Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Feria de Sevilla

La Feria de Sevilla, casi 180 años de inspiración para los grandes maestros de la pintura y la fotografía

Grandes nombres de la fotografía internacional como Robert Capa, Brasaï o Cartier-Bresson así como pintores como Cabral Bejarano o Bacarisas captaron con su mirada las tradiciones y oficios de una las fiestas más admiradas que sigue atrayendo a los grandes artistas

Sevilla en fiestas, Gustavo Bacarisas (1915).

Sevilla en fiestas, Gustavo Bacarisas (1915). / El Correo

Patricia Godino

Patricia Godino

Sevilla

Nacida en 1847 como una feria de ganado, la Feria de Sevilla se ha convertido, a lo largo de casi 180 años, en mucho más que una celebración popular: es también un poderoso motivo artístico. Su universo reconocible -el albero, los trajes de volantes, los farolillos, los coches de caballos, el bullicio festivo, el baile por sevillanas, la manzanilla, las buñueleras y tantos oficios ligados a la fiesta- ha fascinado a generaciones de creadores.

Esa capacidad de seducción se aprecia tanto en la pintura como en la fotografía. Entre sus imágenes más emblemáticas figura Sevilla en fiestas, la obra en la que Gustavo Bacarisas (1872-1971) ofreció en 1915 una visión muy moderna de la gran fiesta primaveral sevillana. O también Manuel Cabral Bejarano, que retrata una escena festiva pintada en 1860 donde capta el pulso vivo de una caseta de feria. El artista recrea un ambiente costumbrista, íntimo y animado, que fija la imagen romántica de la Andalucía popular del siglo XIX.

Obra de Manuel Cabral Bejarano.

Obra de Manuel Cabral Bejarano. / El Correo

Y junto a ella sobresale también la huella que la Feria dejó en la cámara de algunos de los grandes maestros de la fotografía, desde Jean Laurent y Robert Capa hasta autores españoles como Francisco Leygonier y Emilio Beauchy Cano.

La Fototeca Municipal y numerosas instituciones y museos de toda España así como en archivos internacionales atesoran originales de la época que dan fe del tiempo que estos artistas pasaron por Sevilla retratando la idiosincrasia de una de las fiestas más admiradadas y fotografiadas de todo el mundo desde su nacimiento en el Prado de San Sebastián.

Francisco Leygonier (1812-1882)

A partir de 1845 la vida de Francisco Leygonier transcurre en Sevilla, donde ejerce la profesión practicando la técnica del daguerrotipo que simultanea, desde fechas muy tempranas, con el calotipo. Las noticias de estos primeros momentos son muy escasas, pero se sabe que ya en 1849 presentó varios daguerrotipos en la exposición de la Sociedad Económica de Amigos del País, y a partir de 1851 serán continuas las noticias en la prensa sobre sus actividades así como su oferta de servicios como fotógrafo profesional. Hasta el 8 de mayo, el Museo de Bellas Artes de Sevilla exhibe una serie de fotografías entre las que se incluye una de las primeras imágenes de la Feria de Sevilla: un conjunto de tres tiendas montadas sobre una tarima en el Prado de San Sebastián, vistas de lejos y desde arriba. Fechada en 1859, reproduce la caseta familiar de los duques de Montpensier.

Feria de Sevilla en el Prado de San Sebastián, por Francisco Leygonier, fechada en 1858,

Feria de Sevilla en el Prado de San Sebastián, por Francisco Leygonier, fechada en 1858, / El Correo

Jean Laurent (1816-1886)

Francés de origen nacido en la comuna de Garchizy, Laurent fue uno de los primeros en documentar la Feria de Sevilla en la segunda mitad del siglo XIX. Establecido en España, su trabajo como fotógrafo comercial le llevó a recorrer el país, y Sevilla, con su incipiente Feria, no escapó a su lente. Sus imágenes, conservadas en la Fototeca Municipal y en instituciones como el Museo Nacional de Cataluña, muestran una Feria aún ligada a su carácter ganadero, con carruajes, comerciantes y una ciudad en transición. Su estilo, limitado por la tecnología del daguerrotipo, destaca por su precisión y su capacidad para captar la atmósfera de una época. Laurent no solo documentó; introdujo la Feria al imaginario europeo, sentando un precedente para futuros fotógrafos.

Una cigarrera retratada por Jean Laurent (Garchizy, 1816-Madrid, 1886), en la Sevilla de 1870.

Una cigarrera retratada por Jean Laurent (Garchizy, 1816-Madrid, 1886), en la Sevilla de 1870. / El Correo / Museo Nacional de Cataluña. Donación de Jaume Soler de Magriñá, 2008

Charles Clifford (1819-1863)

Este fotógrafo británico, activo en España durante el reinado de Isabel II, es otro pionero que retrató la Feria en sus primeros años. Aunque su obra se centró principalmente en monumentos y paisajes, Clifford incluyó escenas de la Feria en el Prado de San Sebastián, capturando la mezcla los oficios y la elegancia de la fiesta en la Sevilla decimonónica. Sus fotografías ofrecen una ventana a una Feria en formación, donde la burguesía comenzaba a dejar su huella. Su legado, también accesible en archivos históricos, es un testimonio de la Sevilla que fascinaba a los viajeros románticos.

Gyula Halász Brassaï (1899-1984)

El húngaro Brassaï, uno de los grandes nombres de la fotografía del siglo XX, visitó Sevilla en 1950 por encargo de Harper’s Bazaar. Su trabajo en la Feria de Abril es un hito, pues capturó la dualidad de la fiesta: la sofisticación de las casetas y la espontaneidad de los bailes populares.

Feria de Sevilla

Feria de Sevilla / Gyula Halász Brassaï (1899-1984)

Sus imágenes, publicadas internacionalmente, muestran la Feria bajo la luz de las bombillas del alumbrado, con un enfoque casi cinematográfico que resalta texturas y emociones. Brassaï, conocido por sus nocturnas parisinas, encontró en Sevilla un escenario vibrante que amplificó su prestigio y proyectó la Feria como un icono global.

Flamencas por el Real captadas por Brassaï, pseudónimo del fotógrafo húngaro Gyula Halász.

Flamencas por el Real captadas por Brassaï, pseudónimo del fotógrafo húngaro Gyula Halász. / El Correo

Henri Cartier-Bresson (1908-2004)

El maestro francés del “instante decisivo” visitó Sevilla en varias ocasiones, y aunque su trabajo en la Feria no es tan extenso como el de otros, sus imágenes de los años 50 son memorables. Cartier-Bresson, con su Leica, capturó momentos fugaces: una gitana bailando, un jinete en el albero o una mirada en una caseta. Su enfoque humanista y su habilidad para encontrar poesía en lo cotidiano convirtieron sus fotos de la Feria en piezas de arte. Aunque no se centró exclusivamente en la fiesta, su contribución elevó la percepción de la Feria como un evento universal, digno de la alta fotografía.

Robert Capa (1913-1954)

El legendario fotógrafo húngaro, célebre por sus imágenes de guerra, también se dejó seducir por la Feria de Sevilla en los años 50. Capa, con su estilo visceral y cercano, retrató la alegría y la intensidad de la fiesta, desde los paseos de caballos hasta las sevillanas en el Real. Sus fotografías, menos conocidas que sus trabajos bélicos como la icónica Muerte de un miliciano, muestran una Sevilla vibrante y festiva, capturada con la misma pasión que aplicaba en los frentes de batalla. Su breve pero impactante paso por la Feria dejó imágenes que, según crónicas de la época, reflejan el regocijo en su máxima expresión.

Tracking Pixel Contents