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EDUCACIÓN

Más de diez años reclamando un colegio digno en Gerena y todo sigue (casi) igual

Las familias del CEIP Fernando Feliú llevan más de una década pidiendo un colegio nuevo porque sus edificios todavía tienen amianto, un material que la OMS califica como cancerígeno

Manifestaciones de los vecinos de Gerena frente al CEIP Fernando Feliú.

El Correo

Rocío Soler Coll

Rocío Soler Coll

En Gerena, la pelea por un colegio digno se ha convertido en el símbolo de una lucha compartida. Las familias del CEIP Fernando Feliu, único centro público del municipio, llevan más de diez años denunciando el deterioro de sus instalaciones y topándose con la misma escena: promesas aplazadas, obras que no llegan y administraciones que se reparten la culpa. Las familias han salido a la calle, se han plantado con cascos de obra en el colegio, han organizado la plataforma Gerena por su Cole y han convocado huelgas del profesado para no dejar caer su reivindicación. Sin embargo, el Ayuntamiento lleva meses de retraso en las obras que necesita uno de los edificios y la Junta no termina de dar una salida definitiva al proyecto del colegio nuevo. Harto de esperar, el municipio trasladará este jueves su protesta al Parlamento andaluz.

Hace ahora un año, esta cabecera publicó que la cubierta del centro sería reformada durante el verano de 2025, tal y como trasladó el Ayuntamiento de Gerena (PSOE) tras una reunión con el delegado territorial de Educación, Miguel Ángel Araúz (PP), y representantes del AMPA. Las familias lo celebraron. Había, por fin, un calendario. Además, Araúz aseguró entonces que Gerena figuraba entre las cinco localidades prioritarias para la construcción de un colegio nuevo, una vieja demanda del municipio. Doce meses después, sin embargo, las obras siguen pendientes, la cubierta continúa dañada y el nuevo centro permanece en el mismo punto que entonces: la fase de supervisión del proyecto.

Los vecinos de Gerena escenfican un cortejo fúnebre en las calles para simbolizar la "muerte" del colegio.

Los vecinos de Gerena escenfican un cortejo fúnebre en las calles para simbolizar la "muerte" del colegio. / El Correo

Lo que queda entre medias es el desgaste. Las familias hablan ya abiertamente de desesperación, de frustración y de un enorme “cabreo” con ambas administraciones. “Nos han olvidado, pero no nos rendimos”, resume Mercedes Gutiérrez, integrante del AMPA y vecina del municipio. Porque la reclamación no se agota en la reparación de una cubierta. Va mucho más allá. Desde este martes, eso sí, las obras para actuar en el edificio afectado han empezado a moverse; aun así, los padres insisten en que la solución real pasa por levantar un colegio nuevo. Y hay una razón de peso: dos edificios del centro conservan amianto, un material muy utilizado durante décadas en la construcción y prohibido después de demostrarse que podía liberar fibras microscópicas al aire que, al ser inhaladas, quedaban alojadas en los pulmones y podían causar enfermedades graves como el cáncer de pulmón.

La batalla contra el amianto

No es un asunto menor. Según recuerdan las familias, el calendario europeo fijado para este material obliga a retirar el amianto de los edificios públicos o a dejar de usar esos espacios antes de 2028. Traducido al caso de Gerena: el colegio tiene menos de dos años para desprenderse de esos minerales fibrosos o sustituir sus instalaciones por otras nuevas. “Se hizo una primera actuación en 2017, cuando se encapsuló el amianto en uno de los edificios. En 2018 se ejecutó una segunda fase, con una inversión de alrededor de 50.000 euros. Pero la tercera, prevista para 2019 y presupuestada en casi 400.000 euros, nunca llegó a ejecutarse”, explica Gutiérrez.

Desde entonces, sostienen desde el AMPA, las administraciones se pasan la pelota y el colegio sigue prácticamente en el mismo sitio. Continúa conviviendo con un material que la OMS considera cancerígeno y arrastra, además, déficits de seguridad en el sistema eléctrico, en la evacuación, en la accesibilidad y en las salidas de emergencia. Los edificios insisten, tienen más de medio siglo. “Están obsoletos”, zanja Gutiérrez.

Huelga del profesorado del Fernando Feliú de Gerena para reclamar un colegio nuevo en el municipio.

Huelga del profesorado del Fernando Feliú de Gerena para reclamar un colegio nuevo en el municipio. / El Correo

Las lluvias no han hecho más que agravar ese deterioro. Con las borrascas del año pasado, la cubierta de uno de los inmuebles, el conocido como La Estación, sufrió daños que obligaron a evacuar temporalmente a los alumnos de las aulas afectadas. Y este curso, con los temporales de enero, la escena volvió a repetirse: 89 escolares siguen realojados en la biblioteca, en el aula de profesores o en el aula específica por riesgo de desprendimiento. A eso se suman goteras, humedades y grietas en las paredes. Un paisaje demasiado parecido al abandono.

Las obras empiezan, pero tarde

Este miércoles, las familias se reunieron con el alcalde de Gerena, Javier Fernández, para desbloquear, por fin, las obras en el edificio de La Estación. El Ayuntamiento sostiene que, sin las caracolas que la Consejería se comprometió a instalar en septiembre, resultaba inviable acometer la intervención. La Consejería, sin embargo, ha negado en reiteradas ocasiones a este periódico que las caracolas fueran indispensables para llevar a cabo la obra. Sea como sea, esta semana han comenzado finalmente los trabajos para colocar las aulas prefabricadas y poder ejecutar las obras.

“Hemos acordado con el Ayuntamiento que se elabore un informe patológico de los tres edificios para analizar la estructura, el amianto, la seguridad y la prevención. Es algo que debería hacer la Delegación, pero al final lo hará el Ayuntamiento por su cuenta. Para nosotros, ese informe será una base muy importante a la hora de exigir la ejecución del proyecto del colegio nuevo”, explica esta madre.

Huelga, calle y Parlamento

Las familias han dicho basta y han decidido endurecer la presión. La última marcha tuvo lugar este fin de semana, cuando escenificaron un cortejo fúnebre por las calles del municipio para simbolizar la “muerte del colegio”. Este miércoles, además, se celebró la primera jornada de huelga del profesorado junto a CCOO, CGT y Ustea, secundada por el 90% de la plantilla, según CCOO. Y la protesta continuará: hasta el viernes, los docentes pararán de 9.00 a 10.00 y se concentrarán a las puertas del centro junto a alumnos y padres.

Este jueves, por primera vez, la protesta vecinal cruzará las fronteras del municipio y llegará al Parlamento andaluz en busca de una mayor "atención mediática". Allí, la plataforma Gerena por su Cole prevé concentrarse en la entrada del antiguo Hospital de las Cinco Llagas y mantener reuniones con grupos políticos como PSOE y Por Andalucía. “Hemos llegado a un límite. Ya no toleramos más. Así que vamos a hacer todo lo que esté en nuestra mano”.

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