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Feria de Abril

Llegar y salir de la Feria de Abril, entre la odisea y la paciencia inevitable: "Lo peor son las colas tan largas"

El refuerzo del transporte público y el estreno del tranvibús elevan el número de viajeros, pero las largas esperas para abandonar el Real y la saturación en horas punta mantienen las quejas de los usuarios en la Feria de Abril

Vídeo | ¿Qué es más fácil entrar o salir de la Feria?

Lucía León Guerrero

Lucía León Guerrero

Lucía León Guerrero

SEVILLA

La otra cara de una de las fiestas más importantes de Sevilla es la de las esperas interminables, los autobuses llenos y los taxis que nunca llegan. En la Feria de Abril, el trayecto de vuelta se ha convertido, un año más, en el verdadero reto para miles de asistentes.

Salir de la Feria no es tarea fácil. María Miranda relata cómo la experiencia puede volverse desesperante, y asegura que "marcharse es mucho más complicado", y recuerda el caso de su hija, que "llegó a esperar cincuenta minutos a las seis de la mañana para coger un taxi". Una percepción que comparte Helena García, quien describe un entorno completamente colapsado, donde "la coincidencia de personas entrando y saliendo termina por saturarlo todo".

Ante este escenario, algunos buscan fórmulas intermedias. Rosario López explica que "opta por el autobús para la ida", pero que prefiere "el taxi para la vuelta", confiando en que sea más cómodo, aunque no siempre más rápido.

El transporte público tampoco escapa a las críticas. Alicia Romero cuenta que utiliza "la línea C1 para llegar", pero se encontró con "vehículos abarrotados, lo que complicó el trayecto". Aun así, reconoce que "la salida me resultó más fácil".

La resignación es compartida entre los usuarios. María Núñez describe "colas largas y esperas inevitables", asumiendo que "regresar a casa siempre lleva más tiempo del deseado".

El tranvibús, éxito de uso con sombras en hora punta

El tranvibús, protagonista del nuevo plan de movilidad de la Feria de Sevilla, ha arrancado con cifras destacadas. Durante el lunes de Pescaíto, 11.486 personas lo utilizaron para desplazarse al recinto ferial, superando en un 16,3% los datos del año pasado.

Sin embargo, el incremento de usuarios también deja imágenes de saturación. Un trabajador de Tussam describe una jornada de flujo constante de pasajeros, sin apenas descanso, y apunta que una mayor disponibilidad de vehículos habría permitido absorber mejor la demanda.

Desde Sevilla Este, Jorge López pone ejemplo a esa saturación y es que "tuve que dejar pasar hasta tres autobuses seguidos completamente llenos antes de poder subir".

Taxis sin descanso y colas persistentes

Las madrugadas en el entorno del Real de la Feria vuelven a estar marcadas por largas filas de personas esperando taxi. Ni la ampliación a tres paradas -Portada, Contraportada y Costillares- ni el refuerzo de seguridad han logrado eliminar las esperas.

El taxista Julio Golodra describe que "son jornadas intensas y una alta demanda", señalando además que "cada vez más personas retrasan su salida del Real, lo que concentra aún más la presión en determinados momentos".

Pero, más allá de los datos, la sensación a pie de calle es clara: mientras llegar al Real parece cada vez más organizado, salir de la Feria sigue siendo la gran asignatura pendiente de la Feria de Abril.

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