CURIOSIDADES
Natalia Roldana, historiadora del arte sevillana: "En Sevilla hay una virgen que se salvó de un incendio montada en un taxi"
Este talla se encuentra en una de las iglesias más antiguas de la capital hispalense, que fue calcinada durante los sucesos de 1936

Natalia Roldana, historiadora del arte sevillana: "En Sevilla hay una virgen que se salvó de un incendio montada en un taxi"
"En Sevilla hay una virgen que se salvó de un incendio montada en un taxi". Así ha relatado la historiadora del arte sevillana Natalia Roldana la 'fuga' de una talla de una de las iglesias más antiguas de toda la capital, la de Omnium Sanctorum, para evitar ser calcinada por las llamas durante los incendios de iglesias en julio de 1936.
Estos hechos causados por el estallido de la Guerra Civil y el inicio del golpe de Estado llevaron a que una multitud, movida por un profundo sentimiento anticlerical y en protesta contra el bando nacional, asaltara numerosos templos y hermandades para calcinarlos hasta los cimientos.
La primera iglesia que se incendió en Sevilla durante los altercados
Es lo que ocurrió con la iglesia de Omnium Sanctorum, un templo con más de siete siglos y medio de historia que fue la primera que se incendió durante estos altercados y quedó devastada por completo, a excepción de algunos de sus bienes más preciados, como la talla de la Virgen Reina de Todos los Santos.
"La Real Parroquia de Omnium Sanctorum, en la emblemática calle Feria, fue incendiada durante los disturbios de julio de 1936 y el destino de sus tesoros parecía sellado por las llamas", ha comenzado narrando la experta.
Así se salvó una "joya" del siglo XVI de Sevilla
Sin embargo, tal y como ha asegurado, la Reina de Todos los Santos, una "joya" del siglo XVI, "protagonizó una huida de película". "Ante la urgencia del fuego, los vecinos y hermanos no esperaron a carros ni procesiones, sino que pararon un taxi que circulaba por la zona", ha añadido.
Sobre esta huida para salvarse de las llamas, la historiadora del arte ha afirmado que, debido a la altura de la talla, la imagen apenas cabía en el vehículo, lo que obligó a realizar el trayecto con parte de la corona asomando por la ventanilla y "la puerta mal cerrada".
"Gracias a ese viaje improvisado hasta una casa particular y, luego, al convento de las Hermanas de la Cruz, hoy podemos contemplar la talla original de Roque Balduque, que se salvó milagrosamente de ser ceniza", ha concluido Roldana.
