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Solidaridad

El Reto Pichón de Muñoz Escassi impulsa en 2026 la labor de Paz y Bien: "Juntos abriremos nuevas oportunidades a jóvenes andaluces"

Tras más de una década de ayuda, el #RetoPichón 2026 se centra en la Asociación Paz y Bien, que trabaja por la inclusión social y profesional de quienes más lo necesitan.

Muñoz Escassi

Muñoz Escassi / El Correo

Pablo León

Pablo León

El #RetoPichón ya está en marcha de cara al año 2026. A través de un vídeo en sus canales oficiales, Juan Luis Muñoz Escassi, impulsor del movimiento solidario, anunciaba la asociación elegida para ser la protagonista del 2026: la Asociación Paz y Bien. De este modo, nace el proyecto OPORTUNIDAD, que busca visibilizar la realidad de jóvenes que han crecido bajo el sistema de protección y que, al cumplir la mayoría de edad, han quedado desamparados a la vida adulta. "Con Paz y Bien hemos encontrado una organización que lleva décadas acompañando a estas personas, y creemos que juntos podemos ayudar a abrirles nuevas oportunidades”, afirma Escassi.

Además de visibilizar la situación de los jóvenes que abandonan los centros de protección forzados por su edad, el movimiento busca dotar económicamente un proyecto que les permita impulsar "la formación, facilitar su acceso al empleo, apoyar soluciones de vivienda y garantizar un acompañamiento para que puedan construir su propio camino con dignidad.”. El objetivo es recaudar

100.000 euros, estando ya abierta la posibilidad de colaborar a través de su página web, o bien desde la plataforma de crowdfunding migranodearena.

¿Qué es la Asociación Paz y Bien?

La Asociación Paz y Bien nace en Sevilla en el año 1979 con la causa de defender, integrar y promocionar los intereses de las personas con discapacidad intelectual o en situación de exclusión social. En unos años en los que la exclusión de las personas con discapacidad estaba normalizada, la asociación daba respuesta a las inquietudes de sus padres y madres. Lo que comenzó como una plataforma de apoyo, avanzó rápidamente a una de denuncia y reclamo a las instituciones públicas, que pese a que buscaban encauzar una democracia plena y respetada, dejaba en el camino los derechos de los colectivos más vulnerables. Así, en una casa cedida en Olivares, la asociación daba sus primeros pasos buscando insertar en el mercado laboral como principal herramienta para normalizar e integrar a este colectivo.

El crecimiento de Paz y Bien era exponencial y así se traducía en sus obras. En tan solo unos años, la asociación se trasladó al Monasterio San Isidoro del Campo, en Santiponce, propulsó su propio Centro Especial de Empleo o la innovadora propuesta de la Escuela de Padres, en la que se buscaba unificar criterios entre familias para orientar el crecimiento de sus hijos. Ante tal crecimiento, la asociación decide ampliar su campo solidario hacia colectivos excluidos y, en 1998, comienza a atender a jóvenes en situación de desamparo. En 1999, la obra social de Paz y Bien es reconocida a nivel nacional, recibiendo el Premio Reina Sofía de Rehabilitación e Integración por la labor formativa y de promoción de empleo en sectores críticos.

Habiendo intervenido en Olivares, Santiponce, Alcalá de Guadaíra, la Sierra de Aracena, Galaroza o Puebla de Guzmán, Paz y Bien saltó el charco para aterrizar en Guatemala mediante la Cooperación para el Desarrollo. De esta forma, hasta día de hoy la asociación actúa en la defensa de menores discapacitados, desnutridos y sus familias en el país de la eterna primavera.

