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Cultura

Así es Dueñas, la casa más querida de la duquesa de Alba que acogerá en 2026 la gran exposición sobre su vida

En el siglo XIX Dueñas fue convertida en una casa de vecinos y entre las familias inquilinas estaba la de Antonio Machado, padre de uno de los grandes poetas españoles y administrador de la finca

Salón interior del Palacio de las Dueñas.

Salón interior del Palacio de las Dueñas. / Archivo

Rocío Soler Coll

Rocío Soler Coll

Sevilla

El Palacio de Las Dueñas fue el rincón sevillano por excelencia de la Duquesa de Alba. Esas paredes y esos jardínes, donde también creció el poeta Antonio Machado, han sido testigos de la vida cotidiana de una de las dinastías españolas más queridas del país: la Casa de Alba. Cada Semana Santa y Feria, la XVIII Duquesa de Alba, Cayetana Fitz-James Stuart, llegaba a su residencia para empaparse de la cultura popular de la ciudad que tanto le gustaba. Ahora, la Fundación Casa de Alba conmemora el centenario de su nacimiento con la exposición Cayetana. Grande de España, una muestra inédita que se celebrará en el palacio que la vio crecer.

Dicha exposición podrá visitarse desde principios de marzo hasta finales de agosto de 2026, reivindicando la figura de una de las mujeres más influyentes de la historia reciente de España.

El salón de la gitana del Pacio de las Dueñas.

El salón de la gitana del Palacio de las Dueñas. / El Correo

Los secretos de su casa más querida

Para entender los orígenes de este palacio hay que remontarse al siglo XV y XVI. Su nombre se lo da el que fue el monasterio Santa María de las Dueñas y su origen va de la mano de uno de los linajes del patriciado de Sevilla de la época. Fue en 1612 cuando Antonia Enríquez de Ribera, heredera del palacio, se casa con Fernando Álvarez de Toledo, futuro VI duque de Alba. Desde ese momento hasta hoy este edificio pertenece a la Casa de Alba.

Objetos de valor del salón de los carteles del Palacio de las Dueñas.

Objetos de valor del salón de los carteles del Palacio de las Dueñas. / El Correo

A día de hoy el Palacio de Las Dueñas abre sus puertas al público para enseñar los tesoros artísticos que custodia entre sus paredes. Aunque es importante destacar que durante las visitas solo se conoce el patio y la primera planta, puesto que la segunda forma parte de la residencia personal del actual duque de Alba.

Para conocer este palacete se puede hacer a travñes de la propia Fundación Palacio de las Dueñas o de la compañía Engranjes Culturales. En cuanto a sus horarios, se puede visitar el viernes, sábado o domingo. Su horario puede varias, pero la hora más común en primavera es a las 21h y el recorrido dura una hora y media.

Del abandono a un templo del arte

No hay detalle que se escape en esta casa gotico-mudéjar sevillana que, según expertos, con sus grandes patios exteriores e interiores es como si hubiera "un palacio dentro de un palacio".

Fotografía del tapiz de los Amores de Mercurio y Herse, uno de los mejor conservados del mundo.

Fotografía del tapiz de los Amores de Mercurio y Herse, uno de los mejor conservados del mundo. / El Correo

Antes de que este espacio se convirtiera en el gran palacio que se conoce en la actualidad, en el siglo XIX Dueñas fue convertida en una casa de vecinos, sus salones compartimentados con tabiques, los artesonados cubiertos con cielos rasos y los patios en prósperos huertos de frutales. Entre las familias inquilinas estaba la de Antonio Machado, padre de uno de los grandes poetas españoles y administrador de la finca.

Durante los siglos XVIII y XIX la casa cae en el abandono. Fue Rosario, más conocida como Cayetana Fitz-James Stuart, la esposa del duque Luis Martínez de Irujo y duquesa de Alba, quien se esmera en recuperar el palacio. A lo largo de toda su vida y por su cariño a la ciudad de Sevilla, Cayetana se implica para hacer resurgir este edificio.

Biblioteca del Palacio de las Dueñas.

Biblioteca del Palacio de las Dueñas. / El Correo

El Salón de la Gitana, donde permanece uno de los tapices mejor conservados en el mundo; la capilla privada, escoltada por una imagen de la Esperanza Macarena y otra de Jesús del Gran Poder ; y el salón de los carteles, envuelto, como su propio nombre indica, de algunos de los carteles más emblemáticos de la Feria de Abril, ordenados cronológicamente en el sentido de las agujas del reloj, son solo algunas de las múltiples salas que se pueden visitar durante la ruta nocturna.

Durante los siglos XVIII y XIX la casa cae en el abandono. Fue Cayetana Fitz-James Stuart, la entonces duquesa de Alba, quien se esmera en recuperar el palacio.

Una visita silenciosa, llena de detalles, destacables tapices de gran valor, obras de artistas reconocidos, cuadros, simbología y un sinfín de elementos que demuestran la pasión de Cayetana de Alba por la ciudad de Sevilla y por sus tradiciones más arraigadas, la Semana Santa y la Feria de Abril.

Jardines emblemáticos

Si Dueñas guarda patrimonio artístico admirado a nivel mundial, también posee plantas y árboles traídos de todas partes del mundo. Desde un ficus centenario a una Cassine Orientalis o falso olivo, único en su especie en esta ciudad.

Interior del Palacio de las Dueñas.

Interior del Palacio de las Dueñas. / El Correo

La diversidad que compone la vegetación de los jardines es amplia y en muchos casos reconocible a simple vista, como las numerosas rosas, geranios, calas y clivias. Árboles como el plumbago, la jacaranda, el pacífico, el brachichito, el árbol del Amor, o las trompetas de Ángel, son solo algunas de las especies exóticas que vigilan las paredes del palacio sevillano que más quiso la protagonista de su historia, Cayetana Fits-James Stuart.

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