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Feria de Sevilla

Una espera de 32 años para conseguir caseta en la Feria de Sevilla: "Éramos muy jóvenes, y ahora iremos con nuestros nietos"

La caseta Asociación cultural recreativa Descándalo es una de las que se estrena en la Feria de Abril de 2026, con una ilusión enorme tras haber realizado un montaje a contrarreloj desde que recibieran la noticia el pasado mes de febrero

VÍDEO | La caseta Descándalo se estrena en la Feria de Sevilla tras 32 años de espera

La caseta Descándalo se estrena en la Feria de Sevilla tras 32 años de espera / Marina Casanova

Rafa Aranda

Rafa Aranda

Sevilla

Una llamada de teléfono que hace felices a muchas familias. Un sueño que mantiene viva una relación de amistad. Una tradición que se inicia de joven y se completa de abuelo. Cuando la delegación de Fiestas Mayores marca cada año los nueve dígitos en el teléfono, pulsa "llamar", y comunica la asignación de una caseta en la Feria de Sevilla, esta noticia se celebra como si los niños de San Ildefonso cantan tu número en el sorteo del Gordo de Navidad. Este año, para esta Feria de Abril de 2026, que arranca en menos de una semana, esta lotería le ha tocado a 12 asociaciones, entidades y familias, entre ellos los socios de la Asociación cultural recreativa Descándalo. Desde el pasado mes de febrero, la caseta ubicada en el número 18 de la calle Curro Romero del Real ya es suya, tras 32 años en la lista de espera.

“Me llaman el día 23 de febrero, sobre las 10 de la mañana", recuerda Manuel Morillo, presidente de la caseta. Según cuenta a El Correo de Andalucía, estaba haciendo unas gestiones para cambiar la línea de teléfono cuando recibe la llamada. "Me temblaron las piernas. Pensé que se estaban quedando conmigo. Le pregunté a la funcionaria si era una broma. Yo siempre estaba muy pendiente de echar la solicitud y de las listas", cuenta. Fue entonces cuando se lo comunicó al resto de socios, todos ellos amigos y familiares que se conocen desde pequeños cuando vivían en Los Pajaritos. Ahora tienen hijos y nietos, viven desde Sevilla Este hasta Triana o el Aljarafe, y se dedican a profesiones variadas como la fotografía, imprenta, seguros, medicina o transporte.

Socios de la nueva caseta de feria en Curro Romero asignada tras más de 30 años de espera, en el recinto ferial de Sevilla

Socios de la nueva caseta de feria en Curro Romero asignada tras más de 30 años de espera, en el recinto ferial de Sevilla / Marina Casanova

Para el poco tiempo que han tenido, su caseta ya tiene la madera en el suelo, la barra y la reja colocadas, pintada entera, e incluso ventiladores. Casi cada día un socio se acerca para revisar que todo avanza correctamente y el domingo se reunirán para hacer preferia y terminar la decoración. Ahora miran a su alrededor y se emocionan y ríen a partes iguales recordando cómo han vivido todo. "Cuando Manuel mandó el mensaje de que nos había tocado la caseta casi me caigo rodando por las escaleras. Iba corriendo, que tenía un congreso, y no daba crédito. A la primera persona que me encontré, que era otra que venía conmigo para ayudarme le dije, ¡ay, que tenemos caseta! Yo ya no podía pensar, ni en el congreso, ni en nada. Nos reímos muchísimo, fue muy divertido", rememora Dori Arias, la secretaria. "Yo me senté, me caí. Y es que me quedé que no...que después de 32 años era casi imposible que nos diesen una caseta", añade Micaela Morillo, otra socia.

Se apuntaron en 1994 y solo algunos confiaron

No había comenzado aún ni el siglo XXI cuando tuvieron la idea de tener una caseta en la Feria de Sevilla. "Somos un grupo de amigos, en algunos casos de la infancia, y siempre veníamos a la Feria juntos. Un año decidimos que íbamos a apuntarnos en la lista del Ayuntamiento, en 1994, y constituimos una asociación. Desde el principio teníamos claro el nombre, que era 'de escándalo', porque pensamos que la caseta iba a ser un escándalo", cuenta Manuel Morillo. Desde entonces, ha habido gente que se ha ido quitando "por motivos laborales, porque se han ido fuera o porque no les interesaba". Y de hecho, los que han seguido confiando se han ido viendo cada cierto tiempo, pero no con familias completas.

