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BORRASCA LEONARDO

La Catedral refuerza "de emergencia" las otras tres jarras de azucenas de la Giralda a la espera de poder retirarlas

Según apunta el Cabildo, se trata de unas "labores de emergencia" que consisten en el "aseguramiento provisional" de los tres conjuntos mientras no se extraen de la terraza del campanario

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Vídeo | Desprendimiento de una de las azucenas de bronce de la Giralda

Desprendimiento de una de las azucenas de bronce de la Giralda / Europa Press

Rocío Soler Coll

Rocío Soler Coll

La Catedral de Sevilla está tomando todas las medidas preventivas para asegurarse de que lo ocurrido este jueves, cuando se cayó una de las jarras de azucenas de hierro de la Giralda, no vuelva a ocurrir. El Cabildo ha anunciado este viernes que, "buscando la mayor seguridad posible", prosiguen los trabajos de aseguramiento de las azucenas del campanario. Para ello, se están realizando unas "labores de emergencia" que consisten en el aseguramiento provisional de los tres conjuntos forrados por los eolípilas, las jarras y las azucenas del remate renacentista situados en las esquinas suroeste, noroeste y noreste de la Terraza de las Azucenas.

De acuerdo con el Cabildo, se trata de labores provisionales hasta que se pueda realizar el trabajo de descenso de los tres conjuntos escultóricos de bronce que, tal como se informó ayer, se iniciarán en cuanto las condiciones climáticas den una tregua suficiente.

Aunque no se han registrado daños personales al caer una de las azucenas, la Catedral y el Ayuntamiento de Sevilla han confirmado que se mantiene el perímetro de seguridad en torno a la Catedral durante las próximas "tres semanas". En este sentido, en una entrevista en La Ser, el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, informó de que, por el momento, no se pueden instalar andamios ni las dos grúas necesarias en la zona por el mal tiempo y que será necesario esperarse a que mejorar las condiciones meteorológicas para instalar la infraestructura.

Tras la caída de una de las cuatro jarras de azucenas este jueves a las 6.15 de la mañana por culpa de la lluvia y los fuertes vientos, la Policía Local y Protección Civil se personaron en las inmediaciones de la Catedral de Sevilla para acordonar el entorno y llevar a cabo una inspección técnica visual del resto de remates de la Giralda. No se localizaron otros defectos aparentes que pudieran provocar nuevos desprendimientos. Sin embargo, para evitar mayores riesgos, el Cabildo ha decidido extraer las otras tres jarras de hierro que coronan la terraza renacentista del campanario cuando mejoren los partes meteorológicos.

El alcalde de Sevilla supervisó, junto con el delegado de Patrimonio del Cabildo Catedral, Francisco Román, los trabajos que la Policía Local y Protección Civil llevan realizando en el entorno de la Catedral, con la ayuda de drones. Gracias a estos trabajos que se ha podido inspeccionar el tramo superior de la Giralda tras las fuertes rachas de viento producidas este jueves por la Borrasca Leonardo.

El Cabildo de la Catedral ha confirmado que "tan pronto lo permitan las condiciones meteorológicas" se procederá a extraer las otras tres jarras de azucenas para adelantar los trabajos de restauración previstos en la parte de la terraza del campanario y evitar el riesgo de futuros desprendimientos. Así lo ha anunciado Miguel Ángel López, arquitecto conservador de la Catedral de Sevilla y portavoz del Cabildo tras lo sucedido con uno de los elementos clave en el diseño de la Giralda.

Un fallo "indetectable"

De acuerdo con el arquitecto, el elemento desprendido es una de las jarras junto con las azucenas de su interior, que en su conjunto tiene un peso aproximado de 120 kilos y una medida total de 3,85 metros de alto. Las jarras, técnicamente "eolípilas", son diseño original de Hernán Ruiz en 1568. "La ampliación del vástago que ha fallado corresponden a 1751, y el conjunto se encontraba ubicado a una altura total de 69 metros sobre el nivel del suelo", ha detallado.

En este sentido, López sostiene que "el proceso de corrosión del vástago se ha producido en el interior de la campana de piedra que soporta el elemento" y, por tanto,"no ha podido ser controlado con las revisiones que se realizan periódicamente en el Plan de Conservación Preventiva de la Catedral".

Este plan de conservación contempla cuatro actuaciones anuales: tres de las cuales son visuales y en las que se pueden detectar variaciones ostensibles. "Luego hay una cuarta que se realiza siempre antes de Semana Santa y en la que se efectúa una comprobación de todos los elementos que pudieran presentar peligro de desprendimiento y se lleva a cabo con ayuda de empresas de trabajos verticales. Estaba previsto y así se hará que esta comprobación se realice inmediatamente que pase el temporal. No obstante, el defecto que ha llevado a este incidente, al tratarse de un vicio oculto, era indetectable", ha subrayado el arquitecto de la Catedral.

Las azucenas, réplicas de hierro fundido

Las cuatro jarras de azucenas que lucen en la actualidad no son las originales. Las de 1751 fueron sustituidas por el deterioro del clima y se encargaron cuatro réplicas de hierro fundido al orfebre sevillano Fernando Marmolejo Camargo y simbolizan la pureza de María y de la Inmaculada Concepción además de ser elementos fundamentales del escudo del Cabildo de la Catedral junto a la torre. El hijo de Marmolejo, Alejandro Marmolejo, que también es orfebre de profesión, ha asegurado en una entrevista en La Ser que el desprendimiento puede haber sido fruto de "sufrir una presión tan grande [por el viento] que no han podido aguantar las soldaduras"

Las cuatro jarras de flores están ubicadas en las cuatro esquinas de la terraza del campanario y fueron añadidas por primera vez a mediados del siglo XVIII. Para observarlas al detalle, se pueden encontrar representaciones similares en la Puerta del Perdón, la Biblioteca Colombina y en la portada del Rectorado de la Universidad de Sevilla.

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