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'Prendas con historia': la iniciativa de la Fundación Cudeca que convierte la ropa de segunda mano en ayudas para cuidados paliativos

La fundación Cudeca, creada en 1992, cuenta con 31 tiendas solidarias en Andalucía, donde se vende ropa de segunda mano y complementos, cuyos beneficios suponen el 40% de la financiación de la entidad.

Tienda Joan by Cudeca de la Fundación Cudeca (Ronda de Capuchinos, 31)

Tienda Joan by Cudeca de la Fundación Cudeca (Ronda de Capuchinos, 31) / Lucía Rubio

Lucía Rubio

Lucía Rubio

Sevilla

Mujeres, hombres, jóvenes, mayores, ... Un espacio de encuentro, de sostenibilidad y solidaridad. Así son las tiendas Joan by Cudeca, de la fundación Cudeca. La fundación nació en el año 1992 de la mano de Joan Hunt en la provincia de Málaga, y cuenta con 31 tiendas repartidas por Málaga, Sevilla y Córdoba.

La fundación Cudeca se creó gracias a Joan Hurt, a raíz del fallecimiento de su marido a causa de un cáncer. Por ello, decidió crear esta organización sin ánimo de lucro para ofrecer cuidados paliativos gratuitos a personas con cáncer y otras enfermedades avanzadas. Entre todas las iniciativas que lleva a cabo esta fundación, se encuentran las tiendas solidarias. Tiendas de ropa de segunda mano, así como complementos o decoración del hogar que son vendidas mediante las donaciones que reciben de los voluntarios o las personas que conocen la causa.

Estos espacios son puntos de referencia para quienes buscan moda de segunda mano de calidad, al tiempo que participan en un modelo de consumo responsable. Estas tiendas suponen el 40% de los beneficios de la fundación, ya que cuentan con otras formas de colaboración como la cuota de socio, ser voluntario o las donaciones por herencia, entre otros.

Prendas con historia

Entre las 31 tiendas que se encuentran por el territorio andaluz, dos se sitúan en la capital hispalense. Una en Ronda de Capuchinos, 31 y otra en la Calle Asunción, 28. Estas tiendas se han sumado a la campaña "Prendas con historia" para impulsar la moda sostenible y la reutilización, con una idea muy original: donar la ropa compartiendo el recuerdo o el significado que guardan las prendas.

Olalla, la encargada de la comunicación y las redes sociales, explica que a lo largo de la campaña, se han encontrado con todo tipo de historias: desde la emoción de una hija que entrega la ropa de su padre fallecido; hasta la persona más festivalera, que ha disfrutado de un vestido al máximo y ahora quiere que la que lo compre disfrute tanto como ella. También hay historias de amor, como la del vestido que se sitúa en el centro de la tienda de Ronda de Capuchinos: "Con este vestido conocí en una cafetería a Manuel, mi marido. Le tengo un cariño muy especial".

Campaña "Prendas con historia"

Campaña "Prendas con historia" / Lucía Rubio

El funcionamiento de las tiendas

El funcionamiento de los establecimientos es posible a la labor de las personas voluntarias, que colaboran cada día en la gestión de las tiendas: atienden clientes, clasifican y seleccionan las donaciones, cuidan la organización del espacio... En la tienda de Ronda de Capuchinos está Isabel, una de las voluntarias, que se encuentra liada porque la jornada está siendo muy ajetreada. Con perchas cargadas de ropa y unas clientas preguntando por las distintas prendas, Isabel cuenta su experiencia como voluntaria: "yo conocía la fundación muy bien porque mi marido era socio. Mi marido falleció y cuando me enteré que iban a abrir tiendas en Sevilla, no me lo pensé. Yo me encargo de la tienda en general, y me encanta". Isabel tiene 67 años, es jubilada, y siente que este voluntariado la ha vuelto a llenar de vida: "Yo aquí me siento útil. Muy útil".

Por otro lado, está Sofía, la encargada de la tienda, que se encuentra con el planchado de la ropa. Comenta que comenzó como voluntaria en la calle Asunción, tras entrar por primera vez en la tienda de casualidad, y así llegó hasta convertirse en encargada. Lina es otra de las voluntarias, y pese a que tiene un brazo vendado, no duda en colocar perchas en la tienda y de asesorar a los clientes. "Mucha gente me dice, '¿esta ropa es de segunda mano? Porque me lo has dicho, si no, pensaría que son prendas nuevas'? Y es que es verdad, la ropa que viene está muy muy bien", explica Lina sobre la calidad de los productos que se venden en las tiendas.

Tras la tienda está el almacén y toda la ropa para ser seleccionada a salir fuera. La fundación clasifica 248 toneladas de ropa, combinando la economía circular, sostenibilidad y solidaridad. Cuando la ropa tiene algún defecto, una rotura o una mancha, no se desprende. En la propia fundación se encargan de realizar otros tipos de prendas novedosas como unos bolsos con telas de distintas camisas que se agotaron enseguida de lanzarlas.

La fundación Cudeca ofrece cuidados paliativos gratuitos e integrales -físicos, psicológicos, sociales y espirituales- a personas con enfermedades avanzadas y sus familias. Cuentan con un total de 1340 personas voluntarias y han acompañado a más de 23.000 pacientes, con el objetivo de garantizar dignidad y calidad de vida hasta el final.

La insignia que simboliza esta fundación es un girasol. Los girasoles miran hacia el sol para vivir. Cuando no hay sol, los girasoles pasan a buscarse unos con otros para recargarse de energía. Esa necesidad de buscar al otro es la razón de ser de Cudeca. Mirarse unos a otros para colaborar y ayudar al que lo necesita. Porque si hay algo que busca el ser humano y los girasoles es hacer comunidad y apoyo mutuo.

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