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Economía

La resurrección de La Cartuja de Sevilla: en busca de nueva fábrica y diseños innovadores para conquistar el mercado internacional

La plantilla de Pickman se incorpora este Lunes de Pascua al trabajo para impulsar el proyecto de Javier Targhetta y las hermanas Luksic, nuevos propietarios de la compañía

Imagen de una tradicional vajilla de La Cartuja.

Imagen de una tradicional vajilla de La Cartuja. / La Cartuja de Sevilla

Clara Campos

Clara Campos

Sevilla

La tradición alfarera de Sevilla se remonta a siglos atrás y barrios como Triana han sido bandera de un oficio que permanece en la ciudad. Pero fue un empresario británico el que, en el siglo XIX, le dio caché a unas vajillas que hoy día se pueden encontrar en muchos hogares españoles.

El Marqués de Pickman fundó en 1841 La Cartuja de Sevilla, en principio ubicada en el monasterio que actualmente es sede del CAAC, donde los hornos aún forman parte del perfil de la ciudad. Una firma que ha pasado por momentos de gloria pero también por muchos baches. A finales del pasado año, incluso parecía que esta ave fénix no iba a poder alzar el vuelo de nuevo. Pero lo hizo. Y este Lunes de Pascua se materializa su resurrección.

Un rescate que salva empleos y una marca centenaria

Sus artífices han sido Javier Targhetta, un reconocido industrial con larga trayectoria en una de las empresas motoras de la economía andaluza, Atlantic Copper, y el grupo chileno Luksic, liderado por las hermanas Gabriela y Paola. Las dos se enamoraron de estas vajillas y no dudaron en salir al rescate cuando supieron que la empresa sevillana estaba en situación de quiebra.

Este lunes se incorporan al tajo unos trabajadores que no eran del todo optimistas en otoño, pero que mostraron su pundonor por luchar por una marca que no supone solo el mantenimiento de sus empleos, sino que es historia viva de la provincia.

Cambio de ubicación

Lo harán en una fábrica que está en un estado mejorable. La falta de mantenimiento en los últimos años ha hecho que incluso volver a recuperar la luz haya sido un problema. Los hornos quizá no comiencen a funcionar desde este mismo lunes porque aún hay arreglos que llevar a cabo, según comentan a este periódico fuentes cercanas a los actuales propietarios. Por ello, la fabricación de las piezas podría aún demorarse.

En cualquier caso, la producción arrancará en estas instalaciones, que serán sustituidas por otras más actuales y modernas. Se está buscando aún la nueva ubicación, aunque hasta que esté a punto podría pasar más de un año, por eso que no se demore la elaboración de nuevas piezas con la marca de La Cartuja de Sevilla.

Así, se aprovecharán en gran medida los equipos actuales pero se trasladará a una nave más adecuada, con mejores condiciones de trabajo y mayor capacidad para incrementar producción y ventas, según anunciaban los nuevos propietarios cuando se firmó la compraventa de la compañía.

Este Lunes de Pascua, trabajadores de la compañía -30 permanecían en situación de ERTE- y Javier Targhetta escenificarán el renacimiento de la mítica compañía. Así lo anunciaba CCOO en sus redes sociales, donde hacía hincapié en que su secretario general de Industria en Andalucía, José Hurtado -que ha estado muy presente en todo el proceso, desde la posible desaparición hasta la compra-, se mostraba "muy satisfecho con la vuelta a la actividad".

 El objetivo inmediato es reiniciar las operaciones y comenzar una recuperación paulatina del mercado, combinando continuidad productiva y reorganización interna. De hecho, ya se están llevando a cabo las primeras contrataciones para configurar el staff que será el encargado de dar una nueva dirección a la histórica empresa y de impulsar un nuevo plan de negocio.

Un amor a primera vista

No en vano, una de sus apuestas principales en esta nueva etapa, además de ganar cuota de mercado en España, es salir a nuevos mercados que le permitan exhibir la marca fuera de nuestras fronteras.

De hecho, fue el amor a primera vista de las chilenas Luksic por una de sus vajillas la que sirvió de resorte para su recuperación, al ver su capacidad de obtener éxito internacional. La incorporación de nuevas líneas de producción y mantener el sello artesano de la marca, combinándolo con nuevos diseños e innovación para reforzar su prestigio mundial son, de hecho, los objetivos a medio plazo de La Cartuja de Sevilla.

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