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AGRESIÓN MÉDICA

Un paciente insulta y acorrala en consulta a una médico del Virgen del Rocío por esperar una hora

La facultativa ha comunicado oficialmente la agresión y ha presentado una denuncia contra el paciente, tal como relatan desde el Sindicato Médico de Sevilla

Médicos en un manifestación contra las agresiones a facultativos, en una imagen de archivo.

Médicos en un manifestación contra las agresiones a facultativos, en una imagen de archivo. / A. J. González

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Rocío Soler Coll

Rocío Soler Coll

Una consulta médica se convirtió este miércoles en una situación de encierro y miedo para una facultativa del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Según el Sindicato Médico de Sevilla, la profesional, que atendía a un paciente en el Servicio de Urgencias, tuvo que ser auxiliada por otro médico y por el personal de seguridad después de que el usuario y su acompañante la increparan, la insultaran y le impidieran salir de la consulta por haber esperado cerca de una hora y cuarto para ser atendido. Tal como relata el SMS, la facultativa ha comunicado oficialmente la agresión y ha presentado una denuncia contra el paciente.

La agresión, según el SMS, tuvo lugar sobre las 13.30 horas de este miércoles en el Hospital General del Virgen del Rocío. La médica atendía a un paciente clasificado con prioridad de nivel 4 -correspondiente a una patología no urgente- que llevaba aproximadamente una hora y cuarto esperando debido a la "elevada presión asistencial del servicio". Según el relato del sindicato, nada más comenzar la atención sanitaria, tanto el paciente como la persona que lo acompañaba comenzaron a recriminarle el tiempo de espera con insultos y descalificaciones. La tensión fue aumentando hasta el punto de que ambos se colocaron entre la facultativa y la puerta de la consulta, impidiéndole abandonar la estancia para solicitar ayuda.

Los gritos alertaron a otro médico del servicio, que acudió en su auxilio mientras se daba aviso al personal de seguridad. Los vigilantes intervinieron para controlar la situación. Tras lo ocurrido, el Sindicato Médico de Sevilla ha condenado los hechos y ha recordado que "ningún tiempo de espera justifica una amenaza, una agresión o impedir físicamente la salida de un profesional sanitario". La organización subraya que la violencia contra los trabajadores de la sanidad "no puede convertirse en la respuesta a las dificultades de un sistema sometido a una enorme presión asistencial".

El SAS quiere blindarse contra las agresiones

El sindicato dirige también sus críticas al Servicio Andaluz de Salud (SAS), al que exige medidas "inmediatas y eficaces" para proteger a los profesionales. A su juicio, la saturación de las Urgencias, la falta de personal y la insuficiencia de medidas preventivas favorecen un clima de tensión que incrementa el riesgo de este tipo de episodios. Cabe recordar que el SAS acaba de plantear una nueva normativa que incluye desde cambios de profesional, a cambios de centro de salud o multas de hasta 60.000 euros contra quienes ataque a médicos, enfermeras o celadores. El objetivo de esta medida, según la Consejería de Sanidad, es dar una respuesta "rápida, eficaz y de efecto disuasorio ante las agresiones a los profesionales".

Las sanciones dependerán de la gravedad de los hechos. Además de las multas económicas, entre las posibles repercusiones de atacar a un profesional sanitario está la restricción o condicionamiento del acceso a centros sanitarios, el cambio de centro o profesional asignado al agresor e incluso la coordinación con posibles medidas judiciales. Todo "orientado a la protección de los profesionales".

Una agresión cada dos días

Andalucía registró en 2025 una agresión a médicos cada poco más de dos días. Las agresiones ya no son hechos aislados para los profesionales de la sanidad andaluza. Cada semana se denuncian más de dos agresiones: insultos, amenazas, escupitajos o agresiones físicasEn la última década, los casos se han disparado un 153%. Además, son muchos los profesionales que evitan denunciar los hechos.

En total, el pasado año se contabilizaron 1.976 agresiones a profesionales en Andalucía, 387 agresiones físicas y 1.589 no físicas. La tasa de incidencia por cada 1.000 profesionales es de 15,41, nueve puntos por debajo de la media nacional. Además, de los datos que aporta la Consejería también se extrae que las principales víctimas son mujeres, en un 74%, mientras que solo un 26% de las víctimas fueron hombres.

"Las agresiones han dejado de ser episodios aislados para convertirse en un problema estructural", advierte el Sindicato Médico. Una realidad que, sostiene, no solo compromete la seguridad de quienes trabajan en primera línea, sino que también termina deteriorando la atención que reciben los pacientes.

Asistencia psicológica y jurídica

Esta ley que quiere impulsar la Consejería pretende reforzar las medidas ya implementadas en el SAS. La Junta, de la mano Plan de Prevención y Atención a las Agresiones, desarrolla "diferentes acciones en diversos ámbitos relacionados con la formación de los profesionales ante las agresiones o acciones de comunicación y concienciación en los propios centros para informar a los usuarios". Así como la creación del interlocutor sanitario. Así, el pasado año, los letrados del SAS realizaron 195 asistencias, 33 de las cuales han sido calificados como atentados. Según el SAS, la seguridad ha aumentado un 60,7% en los últimos cinco años, lo que ha permitido que los centros de salud cuentan con 50.000 dispositivos de seguridad.

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