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Tribunales

Un rebaño de ovejas pasó al lado del cadáver abandonado en el mercadillo de Parque Alcosa con un disparo en la cabeza

La Policía Nacional tuvo que escoltar el cuerpo y acabó deteniendo al cabrero por desobediencia

Imagen de la primera sesión judicial por el asesinato del mercadillo de Parque Alcosa.

Imagen de la primera sesión judicial por el asesinato del mercadillo de Parque Alcosa. / Domingo Díaz

Domingo Díaz

Domingo Díaz

La forense que realizó el levantamiento del cadáver abandonado junto al mercadillo de Parque Alcosa con un disparo en la cabeza se encontró una escena inaudita. Un rebaño de ovejas había pasado momentos antes por los alrededores del cuerpo. Los agentes de la Policía Nacional tuvieron que evitar que los animales tocaran el cuerpo y detuvieron al cabrero como presunto autor de un delito de desobediencia. Según la forense, "el cuerpo no tenía pisadas del rebaño, no lo habían tocado".

Fue la nota anecdótica de la cuarta sesión del juicio por el asesinato de este hombre en febrero de 2024, que se celebra desde el pasado lunes en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Sevilla. Durante su testifical, la forense encargada del levantamiento del cadáver aseguró también que le había llamado la atención que los bolsillos de la ropa del finado "estaban para afuera". "No tenía nada".

Tras ella, llegó el turno de su compañero que realizó la autopsia. Su intervención fue muy clarificadora para el tribunal popular que se encarga de enjuiciar el caso. El doctor explicó que el disparo se produjo desde la puerta trasera derecha del vehículo, en un plano perpendicular y a unos 30 o 50 centímetros del objetivo. Esto último se puede saber gracias a la presencia del tatuaje de pólvora que dejó sobre el finado el disparo. Cabe recordar que la víctima se encontraba sentada en el asiento del copiloto en el momento de los hechos, mientras que el acusado Manuel 'El Cojo' era quien conducía y se había bajado del vehículo. La acusada Vanesa estaba tras el asiento del piloto.

El forense en su declaración ha explicado que el proyectil quedó alojado en el cráneo de la víctima y cuando lo extrajeron comprobaron que era de 9 milímetros. Esto, sumado a la distancia a la que se disparo, les hacía llegar a la conclusión de que el arma y/o la pólvora empleadas eran viejas o se encontraban en mal estado. "De otra manera, hubiera tenido orificio de salida", explicó al tribunal popular.

El hecho de que el disparo se encontrara situado en la zona izquierda de la cabeza, detrás de la oreja, y que el cuerpo cayera hacia la zona del freno de mano también dio pistas a los investigadores. Por ese motivo se rechaza la hipótesis de que el disparo se produjera desde la zona en la que se encontraba Vanesa, puesto que entonces el cuerpo habría caído hacia la derecha. "Tiene más lógica que [la víctima] estuviera girado", apuntó el especialista, por eso cayó hacia el centro.

Los siguientes en declarar fueron los miembros de la policía científica. Explicaron que "en la ropa de Manuel hay sangre y restos de la víctima". Incidieron en que estaban en la parte derecha.

En último lugar, las forenses que atendieron a los acusados reseñaron que los tres, Manuel, Vanesa y Curro, consumían marihuana desde los 15 años, empezando posteriormente a consumir rebujado de cocaína y heroína. Sin embargo, no afirmaron que los dos acusados que estuvieron presentes en el momento del disparo pudieran tener sus capacidades volitivas o intelectivas anuladas.

Las penas solicitadas

La Fiscalía pide para 'El Cojo' un total de 33 años y nueve meses de prisión por estos hechos. Desgranados, la solicitud es de 25 años de cárcel por un delito de asesinato con alevosía, aplicándosele un agravante de reincidencia; cinco años de prisión por un delito de robo con violencia, con la agravante de reincidencia; y otro año y nueve meses de cárcel por un delito de tenencia ilícita de arma corta. Se le podría imponer una multa de 2.700 euros por un delito de falsedad en documento oficial. En concepto de responsabilidad civil, solicita que indemnice con 370.000 euros a la familia de la víctima.

Para Vanesa, el Ministerio Público pide tres años de prisión por la comisión de un delito de encubrimiento. Solo la acusación particular ejercida por la familia de la víctima acusa al tercer varón por ser quien entregó el arma homicida a El Cojo. Se le acusa de un delito de tenencia ilícita de armas, aunque los policías nacionales que registraron su casa no encontraron el arma y ningún testigo ha logrado atestiguar tal extremo. Es el único que no está en prisión provisional por lo ocurrido.

Este viernes 10 de abril se celebrará la última sesión de este juicio. A partir de las 10 de la mañana declararán los tres acusados. Luego, los letrados y la Fiscalía elevarán sus conclusiones a definitivas.

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