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PLAYA

Ni Puerto Rico ni Maldivas: la playa virgen con enormes arenales y aguas cristalinas que brillan en la oscuridad está en este pueblo de Cádiz a una hora de Sevilla

Este fenómeno que hace que el mar se tiña de un azul brillante se conoce como bioluminiscencia y se puede contemplar en este litoral gaditano

La playa de Cádiz a una hora de Sevilla en la que disfrutar de la bioluminiscencia

La playa de Cádiz a una hora de Sevilla en la que disfrutar de la bioluminiscencia / Turismo de Cádiz

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Sarai Bausán García

Sarai Bausán García

Son muchos los ciudadanos que viajan a destinos como Maldivas o Puerto Rico para disfrutar de su impactante paisaje, sus aguas cristalinas y uno de los espectáculos naturales más llamativos del mar: la bioluminiscencia, que hace que el agua brille con un tono azul luminoso que se produce con cada movimiento de las olas. Pero lo que gran parte de ellos no sabe es que no es necesario viajar tan lejos para contemplar esta hermosa estampa, sino que se puede observar en una playa virgen de Cádiz situada a apenas una hora de Sevilla.

Se trata de la playa de Levante, un arenal localizado en La Línea de la Concepción que se ha convertido en uno de los enclaves más singulares del litoral andaluz no solo por la belleza de su entorno, sino por la posibilidad de ver durante determinadas noches de verano este fenómeno en sus aguas.

De ese modo, la bioluminiscencia, también conocida como mar de ardora, ha convertido a este rincón gaditano en uno de los destinos más curiosos para quienes buscan naturaleza, paisaje y una estampa poco habitual en un mismo lugar.

Una playa virgen con dunas, marismas y más de cuatro kilómetros de arena

Esta playa virgen se encuentra en pleno Parque Natural Bahía de Cádiz, sobre la flecha litoral de los Toruños y cuenta con 4.300 metros de longitud.

En su amplia extensión, los visitantes pueden encontrar un ecosistema único en el que grandes dunas conviven con zonas de marismas formadas por la desembocadura del río San Pedro.

Un paraíso para aves, naturismo y deportes de viento

Además de por su belleza natural, este enclave destaca sobre los demás por albergar en sus arenales una de las anidaciones más grandes de Europa del charrancito, un ave marina conocida por sus dotes de pesca.

Pero este no es el único espécimen que ha hecho de la playa de Levante su hogar, sino que en este entorno también se pueden encontrar nidos de especies como el chorlitejo patinegro, lo que ha hecho de este lugar uno de los más visitados por los aficionados a la observación de aves.

Asimismo, este litoral se ha convertido en todo un emblema para los amantes del kitesurf y los deportes acuáticos y de vela, ya que las condiciones de sus aguas, marcadas por los vientos dominantes, la hacen perfecta para este tipo de actividades.

El fenómeno que tiñe el agua de azul brillante

Sin embargo, si hay un detalle que diferencia a esta playa de otras de Andalucía es la posibilidad de contemplar la bioluminiscencia o mar de ardora.

Se trata de un fenómeno que hace que el agua se ilumine con un tono azul brillante cada vez que se mueve la marea o rompen las olas en la orilla.

Esta curiosa escena se produce por la presencia en estas aguas de determinados organismos vivos capaces de producir y emitir luz de forma natural.

Las especies que pueden emitir luz por una reacción química

De ese modo, existen distintas especies, como medusas, algas, plancton, calamares y algunos peces, que pueden emitir luz por distintas reacciones químicas, un hecho que utilizan para atraer parejas, cazar presas o confundir a los depredadores.

Estas reacciones se producen en los cuerpos de estos organismos cuando unas moléculas conocidas como luciderina se oxidan al entrar en contacto con unas enzimas llamadas luciferasa, lo que provoca que se cree esta curiosa luz.

Las condiciones que deben darse para que se produzca la bioluminiscencia

Pero para que este espectáculo llegue a producirse, no basta solo con la presencia de estas especies, sino que también es necesario que se den una serie de circunstancias concretas en el entorno, como que el agua del mar esté cálida, que no exista un oleaje excesivo y que la contaminación lumínica sea mínima.

Por ello, el hecho de que este fenómeno se pueda contemplar en verano en la playa de Levante se debe a que, durante estos meses, la temperatura del mar aumenta y la marea suele estar calmada.

Las noches de luna nueva favorecen el espectáculo

Una imagen que es más proclive de producirse durante las noches de luna nueva, ya que la falta de luz lunar hace que la visibilidad de estos resplandores brillantes en el agua sea mayor.

Asimismo, en esta playa, el viento de levante acerca a la orilla a estos organismos, favoreciendo aún más la posibilidad de contemplar este fenómeno.

La playa de Cádiz a una hora de Sevilla en la que disfrutar de la bioluminiscencia

La playa de Cádiz a una hora de Sevilla en la que disfrutar de la bioluminiscencia / Viajar / Istock / GERGO RUGLI

Una combinación de factores que en años anteriores ha permitido a los ciudadanos disfrutar de este espectáculo de luz y color en la playa gaditana, y que se espera que este año vuelve a regalar a sus visitantes una de las estampas más mágicas de Andalucía.

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