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Las familias de Pino Montano reclaman la ampliación del instituto Híspalis y siguen adelante con las movilizaciones

El AMPA aplaude el acuerdo pero insiste en un proyecto "a largo plazo" para que el centro pueda asumir toda la oferta educativa sin depender de las instalaciones de la residencia

Las familias de Pino Montano reclaman la ampliación del instituto Híspalis y siguen adelante con las movilizaciones

Rocío Soler Coll

Rocío Soler Coll

Rocío Soler Coll

Los planes de futuro del instituto Híspalis han dado un giro radical. Si hace apenas 15 días la Diputación de Sevilla y la Junta de Andalucía anunciaban su cierre, este lunes ambas administraciones han oficializado un acuerdo para reabrir el proceso de escolarización de cara al próximo curso. Sin embargo, como ya advirtió el presidente de la Diputación, Javier Fernández, tras el pacto, la atención se centra ahora en el futuro del centro “a medio y largo plazo”. Las familias afectadas, que llevan semanas denunciando su clausura, celebran este cambio de rumbo, pero insisten en reclamar la ampliación del instituto, por lo que mantendrán las movilizaciones previstas.

Para poner en contexto, el pasado 23 de febrero ambas administraciones confirmaron el cierre del centro después de que la institución provincial, titular del edificio, anunciara un proyecto con una inversión de 30 millones de euros para ampliar la residencia y hacer una piscina y una biblioteca nueva. Sin embargo, en este proyecto no entraba el instituto. Por su parte, la Junta, que tiene la competencia de educación, asumió el planteamiento y se limitó a estudiar la reubicación de los alumnos en centros vecinos.

Durante las últimas dos semanas, las familias no han dejado de manifestarse para denunciar una decisión que afecta a más de 400 alumnos. Se ha creado una plataforma "en tiempo récord" y se han unido muchos colectivos del barrio, además de sindicatos como CGT o Ustea. El ruido de las familias ha tenido efecto.

"La noticia la hemos recibido con satisfacción, porque es un primer paso. Pero lo que queremos es que el centro continúe a largo plazo, que nuestros hijos terminen sus estudios ahí y para ello se tiene que construir un edificio anexo". Esta es la principal petición de las familias del centro y, en palabras de su portavoz, Lola Ribera, es la primera cuestión que se habló el pasado jueves en la reunión entre el colectivo educativo, el AMPA y ambas administraciones. Esta ampliación del instituto es una necesidad que el propio centro ha reivindicado en el pasado, ya que, actualmente, hay alumnos de ESO, Bachillerato y FP que estudian en las salas de la planta baja de la residencia.

Ahora, una vez reactivado el proceso de matriculación, la incertidumbre sigue entre los padres, que dudan de que sea solo un parche para un problema que lleva años latente: el centro se queda pequeño y el lío de competencias entre la Junta y la Diputación ha bloqueado cualquier posibilidad de que el instituto mejore sus instalaciones. De hecho, según las familias, se han abandonado progresivamente: primero la piscina, después el polideportivo y finalmente, la propia residencia en el Complejo de Pino Montano.

El acuerdo se hizo de puertas adentro, entre Diputación y Junta, y no se contó con nosotros, lo hicieron fatal

Lola Ribera

— Portavoz del AMPA del IES Híspalis

"En la última reunión se firmó un preacuerdo donde la Junta y la Diputación se comprometían a lo siguiente: la Diputación cedía el terreno necesario para que la Junta construyera un edificio anexo", apunta la portavoz del AMPA. Sin embargo, este lunes, frente a los micrófonos de los medios de comunicación, la consejera de Educación, Carmen Castillo, se limitó a confirmar que se va a trabajar para hacer las tramitaciones necesarias siempre con los informes técnicos y jurídicos que sean necesarios para mantener la oferta educativa. "¿Se tendrán que hacer adaptaciones? Pues probablemente, pero se tendrá que estudiar, porque no es tan fácil decir "Ahora me quedo con esta parcela o con esta otra". Técnicamente, hay dificultades".

Un instituto en "perfecto estado"

En un primer momento, la Diputación de Sevilla hizo un diagnóstico sobre el estado del complejo de Pino Montano, incluido el propio instituto. En él alegó un "importante deterioro" de las instalaciones y que la rehabilitación "no resulta viable". Sin embargo, las familias sostienen que el centro se encuentra en "perfecto estado". "Los estudiantes pueden ir a clase sin problemas porque a nosotros no se nos cae nada. El instituto está antiguo, sí, pero no está en mal estado. Le falta mantenimiento. Eso es lo que le dijimos a Javier Fernández en la última reunión: necesita una actualización, pero no se cae".

El instituto está antiguo, sí, pero no está en mal estado

Lola Ribera

— Portavoz del AMPA del IES Híspalis

Ambas administraciones llevaban meses con un diálogo abierto en torno al futuro del instituto Hispalis. El centro es una de las anomalías existentes en el sistema educativo andaluz puesto que es un inmueble de titularidad de la Diputación que se rige por un acuerdo con la Junta, que es quien tiene las competencias. Esta situación dificultaba cualquier inversión, remodelación o mejora en el centro, motivo por el que se planteó su cierre para la ejecución de un nuevo proyecto para el barrio con 30 millones de inversiones para la ampliación de la residencia de estudiantes y habilitar una piscina y una biblioteca.

Como consecuencia de este desorden de competencias, el complejo de Pino Montano tiene una piscina abandonada, un polideportivo en desuso y una residencia en "mal estado". "Hay una piscina que lleva cerrada tres años, donde iba gente del barrio a hacer natación y rehabilitación y se dejó abandonar. El polideportivo, que también empezó a tener goteras, se acabó abandonando y es muy necesario porque aquí hay clubes que entrenan", explica Ribera. En este sentido, la portavoz del AMPA denuncia que en este barrio "no hay de nada" porque "se ha abandonado todo".

"El enfado es con ambas instituciones"

En este conflicto, las familias no entienden de política, ni de izquierdas o derechas. El "enfado", dice Ribera, ha sido "con ambas instituciones". "El acuerdo se hizo de puertas adentro, entre Diputación y Junta, y no se contó con nosotros, lo hicieron fatal. De hecho, Diputación nos llegó a pedir disculpas, nos dijo que se habían hecho las cosas muy mal y que rectificaban . La Junta se sumó a sus palabras. Entendieron que teníamos razón y que por eso se iban a sentar y venían predispuestos a colaborar.

Las familias van a aprovechar este acercamiento de las instituciones para reclamar, una vez más, la ampliación que el centro necesita para poder acoger a toda la oferta educativa en un mismo centro, sin tener que recurrir a las instalaciones de la residencia.

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