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SANIDAD PÚBLICA

El Virgen del Rocío se blinda contra las complicaciones graves en niños con cáncer: llega al hospital un sistema pionero de Estados Unidos

El hospital sevillano lleva más de un año y medio trabajando en la puesta en marcha de esta escala en las unidades de Oncología y Hematología Pediátricas y está previsto que en las próximas semanas comience el proyecto piloto en estas áreas del centro

Una madre sujeta la mano de su hijo, un menor con cáncer infantil.

Una madre sujeta la mano de su hijo, un menor con cáncer infantil. / Europa Press

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Rocío Soler Coll

Rocío Soler Coll

Detectar a tiempo una complicación puede marcar la diferencia en la evolución de un niño hospitalizado con cáncer. Con ese objetivo, el Hospital Universitario Virgen del Rocío avanza en la implantación de la Escala de Valoración de Alerta Temprana, conocida como EVAT, una herramienta clínica diseñada en Estados Unidos para identificar de forma precoz el deterioro clínico en pacientes oncológicos pediátricos hospitalizados y en menores sometidos a trasplante de células madre hematopoyéticas en aquellos ccasos en los que la médula ósea está enferma.

El hospital sevillano, perteneciente al Servicio Andaluz de Salud (SAS), lleva más de un año y medio trabajando en la puesta en marcha de esta escala en las unidades de Oncología y Hematología Pediátricas. Según la información facilitada, está previsto que en las próximas semanas comience el proyecto piloto en estas áreas del Virgen del Rocío.

Dentro de este proceso, el centro ha recibido la visita de las mentoras internacionales del proyecto, la doctora Juliana Costa y la licenciada Janeth Quelal, ambas vinculadas al St. Jude Children’s Research Hospital, de Memphis (Estados Unidos). Su visita se enmarca en una nueva fase de formación y seguimiento del programa. Ambas fueron recibidas por la directora gerente del HUVR, Nieves Romero; la directora de Enfermería, Rocío Salguero; y la jefa de la Unidad de Pediatría, Catalina Márquez.

Los niños con cáncer presentan un elevado riesgo de sufrir complicaciones graves durante su ingreso hospitalario. Por ello, la identificación temprana de signos de deterioro resulta clave para aplicar intervenciones rápidas y evitar complicaciones severas que, en algunos casos, pueden llegar a ser fatales.

Sistemas de alarma ante el riesgo de los menores

En este contexto, los sistemas de alerta temprana pediátrica, conocidos internacionalmente como PEWS -por sus siglas en inglés, Pediatric Early Warning Systems-, se han consolidado como herramientas de referencia para mejorar la seguridad clínica. La escala EVAT es una adaptación de estos sistemas y añade un elemento especialmente relevante: incorpora también la preocupación del personal de enfermería y de las familias.

Esta participación de enfermeras y familiares permite aumentar la sensibilidad de la herramienta para detectar situaciones de riesgo. La escala se aplica junto al control habitual de constantes vitales y evalúa cinco dominios: el estado neurológico, el cardiovascular, el respiratorio, la percepción de alarma de enfermería y la preocupación expresada por los familiares.

El proyecto internacional está impulsado por el St. Jude Children’s Research Hospital a través de su programa St. Jude Global. Se trata de un sistema que trabaja para mejorar las tasas de supervivencia infantil frente al cáncer y otras enfermedades graves en distintos países. Entre sus iniciativas se encuentra la implementación multicéntrica de EVAT, que, según la nota, ha demostrado una reducción media del 18% en la mortalidad hospitalaria asociada al deterioro clínico, especialmente en centros con mayores tasas de mortalidad previas.

Actualmente, esta escala ya se encuentra implantada en numerosos hospitales de Latinoamérica y en tres centros españoles: el Hospital La Paz de Madrid, el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona y el Hospital Materno Infantil de Málaga. El Virgen del Rocío se prepara ahora para incorporarla mediante un piloto en sus unidades pediátricas especializadas.

Un sistema de colores para clasificar el riesgo

La EVAT funciona mediante un sistema de semáforo que clasifica el riesgo del paciente en función de la puntuación obtenida. Los niveles verdes indican estabilidad clínica; los amarillos alertan de un riesgo moderado que requiere reevaluación y posibles ajustes terapéuticos; y los rojos activan protocolos de respuesta rápida y valoración inmediata por parte de equipos de cuidados intensivos.

Además de facilitar una detección precoz del deterioro clínico, la puesta en marcha de esta escala permite estandarizar la comunicación entre los profesionales sanitarios y las familias. También contribuye a reforzar la coordinación asistencial y la seguridad de los pacientes pediátricos ingresados.

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