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Feria de Abril

Polen, calor y albero, una combinación explosiva para los alérgicos en la Feria de Sevilla

Ante niveles elevados de polen durante esta semana, agravados por las altas temperaturas y el epitelio de los caballos, los expertos recomiendan recurrir a gafas de sol, mascarillas o incluso prepararse para próximas ocasiones con una vacuna

Una persona con mascarilla andando en la Feria de Sevilla

Una persona con mascarilla andando en la Feria de Sevilla / Marina Casanova

Rafa Aranda

Rafa Aranda

Sevilla

No está siendo una Feria agradable para los alérgicos, ni para los calurosos. Además de los trajes de chaqueta y de gitana, los feriantes han tenido que recurrir en estos tres primeros días en el Real a dos accesorios: un abanico y una mascarilla. Aunque las temperaturas tan alarmantes que indicaban las previsiones no se han dado, dentro y fuera de las casetas se ha vivido una sensación de bochorno en algunos momentos del día. Y además, los niveles de pólenes han provocado numerosos casos de personas con cosquilleo en la nariz, moqueo y ojos llorosos, no quedando otra que tirar de antihistamínicos, mascarilla y pañuelos para resistir durante todo el día sobre el albero.

Las previsiones para los pólenes de gramíneas en la provincia de Sevilla eran de niveles "elevados" desde comienzos de esta semana de Feria de Abril, amenazando a miles de personas que sufren este tipo de alergia. Además, en el caso de Sevilla, también está afectando a los que tienen alergia al olivo, cuya polinización ya ha arrancado.

Según declaró a Europa Press la doctora Pilar Lara, alergóloga del Virgen Macarena y miembro del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica, el ascenso de las temperaturas -con máximas por encima de los 30 grados- y las lluvias tanto de febrero como las registradas en los últimos días han contribuido a estos niveles elevados de gramíneas y de olivo. Lara propone medidas barrera como el uso de gafas de sol y mascarillas, "complicadas" de aplicar en la Feria, aunque sí seguir los tratamientos de los médicos.

En el caso de la Feria de Abril, los síntomas alérgicos se ven agravados por el albero (que es un irritante de las mucosas) y el epitelio de los caballos, una alergia ésta última "muy frecuente" en la zona de Sevilla y Huelva, en las que hay mucho contacto con los caballos. Los diagnósticos son cada más certeros, conociendo el paciente a qué proteína o proteínas reacciona mal su cuerpo, lo que permite elaborar una composición de la vacuna "más personalizada" y, por tanto, con mayor eficacia. La Sociedad Andaluza de Alergología e Inmunología Clínica (Alergosur) aseguraba en 2025 que en Andalucía, el 25% de la población urbana y el 15% de la población rural sufre algún tipo de alergia; es decir, más de 2,5 millones de andaluces son alérgicos.

La doctora María Ortegaespecialista en Alergología del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa, también coincide que la Feria se da en un periodo de alta concentración de pólenes, especialmente de olivo y gramíneas. A ello se añaden factores propios del recinto ferial como: el polvo del albero, la presencia de animales, la elevada exposición ambiental. Todo ello incrementa significativamente los síntomas en personas alérgicas, especialmente en pacientes con asma. En este sentido, se recomienda: mantener el tratamiento habitual (inhaladores, antihistamínicos), evitar las horas de mayor polinización y utilizar gafas de sol o mascarilla si hay síntomas intensos.

Alergias alimentarias y calor

En el caso de alergias alimentarias, los expertos advierten del riesgo en entornos como las casetas, donde puede haber alimentos sin etiquetado claro, existe el riesgo de contaminación cruzada y se consumen productos habituales alergénicos como frutos secos, mariscos, huevo o leche. Se recomienda llevar siempre medicación de rescate, como adrenalina autoinyectable en casos graves, y conservarla adecuadamente.

El calor intenso es otro de los principales factores de riesgo durante la Feria. La exposición prolongada a altas temperaturas puede derivar en deshidratación, agotamiento por calor o incluso golpes de calor, una situación que requiere atención médica urgente. La doctora Mariana Jiménez, jefa del servicio de Urgencias del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón, advierte que el contexto puede hacer que muchas personas subestimen estos riesgos: “el calor no solo provoca molestias leves, sino que puede desencadenar cuadros más serios si no se toman precauciones”, explica.

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