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Empresas

Ayesa, la historia de una empresa que llevó la ingeniería sevillana al mundo: de la Expo'92 al Metro de Bogotá

La compañía vendida a la canadiense Colliers fue impulsada por José Luis Manzanares Japón y ha abordado proyectos de gran envergadura a lo largo de sus seis décadas de historia

José Luis Manzanares Japón, en 1966.

José Luis Manzanares Japón, en 1966. / Ayesa

Clara Campos

Clara Campos

Sevilla

En 1966, José Luis Manzanares Japón impulsó Ayesa como un pequeño estudio de ingeniería que, a lo largo de los años, se ha convertido en una compañía de referencia internacional con 13.000 profesionales y presencia directa en 24 países de Europa, América, África, Asia y Oceanía. Justo seis décadas después, la familia Manzanares sale de manera completa de la firma, que ha estado presente en obras que se han convertido no solo en referentes en la capital andaluza, con gran cantera de ingenieros, sino en todo el mundo.

Placa de Ayesa en el nº 19 de República Argentina, sede de la primera oficina de la compañía.

Placa de Ayesa en el nº 19 de República Argentina, sede de la primera oficina de la compañía. / El Correo

Inicios y primeras incursiones en el exterior

El mundo del agua marcó los primeros años de Ayesa, en los que ejecutó varios proyectos de gran complejidad técnica, como el gran embalse de la Pedrera, una presa de tierra ubicada en la zona más sísmica de España.

En busca de nuevos desafíos, en 1984 la compañía realizó su primer proyecto en el extranjero: los riegos de Santa Elena en Ecuador y abre su primera oficina en Guayaquil. Junto a ello, también diseñó su primer circuito de F1 en Jerez de la Frontera.

Primeros compases de la compañía Ayesa.

Primeros años de la compañía Ayesa. / Ayesa

Papel en la Expo'92

La compañía desembarcó de lleno en uno de los hitos históricos más importantes de Sevilla en las últimas décadas: el proyecto de construcción de la Expo 92, que cambiaría la fisonomía de la capital para siempre. Uno de los encargos más relevantes que recibió la compañía fue el diseño de puente del Cristo de la Expiración (El Cachorro), convertido hoy en un símbolo de la ciudad.

Tras ello, puso el foco en la aplicación de sistemas de automatización y telecontrol al mundo de las infraestructuras, incluso años antes de la aparición de Internet, y continúa diversificando. En la década de los 90 ganó su primer concurso de sistemas ferroviarios de alta velocidad en el AVE Madrid-Barcelona y se convirtió en la primera empresa andaluza especializada en la implementación de tecnología SAP.

Construcción del Puente del Cachorro en 1991.

Construcción del Puente del Cachorro en 1991. / Ayesa

Los 2000 marcan el paso de la internacionalización

La internacionalización y la apertura a nuevos mercados han sido dos constantes que han marcado la trayectoria de éxito global de Ayesa. En 2003, emprendió su crecimiento en el exterior, con su implantación en México, a la que siguieron otros muchos países de Europa, América Latina y Asia. En paralelo, creció en el área de la ingeniería industrial con la adquisición de MdE, una firma catalana especializada en procesos químicos (2006).

Así, comenzaron a abordar grandes proyectos internacionales en América Latina: la línea 2 del metro de Panamá y la depuradora de Atotonilco en México DF, la mayor del mundo. Pero la compañía decidió también apostar por el sector de las tecnologías de la información (TIC) adquiriendo Sadiel en 2011, que trajo al grupo una importante cartera de soluciones para el sector público y las utilites. Se unían así al grupo más de 1.700 profesionales especializados en ingeniería informática.

Entra la división de tecnología

Tras este paso, Ayesa impulsó su participación en grandes proyectos europeos de investigación para avanzar en las tecnologías que están transformando los sectores donde opera, como inteligencia artificial, ciencia del dato o automatización. En su 50 aniversario, la compañía ya tuvo un importante despliegue de proyectos tecnológicos basados en big data, gestión de flotas de coches eléctricos, pérdidas en redes y un amplio portafolio de aplicaciones.

En los últimos años de la segunda década del siglo, Ayesa consiguió ser una de las diez grandes consultoras tecnológicas españolas. Mientras, la rama de negocio de ingeniería proseguía su expansión en mercados como Oriente Medio y firma grandes obras como la dirección y supervisión de la construcción de la primera línea de tren de velocidad alta que une Delhi con Meerut.

Récord incluso en pandemia

En plena pandemia del covid-19, la compañía consiguió un récord de 256 millones de euros de facturación y alcanza los 4.800 empleados. La supervisión del Metro de Bogotá, por 56 millones de dólares, supuso el mayor contrato firmado hasta la fecha.

Participació de Ayesa en la supervisión del Metro de Bogootá.

Participació de Ayesa en la supervisión del Metro de Bogotá. / Ayesa

En 2021, Ayesa cumplió 55 años con una cartera de proyectos superior a los 500 millones de euros. Y celebró su aniversario entrando en el TOP50 de las 225 mayores empresas de ingeniería del mundo, según el ranking de ENR.

Un fondo de inversión se hace con la mayoría de la empresa

En 2021, el hijo del fundador, José Luis Manzanares Abásolo, dio entrada a A&M Capital Europe (AMCE), el fondo de inversión que se hizo con el grueso de la compañía en 2021 y que controlaba antes de su venta dos tercios de su capital. A partir de ahí, comenzó con una estrategia de adquisiciones para ganar tamaño en el mercado IT español, especializarse en tecnologías emergentes y consolidarse en mercados anglosajones.

La adquisición de Ibermática fue un punto de inflexión dentro de su negocio tecnológico.

La adquisición de Ibermática fue un punto de inflexión dentro de su negocio tecnológico. / Ayesa

En 2022, completó la adquisición de la vasca Ibermática, fundamental para su expansión tecnológica y que ha motivado que el consorcio público-privado vasco liderado por el Gobierno de Euskadi junto a Kutxabank y BBK se haya hecho con la pata tecnológica de Ayesa por 480 millones de euros en los últimos compases de 2025.

Ahora, esta división, su principal carta de presentación, la ingeniería, queda en manos de la canadiense Colliers.

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