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Real Betis

Un edificio con terrazas hacia Heliópolis y una plaza pública con bares y sombra: así quedará el exterior del Benito Villamarín

La zona del entorno del nuevo estadio del Real Betis contará con un hotel de 150 habitaciones, una clínica deportiva, un gimnasio, una zona comercial y un espacio de restauración y de descanso

Recreación del exterior del futuro estadio Benito Villamarín, del Real Betis

Recreación del exterior del futuro estadio Benito Villamarín, del Real Betis / Estudio de Arquitectura Rafael de la Hoz

Rafa Aranda

Rafa Aranda

Sevilla

El diseño del futuro estadio Benito Villamarín contempla, además de levantar una nueva grada de Preferencia, la construcción de un edificio anexo y una plaza pública. Son las dos grandes apuestas del estudio de arquitectura de Rafael de La-Hoz para el exterior del nuevo campo del Betis, cuya ejecución está todavía pendiente de que el club verdiblanco encuentre una empresa con una propuesta de obra acorde a sus exigencias económicas y técnicas. Según explica su CEO, Hugo Berenguer, a El Correo de Andalucía, estas soluciones fueron las seleccionadas para materializar "la respuesta urbana del estadio hacia el barrio de Heliópolis".

El edificio anexo al Villamarín tendrá un hotel de 150 habitaciones, una clínica deportiva, un gimnasio-Spa & Wellness, y una parte comercial destinada a moda deportiva, retail complementario, ocio y restauración. También se proporcionará un parking subterráneo al servicio de los ciudadanos. Además, según su Estudio de Ordenación, teniendo en cuenta la altura de los edificios del entorno, se permiten ocho plantas junto a la baja, con una altura máxima de 34 metros. "Los usos aportarán valor al barrio y a la ciudad, y serán compatibles con la actividad del estadio y el entorno urbano más cercano", valora el CEO de Rafael de La-Hoz.

Hugo Berenguer define este edificio aterrazado "como una escalera ascendente, que se percibe más como un edificio residencial que como un estadio, gracias a sus terrazas escalonadas con vegetación" que "no son propias de la arquitectura deportiva". Además, "este escalonamiento sitúa la parte más alta del edificio en la zona más alejada de las viviendas bajas, donde los edificios de alrededor ya tienen mayor altura, de modo que el estadio responde perfectamente al perfil del entorno".

Recreación del exterior del futuro estadio Benito Villamarín, del Real Betis

Recreación del exterior del futuro estadio Benito Villamarín, del Real Betis / Estudio de Arquitectura Rafael de la Hoz

Para que fuera una estructura "más propia de un barrio" que una fachada de un estadio, explica Berenguer que la idea era que fuesen reconocibles los diferentes niveles del edificio, "rompiendo horizontalmente la altura total" y tratando de "aproximar el diseño a la estética del entorno y de los edificios del barrio" para "ser menos rupturistas". La secuencia de terrazas permite también que el sol llegue a su vegetación de manera "más eficaz y ecológica", detalla el Estudio de Ordenación del Real Betis.

La parte comercial ocuparía del edificio anexo un 33% (tres primeras plantas y la novena, para moda deportiva y restauración), el hotel un 25% (de la quinta a la octava planta), y el gimnasio un 22% y la clínica del deporte un 20% aproximadamente (ambos usos en la cuarta), según este documento, que ya cuenta con la aprobación definitiva por parte del pleno del Ayuntamiento de Sevilla.

Una plaza pública con sombra y bancos

Junto al estadio, en la terraza más baja de este edificio anexo, el diseño del futuro Benito Villamarín incluye que haya una plaza pública de unos 3.804 metros cuadrados, al lado de la calle doctor Fleming, para la convivencia al aire libre. "Es una plaza en el sentido literal", cuenta Berenguer a este periódico. "No solo debía ofrecer servicios al estadio, sino también servicios útiles para la comunidad y el barrio colindante", añade, reconociendo que fue uno de los aspectos más complicados de definir.

Estos arquitectos la imaginan como "un espacio de actividad constante". En los días de partido, "funcionará como una zona de acceso al estadio y a los bares y restaurantes del recinto". Y el resto de días, cuando no haya eventos deportivos, será la mayoría, "como una plaza viva con una oferta de bares y restaurantes de distintos tipos, con terrazas y espacios para sentarse".

Hugo Berenguer, CEO del estudio de Arquitectura Rafael de la Hoz, que se ha encargado del diseño del nuevo Benito Villamarín

Hugo Berenguer, CEO del estudio de Arquitectura Rafael de la Hoz, que se ha encargado del diseño del nuevo Benito Villamarín / Estudio de Arquitectura Rafael de la Hoz

Además, se ha concebido como un espacio que se adapte a las diferentes épocas del año. "Está diseñada para ser soleada en las épocas más frías, aprovechando el clima privilegiado de Sevilla, donde es fácil disfrutar de una terraza al aire libre con el sol calentando", describe Berenguer. Y, en verano, "contará con protección mediante toldos, sombrillas y otros mecanismos para crear sombra y confort".

"La idea es reproducir en el estadio la esencia de esas plazas y terrazas que existen en Sevilla, en su centro histórico o en sus parques: lugares muy agradables para disfrutar con familia y amigos. De esta manera, podrán disfrutarla los vecinos, los aficionados del Betis que visiten el estadio en un día sin partido, los turistas… Es una plaza para todos, una plaza pública de verdad", continúa explicando este arquitecto.

Así será la zona de restauración del Villamarín

En el exterior del estadio, también se creará una zona de restauración al lado de la plaza y el edificio anexo. Según explica Hugo Berenguer, con este espacio se busca que "el aficionado que quiera tomar algo -antes, durante o después del partido- pueda hacerlo con una oferta gastronómica amplia y atractiva". Y por otro lado, "que el visitante en un día sin partido o el vecino del barrio dispongan de nuevos servicios de los que ahora no cuentan, que aporten valor a la zona".

Estos locales, que aún no están definidos ni se ha detallado el número total, funcionarán los 365 días del año, aunque "operando en situaciones distintas" y con un "sistema flexible" en cuanto a controles de acceso y seguridad. Los arquitectos esperan "una acogida muy positiva" y también "un impacto positivo" en cuanto a creación de empleo. "Estamos ofreciendo más opciones de restauración, más servicios y una experiencia de uso más flexible y atractiva", añade Berenguer, de manera que cada aficionado decida si hacer uso o no de esa oferta gastronómica.

Este plan no será fijo, irá "evolucionando con el tiempo". "Del mismo modo que sucede en cualquier calle comercial con bares y restaurantes, cambia el tamaño de los locales, la oferta gastronómica, si son más grandes o más pequeños… todo va adaptándose naturalmente según la demanda de los aficionados y de los usuarios", prosigue el CEO de Rafael de La-Hoz.

Tanto con el edificio anexo como con la plaza y los bares, el club basa su proyecto en que el estadio se utilice todo el año y no solo en día de partido. De ahí la intención de crear zonas de esparcimiento en el entorno para que los aficionados puedan acudir para hacer deporte, comprar, comer o cualquier otra actividad de ocio distinta a ver un encuentro del Betis.

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