Tras más de cuatro décadas defendiendo la dignidad de las personas, 35 centros y recursos desde los que trabaja por la inclusión social y profesional de los que más lo necesitan, este año será Paz y Bien, dentro de su área de Infancia y Juventud, la que tenga la oportunidad de recoger frutos tras su incansable labor a través del #RetoPichón 2026. "Cuando recibimos la propuesta estábamos muy agradecidos por el enfoque que se le quería dar", señala Israel Montes, presidente de la asociación, que puso en valor en la acción de "visibilizar la situación de jóvenes que no han tenido las mismas oportunidades que otros chicos de su edad por circunstancias ajenas a ellos". Actualmente, tutelan a más de 80 niños entre Huelva y Sevilla, a los que se les debe "abrir un camino para formar a los jovenes que mañana serán el presente".

paz y bien

paz y bien / El correo

Unidos para abrir puertas: el lema de este año

El nombre elegido a la campaña de este año puede que envuelva todo lo que engloba el #RetoPichón desde su nacimiento: OPORTUNIDAD. El #RetoPichón nació en el año 2011 con el fin de apoyar causas solidarias a través del deporte, siendo la primera actividad la Celebrity Race, una carrera benéfica de ocho kilómetros en la que se recaudó fondos para la compra de dos bombas de agua para la Campaña por la Supervivencia Infantil de Unicef. Tras años de inactividad en los que se moldeó la idea, el reto deportivo con fines solidarios reapareció en Lisboa, participando en el Iroman 70.3, buscando visibilizar las necesidades de los niños con parálisis cerebral y apoyar a la Asociación Run for Smile.

Es en el año 2016 cuando el movimiento adopta la forma que conocemos hoy en día, combinando retos deportivos con la recaudación a través de métodos propios. Para la ocasión, se recaudaron 9.000 euros para financiar los gastos de vivienda, agua y luz de dos familias de la Fundación Luis Olivares durante un año, y así podrían acompañar a sus hijos durante el tratamiento de su leucemia en el Hospital Materno Infantil de Málaga. A su vez, se corrieron 10 triatlones por toda España.

Al año siguiente, se recaudaron más 35.000 euros para la compra de 20 aparatos Irisbond, que facilitan la comunicación de pacientes de ELA a través del eyetracking, mientras que paralelamente se daba visibilidad al movimiento a través del Triatlón olímpico de Itálica, el Ironman 70.3 de Lisboa y el Ironman de Hamburgo. En el 2019, la ayuda fue dirigida hacia siete niños con parálisis cerebral de la Fundación UpaceSur y, en 2020, a la Asociación Española de Familias de Personas con Sordoceguera.

En el 2021, el foco estuvo puesto en la ONG Debra y las familias que sufren Piel de Mariposa, para que pudieran tener apoyo sanitario, psicológico y social. La Distrofia Muscular de Duchenne fue la causa elegida al año siguiente, mientras que en el 2023 quince niños con enfermedades raras fueron los protagonistas a través de la ONG Mehuer.

AIRE fue el nombre escogido para comenzar a etiquetar los proyectos, siendo en el 2024 dedicado a ayudar a las familias de los niños en cuidados paliativos pediátricos, destinando los fondos recaudados a la ONG SISU (Asociación Andaluza de Cuidados Paliativos Pediátricos). El año pasado, bajo el nombre de HORIZONTE, se obtuvo el máximo histórico recaudado por el #RetoPichón con 85.000 euros, siendo Autismo Sevilla la beneficiada. Las nomenclaturas, como puede ser la de este año, no son fruto del azar, sino que esconden un mensaje. En el caso del proyecto HORIZONTE, se buscaba poner la atención en el futuro de los niños con autismo que, en un futuro no necesariamente muy lejano, serán adultos que necesiten la misma ayuda y atención.

Tras más de una década de ayuda económica y social, el proyecto del 2026 se erige con el objetivo de recaudar 100.000 euros para que la Asociación Paz y Bien pueda disfrutar de las oportunidades que brinda el #RetoPichón, y que la solidaridad tape las incoherencias de un sistema que deja a la intemperie a los adultos que un día fueron niños que crecieron bajo su tutela.

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