Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

PATRIMONIO

La Puerta de San Fernando de la Catedral de Sevilla podrá ser intervenida: la Comisión de Patrimonio aprueba la restauración del conjunto barroco

La propia estructura de la puerta, los paramentos laterales y su bóveda se someterán a labores de conservación para frenar los procesos de degradación activos

Puerta de San Fernando de la Catedral de Sevilla

Puerta de San Fernando de la Catedral de Sevilla / CABILDO CATEDRAL DE SEVILLA

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Álvaro García-Arévalo

Álvaro García-Arévalo

Sevilla

Aprobado el proyecto de restauración de la Puerta de San Fernando de la Catedral de Sevilla. La Comisión Provincial de Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía ha emitido un informe favorable a esta intervención que actuará sobre este enclave ubicado en el interior del templo catedralicio. La propia estructura de la puerta, los paramentos laterales y su bóveda se someterán a labores de conservación en el marco de este proyecto. La obra se suma a la ya existente sobre el gran altar de plata, mientras el Cabildo arrancará el próximo curso una actuación integral sobre el altar mayor.

Según ha informado la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, el fin último de estos trabajos es detener los procesos de degradación activos en el monumento, así como garantizar su estabilidad y legibilidad futura. Para ello, las actuaciones están orientadas hacia una estrategia integral de conservación preventiva que respete la huella del tiempo y asegura su mantenimiento en años venideros.

Inaugurada en pleno siglo XVII

La Puerta de San Fernando, articulada en torno a un arco de medio punto cuyas dovelas constituye un elemento de alta relevancia histórica y arquitectónica. Este portón comunica la Santa Iglesia Catedral con la Parroquia del Sagrario. Originalmente, podría haber tenido un carácter funcional como acceso a este segundo templo, pero se transformó en un monumento conmemorativo al Rey Conquistador.

El conjunto se alzó aproximadamente en 1671 coincidiendo con la canonización del monarca Fernando III ante la necesidad de unir el viejo templo medieval con la estética barroca del XVII. Este monumento se relaciona con el círculo de Pedro Sánchez Falconete. Nombrado Maestro Mayor en 1633, dirigió la fábrica catedralicia durante varias décadas y en la década de 1650 presentó al Cabildo distintas trazas para la portada. El programa escultórico que hoy se observa se atribuye al taller de Pedro Roldán en donde se flanquea a Fernando III con las figuras de San Isidoro, San Leandro y las Santas Justa y Rufina. La apertura solemne de la puerta coincidió con la del Sagrario en 1682.

Actuación general sobre todo el altar mayor de la Catedral

El Cabildo catedralicio se encuentra inmerso en una estrategia de recuperación de algunos de los monumentos clave del interior de la Santa Iglesia Catedral. De hecho, anunció hace unos meses que prepara una actuación integral sobre todo el altar mayor del templo. Las intenciones pasan por arrancar la ejecución del proyecto en el próximo curso 2026-27. Los trabajos incorporarán labores de conservación sobre todos los paramentos, vidrieras, altares laterales, cubiertas y el suelo.

Esta actuación se suma a la que está en marcha sobre el altar de plata desde principios de 2025 y que entró hace un par de meses en su fase definitiva. Es una obra realizada por los plateros Manuel Guerrero de Alcántara, sobrino del jerezano Juan Laureano de Pina, y Tomás Sánchez, platero que será del rey Felipe V, junto al latonero Andrés Alonso Ximénez. Se tratará de una intervención integral, que incluirá la gran vidriera, los paramentos, las pinturas murales y lienzos, así como los retablos de la Virgen de Belén y de la Asunción de Durango.

Intervención urgente sobre las azucenas de la Giralda

La Comisión Provincial de Patrimonio Histórico ya autorizó también las actuaciones de emergencia en las azucenas de la Giralda del templo catedralicio. Una de las piezas de la Giralda cayó en febrero desde una altura de 60 metros a causa de las fuertes rachas de viento de hasta 76 km/h y las intensas lluvias que se dieron esos días en la ciudad. El objetivo es adelantar los trabajos de restauración previstos en la terraza del campanario y evitar el riesgo de futuros desprendimientos.

Las azucenas de la Giralda son un total de cuatro jarras de hierro y bronce que simbolizan la pureza de María y la Inmaculada Concepción. Cada una tiene un peso aproximado de 120 kilos y una medida total de 3,85 metros de alto. Su base es de piedra caliza, mientras que el hierro permite formas resistentes. El diseño tiene tres niveles: base esférica calada, cuerpo vegetal con tallos y hojas curvadas, y un remate floral abierto hacia el cielo.

Tracking Pixel Contents