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Sevilla

Semáforos de calor para los coches de caballos: el Ayuntamiento confirma que la nueva ordenanza de Sevilla limitará la circulación cuando haya alertas

El delegado de Protección Animal, José Lugo, ha confirmado que el Ayuntamiento cambiará la ordenanza para "mejorar" su bienestar, por ejemplo en cuanto a su protección en días de altas temperaturas

Coches de caballos en la Feria de Abril (imagen de archivo). Sevilla regulará cuándo pueden circular.

Coches de caballos en la Feria de Abril (imagen de archivo). Sevilla regulará cuándo pueden circular. / Joaquin Corchero / Europa Press

Rafa Aranda

Rafa Aranda

Sevilla

Los coches de caballos tendrán una regulación diferente en Sevilla. La incógnita es cómo. Para ello el Ayuntamiento de Sevilla quiere reformar la ordenanza, actualmente en exposición pública, que definirá aspectos como la tonalidad exacta del carruaje, la obtención de licencias, las dimensiones del escudo de la ciudad en los laterales o la uniformidad de los cocheros. El delegado de Espacio Público, Consumo, Cementerio y Protección Animal, José Lugo, ya ha avanzado oficialmente una de las medidas que se incluirán "para mejorar el bienestar" de los caballos. Se añadirá en la normativa que existan semáforos de calor, que indicarán cuándo se dan las condiciones climatológicas idóneas para que los coches de caballos puedan circular por las calles de la ciudad sin perjuicios para su salud.

Estos indicadores diferenciarán entre alerta roja, naranja y aviso amarillo en función de la temperatura que haga. Está pensado especialmente para los meses de final de primavera y verano, cuando los termómetros llegan a superar hasta los 40 grados. "Cuando haya alerta roja no se prestará el servicio", ha asegurado Lugo. En el caso de alerta naranja, "que no se preste entre las 14.30 y las 19.30 horas y no más de dos horas seguidas de trabajo". Y si hay aviso amarillo, "precauciones máximas".

"Son medidas que desde 2014 no se trataban, y están consensuadas con cocheros de caballos, asociaciones animalistas y veterinarios", se ha referido Lugo sobre la ordenanza en la que se trabaja. El concejal del PP ha defendido que los coches de caballos y el trabajo de los cocheros son "compatibles" con el bienestar animal, porque "son los primeros interesados en que sus caballos estén lo mejor posible". "Está en trámite de exposición pública para que todos puedan presentar sugerencias y reclamaciones", ha proseguido.

Coches de caballo, Sevilla

Coches de caballos circulando por Sevilla / Marina Casanova

Lugo ha expuesto también que el Gobierno de José Luis Sanz "se toma muy en serio el bienestar de los animales en Sevilla", aunque se puede "mejorar la gestión que venimos realizando". También ha rechazado catalogar a los cocheros como "un lobby económico" porque "es un colectivo de servicio público de familias trabajadoras". "Estamos orgullosos en Sevilla del servicio público de cocheros de caballos. Forma parte del patrimonio cultural de Sevilla. Se garantizará el bienestar animal y puede seguir funcionando siendo un atractivo importante", contaba el concejal.

Esta cuestión ha sido tratada en el pleno municipal de este jueves a raíz de una propuesta del grupo Con Podemos-IU relativa a medidas de bienestar animal en Sevilla. Uno de los puntos tratados ha sido el de revisar y avanzar hacia una regulación más estricta de los coches de caballos, garantizando que las condiciones de trabajo y descanso para los équidos cumplan estándares de bienestar animal mucho más exigentes, o explorando alternativas sin animales para el turismo tradicional.

La intención del PP para cambiar la norma de coches de caballos

Según consta en el anuncio de la consulta previa, el Ayuntamiento quiere "implementar medidas del cuidado de los caballos y su adecuada explotación y que eviten cualquier dolor, sufrimiento o daño innecesario". Con esta decisión, se pretende "solucionar problemas" actuales en esta actividad "teniendo en cuenta la especie, el grado de desarrollo, adaptación y domesticación de los animales, así como sus necesidades fisiológicas y etológicas, de acuerdo con la experiencia adquirida, los conocimientos científicos y la normativa comunitaria y nacional aplicable".

Esto engloba también "el desarrollo de la actividad en condiciones climáticas extremas". Asimismo, el Consistorio regulará "las facultades de inspección y control, incluyendo las medidas sanitarias y las inspecciones veterinarias, tanto durante la prestación del servicio como en las cocheras municipales, con el objeto de prevenir enfermedades contagiosas y garantizar la salud y bienestar animal".

Esta actividad económica se rige en la capital andaluza por una ordenanza con 20 años de antigüedad, que solo se ha modificado en una ocasión (en 2014). En total, esta normativa tiene cinco capítulos con hasta 40 artículos diferentes sobre "el servicio de transporte de viajeros en carruajes". Aunque casi no hay rastro de las normas a cumplir respecto al bienestar de los caballos, los animales encargados de tirar de estos vehículos.

Entre las referencias, la norma establece que "los atalajes de las caballerías no presentarán uniones que sean susceptibles de producir heridas". También refleja la obligatoriedad de someter a las caballerías a los correspondientes controles veterinarios y de mantener las cocheras "en perfecto estado de limpieza y mantenimiento (...) cumpliendo las máximas normas de higiene y salubridad". La modificación de 2014, además, limita el uso del látigo "a las imprescindibles necesidades de la conducción con chasquidos". Y añade: "nunca directamente sobre la caballería".

Rechazada una consulta ciudadana

La propuesta de Podemos-IU también planteaba que el Ayuntamiento de Sevilla se comprometiera a celebrar una consulta ciudadana con carácter vinculante relativa a la continuidad del uso de los coches de caballos como atracción turística. Este punto ha sido rechazado porque solo ha contado con el apoyo del grupo proponente. "Es plantear un debate absolutamente innecesario en la ciudad", ha valorado al respecto José Lugo.

La concejal de Con Podemos-IU, Susana Hornillo, ha asegurado que "la ciudad se está quedando atrás" y ha citado episodios con "caballos exhaustos y estresados". Asimismo, Hornillo ha defendido un plan de reconversión para las personas que trabajan en el sector "como se está haciendo en Málaga".

La concejal socialista, Encarnación Aguilar, ha animado también a la participación en el proceso de consulta pública y ha defendido al sector como "algo tradicional y muy querido de la ciudad". También ha defendido al sector el concejal de Vox, Fernando Rodríguez, que ha señalado que los cocheros "garantizan el bienestar animal" y ha criticado que la propuesta "pone en riesgo la supervivencia de 200 familias".

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