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Sevilla

El calvario de D.D., menor senegalés en Sevilla: sin familia y en la calle en plena ola de calor

La Plataforma de Apoyo a Migrantes denuncia que ninguna institución ha adoptado medidas de protección, mientras que desde la Consejería justifican que no tienen notificación oficial de su situación

Imagen de archivo de una persona en situación de calle.

Imagen de archivo de una persona en situación de calle. / JM LOPEZ / LEVANTE

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Carlos Doncel

Carlos Doncel

Sevilla

D.D. no tiene nada ni a nadie en Sevilla. Es de Senegal, menor de edad y vive en la calle en plena ola de calor. Hace solo unos días tuvo que ser ingresado en el Hospital Virgen Macarena, y tras recibir el alta "no se le facilitó ningún recurso habitacional ni de acompañamiento", según denuncian desde la Plataforma de Apoyo a Personas Migrantes y Refugiadas. "No tiene casa, su medicación es liosa, no cuenta con red familiar, tenemos temperaturas muy altas… Estamos muy preocupadas", confiesa una de sus miembros.

"El caso de D.D. tiene su origen, como tantos otros, en un fallo sistémico documentado: el joven llegó a territorio español a través de Canarias manifestando ser menor de edad, pero nunca se le identificó ni trató como tal", aseguran desde esta plataforma. Aquello tuvo lugar, según fuentes de esta entidad, en diciembre de 2024. "No se abrió expediente de determinación de edad, no intervino el Ministerio Fiscal y no fue inscrito en el Registro de Menores Extranjeros No Acompañados (RMENA), pese a la obligación legal de hacerlo".

A consecuencia de esto, "fue tratado como adulto y se le indujo a presentar una solicitud de protección internacional, obteniendo la conocida 'tarjeta roja', documento propio del régimen de personas adultas". Sin embargo, D.D. tiene documentos que acreditan su condición de menor de edad: "Hasta el momento hemos conseguido tener aquí su DNI de Senegal y la partida de nacimiento, que certifican que tiene 17 años. Además, estamos haciendo gestiones para obtener el pasaporte", detalla la activista jurídica Laia Costa.

"No han hecho nada para tutelarle"

Tres días antes de que le dieran el alta hospitalaria a D.D. -algo que ocurrió este pasado lunes-, se advirtió a la Consejería de Inclusión Social de que este joven se iba a quedar en situación de calle, tal como ha podido comprobar este periódico. Sin embargo, "ninguna administración adoptó medida preventiva alguna", tal como señalan desde la Plataforma de Apoyo a Personas Migrantes y Refugiadas y ha confirmado El Correo de Andalucía.

Por todo ello, la plataforma que acompaña a D.D. desde hace meses exige "la garantía inmediata de un recurso habitacional adecuado a sus necesidades, incluyendo su situación de salud mental". Además, también reclama "el reconocimiento de la minoría de edad y de menor extranjero no acompañado", así como "su tutela inmediata por la entidad de protección de menores competente en Andalucía".

A preguntas de este medio, desde la Consejería de Inclusión Social informan de que hasta el momento no tienen notificación oficial de la situación de este chico, por lo que no pueden actuar. Por su parte, desde la Fiscalía de Menores de Sevilla afirman que "se está intentando comprobar si efectivamente es menor o no, puesto que la Policía lo tiene identificado como mayor de edad desde hace ya dos años, y nunca han solicitado la determinación de edad del mismo".

Asimismo, esta misma institución detalla a este periódico que "se ha incoado un expediente" para la determinación de la edad de D.D. En el marco de este procedimiento, este martes se le ha remitido una cita en la sede de la Fiscalía fijada para el próximo jueves "para, si fuera necesario, hacerle las pruebas pertinentes".

"Es una persona que necesita ayuda"

"No se le puede dejar en situación de calle, porque no tiene acceso entonces a la medicación que le recetaron. Es una persona que necesita ayuda", subraya además Laia Costa. El tratamiento que le administraron en el hospital, donde permaneció desde el 6 al 22 de junio, "fue muy bien". "Pero si le dejan en situación de calle, volvemos de nuevo a lo mismo", insiste Costa. "No tiene casa, su medicación es liosa, no cuenta con red familiar, tenemos temperaturas muy altas… Estamos muy preocupadas", subraya Ana Gragera, integrante de esta entidad de apoyo al migrante.

Tras recibir el alta, D.D. volvió a deambular por un asentamiento chabolista próximo al campo en que trabaja, según creen algunos miembros de la plataforma. "Estamos intentando que vaya a una congregación religiosa que está dispuesta a atenderle", comenta la jurista que asiste a este menor. De momento, y después de su salida del hospital, no ha dormido bajo un techo firme y seguro. Anda solo por Sevilla, donde no tiene nada ni a nadie.

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