Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

HISTORIA

Miriam Reyes, historiadora del arte sevillana: "Los romanos le ponía una churra a los niños para evitar que la gente les echara mal de ojo"

La arqueóloga y divulgadora ha explicado los motivos por los que se escogían estas formas "grotescas" para proteger a los recién nacidos

Miriam Reyes, historiadora del arte sevillana: "Los romanos le ponía una churra a los niños para evitar que la gente le echara mal de ojo"

Miriam Reyes, historiadora del arte sevillana: "Los romanos le ponía una churra a los niños para evitar que la gente le echara mal de ojo"

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Sarai Bausán García

Sarai Bausán García

Durante la visita a cualquier museo o yacimiento con restos romanos, un mismo hallazgo llama la atención de los visitantes por su curiosa forma: la de pequeños objetos con forma de pene que se colgaban en el cuello de los niños romanos por un único motivo.

Y, tal y como ha explicado Miriam Reyes Rodríguez, historiadora del arte, arqueóloga y divulgadora de Sevilla, la causa de esta acción no era otra que la de evitar el mal de ojo.

El miedo al mal de ojo en la antigua Roma

"El ser humano siempre se ha buscado las mañas para crear algún objeto para protegerse. Y si alguien sabía de objetos protectores, esos eran los romanos", ha señalado la arqueóloga sevillana.

Además, la experta ha explicado que los más comunes, que se utilizaban para evitar que los más pequeños sufrieran mal de ojo, tenían forma de pene.

Fascinum, amuletos contra el mal de ojo utilizados por los romanos

Fascinum, amuletos contra el mal de ojo utilizados por los romanos / .

"Uno de los más usados en el 'Fascinum', una churra como la copa de un pino usada para protegerse del mal de ojo y de los malos rollos", ha indicado la experta.

El Fascinum: el amuleto romano más usado para proteger a los niños

Este curioso objeto se le colocaba a los niños para evitar que cualquier persona pudiera desearles algún mal para que sufrieran daño: "Creían que, al ver semejante cosa grotesca, apartarían la mirada", ha indicado.

Tintinabulum, amuleto romano contra el mal de ojo

Tintinabulum, amuleto romano contra el mal de ojo / .

Junto a este se encuentra también el 'Tintinabulum', una variante del anterior caracterizado por la presencia de un muñeco sobre un miembro viril. "Se colgaba en las casas para alejar las miradas dañinas a través del sonido de unas campanillas que colgaban de él".

Bullae: el amuleto que marcaba la infancia de los niños romanos

Otro de los más comunes durante la época, con una estética más discreta que los anteriores, es el 'Bullae', un amuleto metálico con forma redonda y hueco en el que se introducían plantas protectoras, piedras mágicas o algún papel con un conjuro contra el mal de ojo para proteger a su propietario.

Bullae, amuleto romano contra el mal de ojo

Bullae, amuleto romano contra el mal de ojo / .

"Este objeto se colgaba del cuello de los niños cuando cumplían 9 días desde su nacimiento y se lo quitaban en el momento de tomar la toga viril, es decir, cuando se hacían hombres", ha asegurado la experta.

Lunula: el amuleto femenino en la antigua Roma

Y cerrando este listado de los amuletos más usados por los romanos se encuentra la 'Lunula', la variante femenina de las 'Bullae', unos colgantes con forma de media luna que se ponía en el cuello de las niñas a los 8 días de nacer y no se le quitaba hasta el momento de su matrimonio.

Lunula, amuleto romano contra el mal de ojo

Lunula, amuleto romano contra el mal de ojo / .

"Además de colgantes, también podían ser una especie de broche usado en la ropa", ha recalcado la sevillana.

Tanto las 'Bullae' como las 'Lunulas', estaban creadas con distintos materiales, que eran diferentes según la clase social a la que se pertenecía. Así, nació una forma de apartar a la mala fortuna de los más pequeños que ha sobrevivido miles de años hasta convertirse en uno de los recuerdos más curiosos de la antigua Roma.

Tracking Pixel Contents