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Universidad de Sevilla

"La Universidad de Sevilla tiene terrenos en Montequinto y cerca del Virgen del Rocío para hacer viviendas de estudiantes"

La vicerrectora durante todo el mandato del rector saliente defiende que tiene su propia "manera de gobernar" y apuesta por poner en marcha la Oficina de Alojamiento, que promoverá la cesión de terrenos y una plataforma virtual para solucionar el problema de la vivienda

Carmen Vargas, rectora de la Universidad de Sevilla

Carmen Vargas, rectora de la Universidad de Sevilla / US

Patricia Godino

Patricia Godino

Sevilla

En las primeras elecciones por sufragio universal en 21 años en la Universidad de Sevilla, Carmen Vargas ha logrado imponerse al resto de rivales -incluido el decano de la Facultad de Odontología que pasó a la segunda vuelta- en unas elecciones que partieron con récord de candidatos. Aunque, en términos de participación, esta segunda vuelta haya arrojado un dato que ilustra el poco entusiasmo que despertaban estos perfiles: apenas han votado 1.400 personas de un censo cercano a las 67.000 personas.

Con todo, esta campaña ha invitado a repensar dinámicas en una institución que, en términos presupuestarios y de comunidad, es un gigante: 634 millones de euros de presupuestos, 80.000 personas y una treintena de centros, entre propios y adscritos.

La vicerrectora de Proyección Institucional e Internacionalización del rector saliente, Miguel Ángel Castro, representa, según le reprochaban los candidatos a los que se ha enfrentado, una línea continuista, aunque ella niega la mayor: "Tengo mi propia manera de gobernar". Lo cierto es que, de primeras, el cambio más evidente es que por primera vez, en sus 520 años de historia, una de las instituciones más antiguas de toda España tiene en su cúpula a una mujer, que será proclamada oficialmente rectora el viernes 14 de noviembre.

Casada y con tres hijos (dos de ellos también dedicados a la vida académica), esta catedrática de Microbiología habla de incentivar el talento femenino, de aportar soluciones al problema del alojamiento de los estudiantes, de precarización del profesorado y de recuperar talento para la Hispalense. Tiene seis años por delante.

PREGUNTA. ¿Cómo va a evitar que su condición de primera mujer se quede en una etiqueta y se traduzca en políticas reales?

RESPUESTA. Las políticas de género siempre han estado en la universidad, tenemos que potenciarlas y ampliarlas. Incentivar el liderazgo femenino en la investigación, en las direcciones de departamento; incentivar que haya más Doctoras Honoris Causa en la Universidad de Sevilla. Paradójicamente, tenemos 520 años de historia y hay poquísimas mujeres Honoris Causa cuando eso es una decisión por nuestra parte.

Solamente un 27% de nuestros catedráticos son mujeres y eso también hay que cuidarlo

Queremos que cuando haya un acto en las mesas no haya solo señores, sino que haya un equilibrio de género. Tenemos todavía muy pocas catedráticas: solamente un 27% de nuestros catedráticos son mujeres y eso también hay que cuidarlo. Queremos seguir investigando en igualdad de género creando una cátedra de género y un instituto de investigación donde todos los grupos de investigación que haya en la Universidad de Sevilla, que hay muchos pero están dispersos, se concentren y puedan tener una masa crítica para seguir investigando en género. Potenciar que haya más estudiantes en las carreras que se llaman STEM y que haya más liderazgo ahí también. Tenemos muchísimas medidas. El liderazgo femenino y la investigación que hacen las mujeres hay que visibilizarlo y reconocerlo.

Carmen Vargas, rectora de la Universidad de Sevilla

Carmen Vargas, rectora de la Universidad de Sevilla / US

P. Usted ha formado parte del gobierno de Miguel Ángel Castro desde el principio de su mandato, ¿qué elementos de la etapa anterior hay que cambiar de forma clara para marcar un nuevo rumbo? Lo que le han achacado hasta ahora los otros candidatos que se presentaron en este proceso electoral era que usted marcaba un perfil continuista.

R. El sello de continuista me lo ha puesto a mí la gente y si continuista significa que vengo del equipo anterior, pues evidentemente eso es una cosa que no puedo negar. Pero si continuista significa seguir exactamente las mismas políticas y las mismas estrategias y los mismos programas que el equipo anterior, eso sí que lo niego rotundamente. Yo tengo mi manera de gobernar, mi programa y, desde luego, sí que es verdad que tengo a la universidad en la cabeza fruto del tiempo que he estado en la gestión de la misma. Conozco muy bien lo que se ha hecho bien y lo que hay que mejorar.

