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GASTRONOMÍA

El restaurante de Sevilla con 108 años que diseñó Aníbal González y enamoró al rey Alfonso XIII: "No sabría elegir el mejor plato, todo está delicioso"

Este negocio fue creado en la capital hispalense por Feliciano González Pacheco, banderillero del mítico torero Juan Belmonte

El restaurante de Sevilla con 108 años que diseñó Aníbal González y enamoró al rey Alfonso XIII: "No sabría elegir el mejor plato porque todo está delicioso"

El restaurante de Sevilla con 108 años que diseñó Aníbal González y enamoró al rey Alfonso XIII: "No sabría elegir el mejor plato porque todo está delicioso"

Sarai Bausán García

Sarai Bausán García

Hay restaurantes que no solo brindan a sus comensales los mejores sabores y bocados, sino también toda una experiencia vital repleta de historia y patrimonio acumulada tras décadas de trayectoria. Es lo que ocurre con el restaurante Real Venta de Pilín, un establecimiento situado en Sevilla capital con 108 años de vida que fue diseñado por Aníbal González y que visitó el propio rey Alfonso XIII.

Los inicios de este restaurante se remontan al año 1918, cuando Feliciano González Pacheco, más conocido como 'Pilín', banderillero del mítico torero Juan Belmonte, decidió crear una venta en la capital hispalense.

El origen de la venta y la ayuda del arquitecto regionalista

Y para levantar esta edificación, contó con el diseño del arquitecto Aníbal González, principal referente de la arquitectura regionalista sevillana que fue nombrado arquitecto director de la Exposición Iberoamericana de 1929 y cuyo sello se puede ver en los principales enclaves de la capital, como la Plaza de España, los Jardines de Murillo o el Pabellón Mudéjar.

La participación del arquitecto en este proyecto se produjo a causa de unos hechos que sucedieron años antes, en 1915, cuando un barracón que estaba en obras se derrumbó y causó heridos.

Ante esta tragedia, Pilín no lo dudó y acudió al lugar para intentar rescatar a los afectados, un hecho que despertó el agradecimiento de Aníbal González.

El diseño de este restaurante de Sevilla, obra de Aníbal González

En un principio, el arquitecto le propuso una recompensa económica por sus actos, pero el banderillero reusó la oferta al asegurar que lo había hecho de corazón, lo que hizo que González le dijera que tenía su favor y ayuda en lo que pudiera necesitar.

Y así fue cuando, en 1918, arrancó el proyecto de esta venta para Feliciano González Pacheco, que acudió al arquitecto para pedir su ayuda en el diseño y construcción de la venta, un reclamo que el arquitecto regionalista aceptó sin dudarlo.

Un lugar de encuentro para sevillanos y visitantes desde 1918

Así se creó una histórica venta que desde entonces ha sido lugar de encuentro y reunión de sevillanos y visitantes en torno a los mejores productos y guisos.

Y entre ellos, destaca la visita que el rey Alfonso III realizó al local en abril de 1925, tal y como reza un azulejo que se puede encontrar en la entrada del restaurante.

La visita de Alfonso XIII que quedó reflejada en un azulejo

En su visita, el monarca no estuvo solo, sino que junto a él acudieron a este negocio figuras como el príncipe de Hohemzollern, los infantes Carlos y Alfonso, y los marqueses de Carisbrooke.

En la actualidad, más de un siglo después, este restaurante continúa en manos de la familia, con los hermanos González-Mazón manteniendo viva la tradición de un negocio que respira solera, tradición y sabores de siempre.

Tapas, brasas y guisos en una carta de cocina tradicional

Así, en su amplia carta, sus clientes pueden disfrutar de tapas desde 4.50 euros y platos desde 9 euros, entre los que se encuentran su tortilla de Pilar, las migas ibéricas, el 'platazo' de huevos, patata, chorizo y jamón, el lomo bajo a la parrilla, el serranito al 'estilo Pilín', su pollo frito, la carne mechada y la berza gitana.

Además, dispone de variedad de platos de barbacoa, como chorizo criollo, churrasco de pollo, churrasco de cerdo, solomillo ibérico, lagartito o presa ibérica.

Los comensales también pueden degustar en el local de gran variedad de frituras, además de guisos como garbanzos con langostinos, fideuá, carne con tomate, cola de toro, papas con choco, mollete 'Escándalo' y patatas revolconas.

Los clientes destacan el tamaño y el sabor de sus platos

"No sabría decir cuál es el mejor plato de la carta porque todo está delicioso", señalan sus comensales a través de las reseñas del restaurante, donde destacan sus especialidades "a buenos precios" y el gran tamaño de su comida, de la que aseguran que son enormes y con un gran sabor.

Todo ello se puede degustar en su negocio situado en la avenida Maestranza Aérea de lunes a jueves, de 9.00 a 00.00 horas, y de viernes a domingo, de 10.00 a 00.00 horas.

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