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Memoria democrática

De la fosa Pico Reja al nicho familiar entre vivas a la República: José León recibe al fin el entierro digno que le negaron tras su fusilamiento

Más de 80 personas, entre familiares, miembros del colectivo memorialista y representantes institucionales han acudido al acto de sepultura de un profesor sevillano al que mataron hace casi 90 años

Vídeo | Entierro de la primera víctima identificada de Pico Reja

Entierro de la primera víctima identificada de Pico Reja / Marina Casanova

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Carlos Doncel

Carlos Doncel

Sevilla

José León Trejo era solo un número: 1507 y 0601-0605. La caja de plástico y el nicho de la fosa Pico Reja donde se encontraban sus restos, respectivamente. Casi 90 años después de su fusilamiento, este profesor y político sevillano ha recibido este miércoles el entierro digno que merecía, entre banderas y vivas a la República y la emoción rota de sus familiares. Ahora ya reposa bajo la lápida que le colocó uno de sus hijos hace décadas, en pleno franquismo, con su nombre inscrito: José León Trejo.

"Hoy es un día muy importante, fundamentalmente para mi familia. Pero también lo es para esas otras que siguen teniendo los restos de sus seres queridos sepultados en fosos o aún sin enterrar dignamente", ha confesado el nieto de este represaliado, Fernando Sarmiento León. "Así damos por terminada una historia familiar muy triste: con un entierro digno para una persona que tenía mucha dignidad".

"Han sido bastantes años de silencio y resignación", detalla Sarmiento León. Y de búsquedas, llamadas y muestras genéticas hasta conseguir identificar los restos de su abuelo, la única de las 1.786 víctimas del franquismo que se amontonaban en la fosa de Pico Reja a la que se le ha puesto nombre hasta el momento. "Ahora lo que sentimos es alivio y esperanza".

Entierro y homenaje de la primera víctima identificada de la fosa común de Pico Reja

Entierro y homenaje de la primera víctima identificada de la fosa común de Pico Reja / Marina Casado

La urna de madera en la que han depositado los restos de José León descansa ya con una bandera tricolor junto a la de otros miembros de su familia. Justo encima, un mármol blanco recuerda a ese hombre que, antes de su fusilamiento, llegó a ser concejal en el Ayuntamiento de Sevilla por la Unión Republicana. "En 1965, durante la dictadura franquista, uno de sus hijos -mi tío Paco- tuvo la visión y osadía de poner 'Excelentísimo e Ilustrísimo Señor José León Trejo. Fue un acto precioso lleno de reivindicación". Este miércoles, al fin, se ha cerrado ese duelo.

"Queda todo por hacer"

Solo en la zona en la que hallaron a José León hay todavía cientos de cadáveres sin identificar. Y muy cerca de allí, también en el cementerio de Sevilla, hay otros 2.616 represaliados aún por exhumar en la fosa de Monumento. "Queda todo por hacer", señala Sarmiento León, que este miércoles ha podido dar sepultura a su abuelo en un acto al que han acudido más de 80 personas, entre miembros de colectivos memorialistas y representantes del Ayuntamiento, la Diputación y el Gobierno central.

Justo antes de la sepultura, toda la comitiva ha marchado desde Pico Reja hasta el nicho familiar de los León. "¡Honor y gloria a las victimas del franquismo! ¡Viva la República!", han gritado en esa caminata tras el féretro Miguel y Juan, dos históricos del movimiento memorialista sevillano. Ellos aún no han encontrado a sus familiares. "Queda todo por hacer".

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