Si continuista significa seguir exactamente las mismas políticas y las mismas estrategias y los mismos programas que el equipo anterior, eso sí que lo niego rotundamente. Yo tengo mi manera de gobernar, mi programa

P. Diga.

R. Tenemos que mejorar una burocracia aplastante en muchos sentidos. Para eso ya hemos hecho una política de buscar nuevas prácticas en otras universidades y tenemos en el programa un plan de choque con medidas concretas con carácter inmediato. Tenemos que mejorar la precariedad de los niveles académicos de entrada en la universidad. Actualmente, tenemos un 14% de profesorado inestable con unas condiciones salariales muy bajas que tenemos que mejorar. Vamos a promover que se le reconozcan esos méritos docentes como méritos preferentes en las plazas de ayudante doctor, tal como establecerá la LOSU.

Tenemos que programar el relevo generacional. Y también tenemos que atender a nuestro personal técnico de gestión y servicios (PTGAS) que lleva muchos años esperando sus plazas de promoción y el teletrabajo, que es importante. Tenemos que trabajar en nuestro estudiantado, que al final es el centro de nuestra atención, con más becas, ayudándoles a tener una vivienda digna, imponiendo medidas que favorezcan los métodos de evaluación continua y compensatoria, ayudándoles a buscar empleo. En fin, un sinfín de cosas. Mi programa tiene 1.500 medidas.

P. ¿Cuál es el mensaje que quiere trasladarle de forma nítida a esos profesores que sufren un sueldo precario y falta de estabilidad?

R. Que nuestro compromiso está con ellos y que vamos a luchar porque esa precariedad que tienen ahora mismo se resuelva con carácter inmediato. Que vamos a trabajar en la Junta de Andalucía para que tengan unos salarios más dignos y que nos comprometemos al complemento de doctorado, que ya está en nuestro programa, y a poner en marcha su plan de estabilización.

P. Ha nombrado la Junta de Andalucía: el rector saliente se ha caracterizado en los últimos años por un tono muy, muy duro con la Junta de Andalucía. ¿Ha recibido ya llamada de la Junta?, ¿cómo quiere que sea esa relación?

R. El consejero Villamandos sí que me ha llamado para felicitarme. Lo conozco desde hace mucho tiempo porque tanto él como yo fuimos vicerrectores de Posgrado en época anterior, con lo cual nos une una relación profesional que va a ser una buena base. Mi talante es de ser una persona dialogante y de consenso y así quiero que sean las relaciones con la Junta de Andalucía y también con todas las instituciones con las que la Universidad de Sevilla que hay en nuestra ciudad tiene la obligación de colaborar.

P. En su programa lleva la creación de una Oficina de Alojamiento. Hay centenares de jóvenes que deben renunciar a estudiar en Sevilla porque no pueden pagar una piso compartido o una residencia: ¿qué plazos se da para su puesta en marcha?, ¿en qué consiste?

R. Va a tener un doble carácter: por una parte, va a tener personal para atender presencialmente y telefónicamente a los estudiantes y va a tener una plataforma virtual que va a ayudar también a los estudiantes en la búsqueda de una vivienda. Queremos llegar a más y trabajar en algo que han puesto en marcha a otras universidades: poner en marcha el uso de terrenos universitarios para la construcción de viviendas asequibles para estudiantes a través de un acuerdo con el Instituto de Crédito Oficial (ICO). Es una de las cosas que está promoviendo actualmente el Ministerio de la Vivienda, de manera que con la subvención que da el ICO se puedan construir ese tipo de viviendas que, obligatoriamente, tienen que ser asequibles para estudiantes. Nuestra intención es que eso se empiece a mover ya y que debajo tengan todos los servicios: supermercados, lavanderías...

Queremos poner en marcha el uso de terrenos universitarios para la construcción de viviendas asequibles para estudiantes a través de un acuerdo con el Instituto de Crédito Oficial

P. ¿Pero la Universidad va a ser promotora de esa construcción?

R. No, no, nosotros cedemos el terreno para que se construyan.

P. ¿Y qué terrenos tiene la Universidad?

R. Tenemos terrenos en las inmediaciones del Hospital Virgen del Rocío, en Montequinto y hay otras por ahí que tenemos que explorar también.

