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Economía

La plantilla de La Cartuja de Sevilla rebosa ilusión: "Hace más de 20 años que la palabra inversión no se oía en esta empresa"

Los trabajadores vuelven al tajo después de la inquietud por la liquidación de la empresa: "Hace unos meses, esta situación era impensable"

Una trabajadora de La Cartuja de Sevilla, en la reapertura de la fábrica.

Una trabajadora de La Cartuja de Sevilla, en la reapertura de la fábrica. / El Correo

Clara Campos

Clara Campos

Sevilla

Los 30 trabajadores de La Cartuja de Sevilla volvieron este lunes a la fábrica de Salteras. Metros y metros cuadrados que son demasiados para una treintena de personas, pero -a medio plazo- la firma inaugurará una nueva sede en otra nave en Sevilla o su provincia.

"Este lunes teníamos que entrar a las 7.00, pero a las 6.30 ya estábamos todos en el aparcamiento: ha sido una noche complicada para dormir". José Hurtado, empleado de La Cartuja y secretario de la Federación de Industria de CCOO-A, ha dado voz durante estos meses a los sinsabores de una plantilla que veía cómo se podían esfumar sus puestos de trabajo con la caída de la mítica marca de loza.

Cuando volvieron del verano, se encontraron con un ERTE que no esperaban y, en septiembre, ya quedó suspendida la producción. "Hemos pasado de una liquidación, donde la marca era de uno, los terrenos de otro, y la unidad productiva de otro, a que ahora tengamos un proyecto único donde está aglutinado todo, las instalaciones y tenemos hasta equipo de dirección: es algo que hace unos meses era impensable", ha subrayado emocionado.

Relación fluida con los nuevos inversores

La inquietud ha acompañado a los trabajadores en todo este periplo. Ahora, la relación entre Javier Targhetta -el industrial que junto a las chilenas hermanas Luksic ha reflotado la compañía- y el representante de los trabajadores es fluida. Los halagos de uno y otro lado no han parado de sucederse en el acto en el que han convocado a los medios de comunicación para hablar sobre la reapertura de la fábrica.

Hurtado ha destacado que se trata de “un momento de ilusión porque por fin estamos pisando de nuevo el suelo de la fábrica, palpando la máquina y pensando en el futuro”. A su juicio, en estos meses se ha producido “un cambio radical, pasando de una planta cerrada y sin actividad a un proyecto con perspectivas reales de crecimiento”.

La vuelta de la plantilla constituye un hito especialmente relevante, ya que los trabajadores atesoran el conocimiento técnico y la experiencia productiva que han distinguido históricamente a la compañía. Su papel será clave para colaborar con el nuevo equipo directivo en la recuperación de la actividad bajo los estándares de calidad y excelencia que han definido durante décadas a esta firma andaluza.

Una fábrica que "funcionaba por inercia"

"Llevábamos años sin equipo de producción porque esta empresa ha ido funcionando por inercia, porque los trabajadores han seguido aguantando en esa resiliencia de trabajar por debajo de lo que marca el convenio, por debajo de lo que marca el Estatuto y por debajo de muchísimas cosas", ha destacado Hurtado.

El representante de los trabajadores ha asegurado que ahora la plantilla se encuentra "muy satisfecha". "La palabra inversión no la escuchábamos desde hace más de 20 años y da tranquilidad saber que hay un proyecto detrás: ahora tenemos la ilusión del primer día, no como antes, que veíamos a diario una fábrica abandonada", ha abundado.

Inicio de la producción en tres semanas

Los trabajadores ya han comenzado a asistir a la fábrica, aunque el arranque real de la producción está previsto para dentro de unas tres semanas, según ha anunciado Targhetta. En su mente, mudarse a una nueva nave más eficiente, además de aumentar el número de trabajadores en plantilla y abrir fábricas propias en Madrid y Sevilla.

Además, espera que la empresa tome velocidad de crucero en los próximos meses, de manera que en 2027 se pueda llegar a los 12 millones de facturación. Los nuevos accionistas ya han movilizado una primera inversión cercana a los dos millones de euros para la reactivación inicial, dentro de un plan más amplio de modernización industrial y mejora progresiva de la capacidad productiva, la seguridad, la eficiencia y la calidad de las instalaciones.

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