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Sevilla

El cerebro de Tussam, desde dentro: "Atendemos en tiempo real frecuencias e incidencias de 347 autobuses"

El Centro de Control de Tussam trabaja desde 1992 para que los autobuses urbanos de Sevilla lleguen a tiempo a sus paradas, ajustando el servicio a problemas que aparezcan o eventos que afecten

Así funciona el cerebro de Tussam, el Centro de Control

Así funciona el cerebro de Tussam, el Centro de Control / Jorge Jiménez / Rafa Aranda

Rafa Aranda

Rafa Aranda

Sevilla

Todos los recorridos, incidencias, frecuencias de paso, desvíos y paradas de los autobuses urbanos de Sevilla se controlan en el Centro de Control de Tussam. Desde 1992 gestiona las 48 líneas diurnas y 10 nocturnas a lo largo de 710 kilómetros de servicio, esto es, unos 347 autobuses y seis tranvías que prestan servicio a la vez recorriendo 68.000 kilómetros diarios y transportando a más de 330.000 viajeros cada día. Es el cerebro de buena parte de la movilidad de Sevilla: un sistema informático supervisado por controladores que detectan todo lo que ocurre en las calles de la ciudad en tiempo real. Tanto en días tranquilos como en los más estresantes, como Semana Santa, Navidad, Feria o más recientemente la cumbre de la ONU o los fuertes temporales.

Planificación y reacción. "Todas las líneas tienen programada una frecuencia de paso por cada parada. Aquí comprobamos cómo vamos con ese cumplimiento y, si no estamos cumpliendo con lo que tenemos establecido, acometemos acciones para corregir ese problema, porque haya más tráfico, porque haya más público del que se esperaba, porque haya un evento, etc. Todas las incidencias que afecten al normal circular", explica Manuel Torreglosa, gerente de Tussam, a El Correo de Andalucía, mientras observa las 18 pantallas que muestran en directo las principales paradas de Tussam.

"Es el punto neurálgico de la empresa", apunta, a su lado, Juan José Rodríguez, director de Operaciones y Planificación del Transporte de Tussam. "Tiene varias funciones, pero la fundamental es garantizar que la frecuencia de las líneas se ajusta a lo planificado. En el día a día se producen problemas de tráfico, cortes, manifestaciones o incidentes y el Centro de Control trabaja para que eso repercuta lo menos posible en el usuario", explica.

Esta sala está compuesta por seis puestos de control que regulan unas siete u ocho líneas cada uno con 60 autobuses, otro puesto que se dedica exclusivamente al tranvía, y otro en el que se encuentra el Jefe de Tráfico. Jesús Rodríguez, que ocupa este cargo, explica a este periódico que "utilizan distintos medios, desde vehículos de otras líneas, conductores que tenemos de incidencia o soluciones en tiempo real con la ayuda de los mecánicos, los supervisores en calle y la Policía Local". "El Centro de Control toma las medidas desde aquí, adapta la oferta al tiempo real que está ocurriendo e intenta dar una respuesta tanto en los autobuses como en el tranvía lo antes posible".

El equipo está compuesto por 26 controladores, que se encargan de cubrir todo el servicio mediante turnos, desde las 3.59 de la madrugada que sale el primer autobús de la línea EA desde las cocheras de Tussam hasta el último, a las 2.08 de la madrugada del día siguiente, también la línea del aeropuerto. Paralelamente, está la Toma de Servicio, formada por un despacho para el Jefe de Tráfico, una sala para el supervisor de depósito y un salón grande para los conductores. Esta está funcionando las 24 horas, con especial incidencia en el tramo de los autobuses nocturnos y en la gestión del turno e indicaciones del día siguiente. Además, a lo largo de la jornada, están los 23 supervisores de calle en turnos que van informando de lo que va sucediendo.

Un superordenador que controla frecuencias y ubicaciones

En Tussam la mano humana se combina con la digital. El control de los más de 300 autobuses se realiza a través del Sistema de Ayuda a la Explotación (SAE). Este sistema informático está conectado con todos los autobuses, de manera que permite conocer su situación en tiempo real mediante un sistema de localización de vehículos GPS e instrumentos de medición. Con esos datos se transmite al viajero los tiempos de llegada a la parada, tanto en sus pantallas como en la aplicación y en la web.

Además, todos los autobuses de la flota de Tussam disponen de comunicación directa con el Centro de Control mediante voz y texto, además de sistemas de alarma para casos de emergencia. Lo mismo sucede con el tranvía, que cuenta con un sistema diferente por su señalización y la energía de la catenaria. "En los monitores de cada controlador aparecen unas barras con la localización del autobús y una serie de iconos que indican dónde está y dónde debería estar, si está adelantado o retrasado, quién es el conductor y en qué parada se encuentra", explica Juan José Rodríguez.

Desde las pantallas del Centro de Control también se puede ver la línea de Metrocentro y las cocheras del mismo ubicadas en Prado de San Sebastián, las paradas del tranvibús y la parada de la línea del aeropuerto situada en la terminal de llegadas del mismo. En todas ellas se puede hacer zoom, intercambiarlas, o ponerlas en grande para tener la información más precisa de la incidencia que esté ocurriendo.

Introducción del tranvibús y de la nueva línea 60

Aunque los autobuses de Tussam tienen una frecuencia establecida, esta va ajustándose a la oferta de cada día de la semana o a la temporada del año. "Va cambiando. Todas las líneas no tienen el mismo número de autobuses o la misma frecuencia de paso en función de su demanda o de la hora del día", explica Torreglosa. "No es lo mismo a las siete de la mañana, a las nueve y media, en el valle de la mañana o por la tarde. A veces hay una frecuencia de seis minutos, otras veces hay de ocho, y líneas que tienen menos demanda tienen una frecuencia más amplia de 12 o 15 minutos", continúa.

En los últimos meses se han incorporado a este Centro de Control tanto la nueva línea 60 que conecta Sevilla Este con el Hospital Macarena como el tranvibús, que llegará desde este mismo distrito hasta la Plaza del Duque en la segunda mitad de 2026 Ambas líneas se encuentran ahora mismo en diferentes canales, pero el tranvibús tendrá un puesto de control específico. "Se va a reestructurar un poco el Centro de Control, de momento ha tenido un incremento del número de autobuses a gestionar, pero cuando llegue al Duque será una carga de trabajo adicional y se reforzará el personal", cuenta el director de Operaciones y Planificación del Transporte de Tussam.

La empresa acaba de cumplir 50 años y se encuentra inmersa en retos como la electrificación de la flota, la renovación de autobuses antiguos o el cambio de ubicación de las cocheras. Pero mientras, lo que sigue estable, dentro de los cambios que va experimentando, es el latido de Tussam desde su Centro de Control.

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