P. Ha sido vicerrectora de Internacionalización y Proyección Institucional, y coordinadora de la alianza europea Ulysseus European University. ¿Cómo piensa articular la internacionalización de modo que no sea solo exportación sino también que recuperemos ese talento expatriado para el campus de Sevilla?

R. El programa Ulysseus es nuestra universidad europea y la de Sevilla es una de las 65 que han sido seleccionadas en las convocatorias que se han hecho a nivel de la Comisión Europea. Es un ejemplo muy bonito de colaboración internacional, cómo ocho universidades de diferentes países de Europa se pueden poner de acuerdo para romper barreras normativas y hacer títulos conjuntos, movilidades conjuntas y circular talento. El talento está ahí y hay que atraerlo. Tenemos un programa que pasa por captar investigadores postdoctorales de programas de excelencia y llevarlos a un plan de estabilización. Eso ya se puso en marcha en el mandato anterior y nuestra propuesta es ampliarlo, de manera que haya más posibilidades de que ese talento joven que ahora mismo está en el extranjero venga a la Universidad de Sevilla y junto a los planes de estabilización de los profesorados que están en los primeros estadios de la carrera académica. Que sean nuestro granero para el relevo generacional que necesita nuestra universidad, porque nuestra población de profesores está envejecida.

P. ¿Cuál es la edad media de los profesores?

R. 55 años.

P. En la campaña, se ha hablado mucho de transparencia y de la de necesidad de optimización del gasto, que ha sido uno de las grandes críticas que arrastraba la etapa anterior. Por ejemplo, con el nuevo coche del rector. ¿Tiene alguna medida inmediata respecto a su uso?

R. El rector lo que tiene es un coche de renting, no tiene un vehículo propio ni sé quién ha dicho que el rector ha comprado un coche por no sé cuántos miles de euros. Eso es totalmente incierto. El rector tenía un coche con 30 años, acabó muriendo porque ya no había manera de repararlo y, a partir de ahí, en el gabinete lo que se ha hecho es un contrato de renting que ni muchísimo menos equivale a lo que se dice por ahí. Mi intención es utilizarlo menos posible...

P. Más allá de la anécdota del coche, ¿qué medidas inmediatas va a implantar sobre la optimización del gasto y el buen gobierno?

R. Tenemos que tener una optimización del gasto. Hay que tener en cuenta que el presupuesto de la Universidad de Sevilla dedica un 70% al personal y el resto son los gastos corrientes. Ahí tenemos que hacer un análisis exhaustivo: en política energética tenemos muchísimas cosas que hacer y ahí seguro que se puede reducir el gasto, pero eso nos va a obligar también a hacer una inversión hacia la sostenibilidad. Muchas veces para ahorrar hay que invertir y ahí estará la nueva gerente, la nueva dirección de recursos Humanos que tendrá que hacer su análisis específico y con una política totalmente transparente plantearlo a la comunidad universitaria. Me comprometo a que eso se haga con consenso.

En política energética tenemos muchísimas cosas que hacer y ahí seguro que se puede reducir el gasto, pero eso nos va a obligar también a hacer una inversión hacia la sostenibilidad

P. En la campaña se ha puesto sobre la mesa la necesidad de que haya más poder y decisión en las facultades y departamentos, aunque eso implique perder parte del control por parte del Rectorado.

R. Esas reivindicaciones vienen en general de los centros en el sentido de que muchas veces, en los últimos años, han tenido determinadas restricciones a la hora, por ejemplo, del uso de sus espacios, de las autorizaciones de entradas y salidas durante los fines de semana y eso ha sido una manera de gestionar hasta ahora. Mi compromiso es que esa autonomía la van a recuperar los centros.

Está también la necesidad de poder tener servicios cercanos, servicios centrales cercanos como los de mantenimiento, de informática y de comunicaciones, los servicios de apoyo a la investigación... Lo que llamamos una política de descentralización coordinada. El compromiso es que esos servicios van a estar más cercanos para los centros y para los departamentos que los requieran.

P. Y dentro de seis años, cuando termine su mandato, si tuviera que pensar en un solo logro que quiere que quede como su gran legado, ¿cuál sería?

R. Me gustaría dejar una universidad más moderna, más inclusiva, más internacional y más centrada en las personas.

P. Para los que venimos de Letras. ¿Cómo va a seguir el proyecto para el Centenario del 27?

R. Es una cuestión más de los compañeros de Cultura y Patrimonio, pero yo sé que la Universidad de Sevilla ha sido llamada a la organización de la celebración de esa efeméride, y por supuesto pueden contar con todo mi apoyo para eso.

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