Así es como se quedaron en un número insuficiente de socios para montar una caseta, teniendo que llamar a la carrera a conocidos y amigos para alcanzar los 21 socios que hay que tener como mínimo, por lo que algunos aún no se conocen entre sí, y para poder hacer frente a todos los gastos. "La esperanza la perdimos hace mucho tiempo. A Manuel no se lo ha olvidado ni un año, por eso estamos aquí. Es el verdadero mérito", destaca otro socio, Ángel Gutiérrez, que ejerce de tesorero.

Socios de la nueva caseta de feria en Curro Romero asignada tras más de 30 años de espera, en el recinto ferial de Sevilla

Socios de la nueva caseta de feria en Curro Romero asignada tras más de 30 años de espera, en el recinto ferial de Sevilla / Marina Casanova / ECA

"A mí me han salido muchos novios", cuenta entre risas Dori Arias. "No te puedes ni imaginar la gente que me está llamando para que le apunte a la lista de espera. Yo a todos les digo que sí", añade. Cuando empezaron, muchos rondaban los 30 años. Ahora los más mayores superan los 60. "Éramos muy jóvenes, con muchas ganas de disfrutar y de vivir, casi todos solteros", interrumpe Micaela Morillo. Iban de caseta en caseta de familiares y amigos, aunque siempre acababan en la de RadioTaxi: "Allí es donde se ha fraguado todo y donde hemos estado muchas ferias, en esa caseta".

Para estos socios de la Asociación cultural recreativa Descándalo, la caseta es "tu casa en la Feria". "Ya le puedes decir a la gente que vaya a Curro Romero, 18. A los amigos, a los de la farmacia de tu barrio, a los vecinos, a los compañeros del trabajo, hasta al charcutero se lo digo. Estamos muy ilusionados, incluso nuestros hijos. Mi hija no vive ni en Sevilla y se viene esa semana a Sevilla", continúa Micaela Morillo.

"La diferencia entre una caseta propia y no tenerla es que tú vas a invitado a una caseta y aquí puedes invitar a tus hijos y amigos", completa Manuel Segura, otro socio. "Yo tengo un vídeo que tengo pelo", bromea este. Recuerda que cuando formalizaron la asociación comentó: "De aquí a que nos la den nos traerán nuestros hijos con un carrito. O nuestros nietos. Y yo he estado más o menos, no he venido con un carrito. Pero bueno, nunca se ha perdido del todo la esperanza, aunque nosotros sinceramente ni nos acordábamos de que nos la iban a dar".

Socios de la nueva caseta de feria en Curro Romero asignada tras más de 30 años de espera, en el recinto ferial de Sevilla

Socios de la nueva caseta de feria en Curro Romero asignada tras más de 30 años de espera, en el recinto ferial de Sevilla / Marina Casanova

Casi 30.000 euros de inversión y un montaje exprés

Desde que tuvieron la confirmación a finales de febrero, estos sevillanos han tenido menos de dos meses para contratar todo y montar la caseta. Calculan, además, que han tenido que invertir en torno a 25.000 y 27.000 euros, que han reunido entre lo ahorrado con una cuota que han ido pagando año a año desde 1994 y las aportaciones de los nuevos socios.

"Ha sido todo correr, con dificultades, y más o menos lo hemos conseguido todo. Nos hemos encontrado con las dificultades del último que llega. Cuesta más trabajo encontrar grupos de música, a la persona que atiende el catering, el que monta la caseta, etcétera. Todo eso nos ha costado más trabajo, pero bueno, lo tenemos ya todo realmente bastante adelantadito", explica Manuel Morillo. "Ha habido que tirarse a la calle a buscar lo que había, a base de contactos de unos y otros. Hemos encontrado un montador que nos ha montado la caseta en un tiempo récord, un señor que nos va a llevar al bar, una empresa de seguridad. Hemos encontrado todo lo que había que encontrar y estamos contentos", prosigue Ángel Gutiérrez.

En la caseta Asociación cultural recreativa Descándalo ya cuentan las horas para el lunes de Pescaíto, noche para la que ya tienen alguna sorpresa preparada. "A tope. Desde el domingo estaremos aquí hasta que el cuerpo aguante. Si puede ser de domingo a domingo, estupendo", dice Pilar del Rocío Sánchez. "Hasta donde llegue el cuerpo", coincide Micaela Morillo. "Aunque somos mayorcitos, somos todos muy divertidos, nos gusta mucho la juerga, bailar, cantar...somos muy marchosos", promete Dori Arias. Será una Feria que nunca olvidarán.

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