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El arzobispo de Sevilla defiende que "un empresario que genera riqueza y empleo", debe "compartir los beneficios"

José Ángel Saiz Meneses subraya la importancia de la doctrina social de la Iglesia y pide que "el objetivo sea la persona"

Así ha sido el encuentro de #ElCorreoPregunta con el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses.

El Correo

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Victoria Flores

Victoria Flores

Sevilla

El fenómeno migratorio, la fallida restauración de la Macarena o el papel de la mujer en la Iglesia. El arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, ha respondido a estos temas en #ElCorreopregunta. En un coloquio centrado en la doctrina social de la Iglesia, sobre la que ha basado el grueso de su discurso, Monseñor ha animado a la sociedad a tener "un corazón joven e inconformista" para cambiar el mundo.

La directora de El Correo de Andalucía, Isabel Morillo, ha conversado sobre el papel de la Iglesia en nuestra ciudad y en España, la fe en tiempos de incertidumbre y otros temas de calado social. La entrevista se ha celebrado en la Fundación Cajasol de la mano y con el patrocinio de Bidafarma, una cooperativa que, según se ha señalado, funciona como "una empresa de economía social" con el protagonismo de la persona que atiende a más 10.000 farmacias en 36 provincias, lo que demuestra su compromiso con el territorio.

"Hace falta una conversión personal, social, comunitaria y poner a la persona en el centro, que el objetivo no sea el beneficio, que sea la persona", ha asegurado el arzobispo. Así, Saiz Meneses ha explicado que "un empresario que arriesga su patrimonio y trabaja dia y noche tiene derecho a obtener un beneficio, lo que pasa, es que es mejor todavía que un empresario genere riqueza, empleo y comparta los beneficios. Ese es el ideal".

La actualidad, también centrada en la doctrina social de la Iglesia, se ha convertido en un punto clave de la conversación. Es por ello, que el arzobispo también ha respondido a las preguntas sobre la regulación migratoria que propone el Gobierno y ha asegurado que "hay que abrir las puertas al hermano necesitado". Ante la polémica, ha señalado que, está abierto a debatir y que explicará "siempre el evangelio".

El problema del alquiler en Sevilla

El acto lo ha inaugurado el presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido, que ha definido al arzobispo como "abierto, sencillo, positivo y un gran defensor y usuario de las nuevas tecnologías y activista de las redes sociales". Pulido, acostumbrado a colaborar con la Iglesia en actos culturales o religiosas ha subrayado la "gran capacidad de adaptación" que ha tenido el sacerdote, después de llegar desde Tarrasa.

Para Saiz Meneses, "la doctrina social de la iglesia es algo muy amplio, muy inmenso", por eso, aboga por situarlo "en un lugar concreto, en un tiempo concreto y con una mirada atenta y concreta a la realidad actual". Con este marco, ha señalado que se da "una cultura dominante relativista y subjetivista", que provoca que la sociedad responde al individualismo y que "quien sale perdiendo son los más débiles".

"Puede haber nuevos explotados porque los sueldos son mínimos y no dan ni para pagar el alquiler de la vivienda", ha lamentado Saiz Meneses tras analizar la situación del capitalismo en la actualidad. Pese a todo ha defendido que el capitalismo feroz ha experimentado un cambio "tremendo". De hecho, ha detallado que en estos años ha recibido a numerosos empresarios con el interés de desarrollar proyectos sociales.

Además, también ha respondido a las preguntas sobre la regulación migratoria que propone el Gobierno y ha asegurado que "hay que abrir las puertas al hermano necesitado". La Iglesia ya presentó una iniciativa legislativa popular hace dos años junto a otras entidades y, ahora, esas peticiones parece que se van a traducir en una norma.

Sobre la restauración de la Macarena

En esta línea, Saiz Meneses, con amplia experiencia en Cataluña, ha subrayado la importancia de la "solidaridad", al ser preguntado por la financiación. Aunque cada territorio tiene "su pequeña historia, sus tradiciones y particularidades", el sacerdote ha abogado por que "las autoridades tengan la lucidez de armonizar los derechos de los pueblos". Aun así, ha señalado que "la Iglesia no ofrece soluciones técnicas, pero da criterios".

Desde su llegada a la ciudad, Saiz Meneses se ha vinculado estrechamente con las hermandades, de las que aplaude su acción social. El arzobispo, de hecho, ha seguido muy de cerca la restauración de la Macarena, cuyo primer fracaso vivió "como un padre" y ha lamentado que fue "una alineación cósmica".

Sobre una de las grandes tareas pendientes de la Iglesia, la integración de la mujer en roles de poder, Saiz Meneses ha señalado que la mujer debe ganar peso, y que "llegará con el tiempo". "En las tareas diarias de la Iglesia, la mujer es la que manda", ha insistido para subrayar el papel en Cáritas o en la catequesis de las parroquias.

Tan sólo un día después de la misa en recuerdo a las víctimas de los accidentes de tren, el de Adamuz y el del maquinista de Rodalies, el arzobispo ha sido rotundo: las familias "no quieren homenajes, lo que quieren es consuelo para el corazón".

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