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Memoria democrática

El entierro "decente" y tardío de José León, profesor republicano y la primera víctima identificada en Pico Reja

La familia recibirá los restos el próximo 24 de junio, casi 90 años después del fusilamiento de este sevillano, padre de nueve hijos y concejal del Ayuntamiento en aquella época

José León Trejo, la primera víctima enterrada en la fosa común de Pico Reja (Sevilla) en ser identificada.

José León Trejo, la primera víctima enterrada en la fosa común de Pico Reja (Sevilla) en ser identificada. / FOTO JOSÉ LEÓN: CEDIDA | FOTO PICO REJA: EUROPA PRESS

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Carlos Doncel

Carlos Doncel

Sevilla

José León Trejo murió fusilado. Era profesor de francés, esposo, padre de nueve hijos. También afiliado a la Unión Republicana, partido político con el que llegó a ser concejal del Ayuntamiento de Sevilla poco antes de su asesinato. Todo desapareció el 17 de octubre de 1936 frente a las tapias del cementerio de San Fernando. Ahora, casi 90 años después de aquel día, sus restos han sido los primeros en ser identificados entre los cientos que se amontonaban en la fosa común de Pico Reja.

"La esperanza vino con el movimiento memorialístico y la posterior apertura de Pico Reja. Ahí empezamos a pensar que quizá sería posible", relata Fernando Sarmiento León, nieto de José León Trejo. "Tras visitas constantes a la Oficinal Municipal de Memoria Histórica y de aportar muestras genéticas, ha sido una gran sorpresa que la primera identificación sea la de nuestro abuelo. Toda una suerte, la verdad, porque ha tenido que darse la coincidencia".

"El Ayuntamiento ha fijado ya la fecha para la entrega de sus restos: será el próximo miércoles 24 de junio a las 9:00 en el cementerio. Los meteremos en una tumba familiar", afirma el nieto de este profesor que perdió la vida acribillado por las balas golpistas. Dentro de poco se cumplirán nueve décadas de su muerte. "Los que quedamos somos los nietos, y somos mayores ya. Además, muchos viven fuera y no van a poder venir".

Una mujer hace una foto del nombre de su familiar, colocado en un panel junto a los nombres de las demás víctimas, durante el acto "institucional" de cierre de la fosa de Pico Reja. A 21 de febrero de 2023, en Sevilla (Andalucía, España). El Ayuntamiento de Sevilla ha organizado un acto "institucional" este martes 21 de febrero con el que cerrar la fosa de Pico Reja, en el cementerio de San Fernando, tras concluir los trabajos de exhumación realizados desde enero de 2020 por Aranzadi Sociedad de Ciencias por encargo del Consistorio hispalense y tras haber sido recuperados los restos óseos de 1.786 personas "asesinadas". 21 FEBRERO 2023 María José López / Europa Press 21/02/2023. María José López;category_code_new

Una mujer hace una foto del nombre de su familiar en el acto del cierre de Pico Reja, en 2023. / María José López / Europa Press

Años de "resignación y silencio"

"Mi abuelo tenía por entonces 56 años, y lo mataron a él y a dos hermanos suyos también", detalla Fernando Sarmiento León a El Correo de Andalucía. "Imagínate lo que supuso para una viuda en la Sevilla de entonces, donde los rojos estaban marcados, sacar adelante nueve hijos", señala el nieto de este represaliado. "Sus nietos no hemos vivido esa página, por suerte. Pero sí muchos años de silencio y resignación".

"Ese es un silencio muy pesado, como comprobé en mi propia familia", explica Paqui Maqueda, presidenta de la asociación Nuestra Memoria. "Lo asesinan, no se encuentra el cuerpo y no se habla de ello. Y al final no se van sanando estas cuestiones en el país", apunta Maqueda. "Por eso queremos que se aceleren los trámites, porque 90 años son muchos para dar sepultura digna".

Este largo tiempo "es echar sal en las heridas, una invitación al olvido", según esta representante memorialista. "La impunidad del franquismo trajo el silencio como decreto, y no podremos empezar a olvidar hasta que no enterremos a nuestros familiares". Fernando Sarmiento León por fin podrá hacerlo el próximo 24 de junio, aunque aún quedan muchos hijos, nietos y sobrinos que esperan esa misma llamada.

Miles de cuerpos sin nombre

Hace ya tres años, en la fosa de Pico Reja se encontraron los cadáveres de 1.786 represaliados por el franquismo. Hasta el momento solo se ha acreditado la identidad de uno: José León Trejo. "Todas las identificaciones en Andalucía se realizan en la Universidad de Granada, pero eso la convierte en un cuello de botella. Si todo desemboca allí, se acumula el trabajo mientras se van muriendo los hijos e hijas de las víctimas", señala Paqui Maqueda.

Fotografía tomada durante las exhumaciones de Pico Reja.

Fotografía tomada durante las exhumaciones de Pico Reja. / AYUNTAMIENTO DE SEVILLA

Por eso los colectivos memorialistas han pedido en numerosas ocasiones "abrir el abanico" para que se analicen los restos "con más celeridad". "Hay muchas universidades públicas andaluzas de gran nivel, además de la de Granada. Y si por lo que sea no pueden, que cuenten con laboratorios privados", reclama Maqueda. A preguntas de este periódico, desde la Junta de Andalucía no aclaran los plazos de las siguientes identificaciones.

Porque no son solo las decenas de víctimas ya exhumadas de Pico Reja: aún falta por excavar la de Monumento, donde se acumulan los cuerpos de otras 2.616 personas. De momento, y un año después de que las cuatro administraciones firmaran un protocolo de intenciones, no hay fecha para la apertura de la mayor fosa común de Sevilla (desde el Ayuntamiento, asimismo, no detallan ningún plan al respecto).

"España debe cerrar de una vez este capítulo", exige Paqui Maqueda. Como ella, otros tantos sevillanos también desean poner fin a una espera de décadas. "Se trata de justicia, memoria y reparación", resume Maqueda. O como afirma Fernando Sarmiento León, nieto de aquel profesor republicano al que fusilaron en octubre del 36: "Es darle un entierro decente a una persona decente".

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