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CURIOSIDADES

Sandra Ruiz, historiadora del arte: "La frase 'Quien se fue a Sevilla perdió su silla' viene de un salseo medieval"

La creadora de contenido ha explicado que los orígenes de este reconocido refrán empezaron con el arzobispado de Alonso I de Fonseca

Sandra Ruiz, historiadora del arte: "La frase 'Quien se fue a Sevilla perdió su silla' viene de un salseo medieval"

Sandra Ruiz, historiadora del arte: "La frase 'Quien se fue a Sevilla perdió su silla' viene de un salseo medieval"

Sarai Bausán García

Sarai Bausán García

Toda la ciudadanía ha escuchado y usado en alguna ocasión el reconocido refrán 'Quien se fue a Sevilla perdió su silla'. Pero lo que muchos no saben es que en su origen esta frase era "Quien se fue de Sevilla perdió su silla' y que nació por una disputa familiar en el seno del arzobispado.

La historiadora del arte y creadora de contenido jerezana Sandra Morales ha explicado que esta frase "viene de un salseo medieval" que se produjo en el siglo XV.

"Resulta que aquí, en Sevilla, en ese momento, había un arzobispo llamado Alonso (Alonso I de Fonseca) que se había encargado de enchufar a su sobrino, que también se llamaba Alonso (Alonso II de Fonseca), como arzobispo en Santiago de Compostela", ha asegurado la divulgadora.

El trato entre Alonso I de Fonseca y su sobrino

Sin embargo, Alonso II de Fonseca tenía una ardua tarea en Santiago, ya que en el norte existían muchos inconvenientes, con rebeliones, escándalos y problemáticas constantes: "Y a Alonso no le quedó otra que pedirle ayuda a su tío".

Su tío, un hombre de total confianza del rey de Castilla Enrique IV, hermanastro de la futura reina Isabel I, conocida como La Católica, no solo accedió a ayudar a su sobrino, sino que le propuso cambiarse los arzobispados de forma temporal hasta que consiguiera atajar los incidentes que se estaban produciendo en el norte.

Así, trascurrieron cinco años en los que Alonso II de Fonseca hizo de Sevilla su hogar, mientras que su tío, Alonso I de Fonseca, se encontraba en Santiago de Compostela arreglando la mala situación de la zona.

Sevilla, la más poblada de Castilla

"Cuando se lo dejó todo niquelado, le dijo a su sobrino 'Ya te puedes volver, no te preocupes que te lo he dejado todo listo, yo me vuelvo para Sevilla'", ha señalado la historiadora del arte.

Sin embargo, su sobrino no tenía intención alguna de regresar a Santiago de Compostela, pues se había acostumbrado a la buena vida que tenía en Sevilla, convertida en la ciudad más poblada y próspera de Castilla en ese tiempo.

El nacimiento de una de las frases más famosas de Sevilla

"El sobrino estaba muy cómodo en su silla arzobispal sevillana, y le dijo a su tío 'Quien se fue de Sevilla, perdió su silla'", ha añadido Morales.

Al negarse por todos los medios Alonso II a abandonar Sevilla y regresar a su verdadero puesto, el propio Enrique IV y el papa Pío II tuvieron que intervenir para que Alonso I de Fonseca volviera a Sevilla mientras su sobrino regresaba a Compostela. Y así, sin pensarlo, crearon uno de los refranes más conocidos y recurrentes de todo el país.

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