. El objetivo final, tal como destacan desde la Guardia Civil, es que esos agentes se protejan tanto a sí mismos "como al resto de la ciudadanía".

Tracking Pixel Contents