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VELÁ DE SANTA ANA

Manuel Garduño, el hombre del Barrio León que universalizó la cofradía de San Gonzalo

Más de cincuenta años al frente de una cuadrilla que se ha convertido en santo y seña de la Semana Santa de Sevilla, este sevillano, que recibe el título de Trianero de Honor, es el claro impulsor de un estilo único y que ha convertido a San Gonzalo y a Triana en claros referentes del mundo del costal.

Hermandad de San Gonzalo.

Hermandad de San Gonzalo. / El Correo

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Pablo García Torrejón

Pablo García Torrejón

Sevilla

Triana era distinta hace cincuenta años. El Barrio León aún tenía su plaza de albero y tenía una frontera con el resto del arrabal por las cocheras del viejo tranvía. Un chaval de dieciséis años recibía la propuesta de hacerse cargo de llevar al Señor del Soberano Poder ante Caifás como capataz por las calles de Sevilla. Aquel joven era Jesús Manuel Garduño Lara, el nombre que ha sabido guiar durante más de cincuenta años a una de las cuadrillas más impresionantes de Sevilla. La pronta ausencia del anterior capataz del Soberano, Juan Vizcaya, hizo que Manuel asumiera un liderazgo impropio de su edad y fruto de un compromiso enorme con su hermandad, San Gonzalo, y con su barrio.

En Manolito, como es conocido en el Tardón, el estilo creado por Juan Vizcaya encontró su mejor continuador hasta el día de hoy. La labor social que ha realizado en el Barrio de Triana va más allá de comandar una de las cuadrillas más icónicas de la Semana Santa de Sevilla. Durante estos cincuenta años, ha vertebrado a un arrabal en los ensayos de costaleros por la Ronda de los Tejares, dando su sitio a los niños que iban sobre la parihuela sentados y añadiendo un peso extra a los costaleros.

Impulsor de un estilo universal

"Es impresionante ver como un hombre tan menudo dirige a la cuadrilla y trabaja en la cohesión con la que nos mantiene unidos", coinciden sus hombres. Y es que su forma de trabajar, ha aportado a Sevilla un estilo único, valiente y especial. Valores que perfectamente se pueden unir al cariz de cualquier trianero que al cruzar el puente se siente forastero.

Hoy en día son muchos los pasos de la Semana Santa, no solo de Sevilla, que han hecho suyo el estilo impulsado por Manuel Garduño. Junto a la colaboración y el trabajo hombro a hombro con costaleros históricos como el recordado Bienvenido Puelles, universalizaron los izquierdos, los costeros y un andar que del Barrio León nació pero que poco a poco traspasó fronteras debido a su espectacularidad.

Quizás el nombramiento como Trianero de Honor en la Velá de Santa Ana se le quede corto para todo lo que ha hecho por su hermandad y por la Semana Santa de Triana y de Sevilla. Aquel joven capataz vive sus últimos años, por razones de edad, al frente de la cuadrilla del Soberano de San Gonzalo y la que hace “botar al puente” cada Lunes Santo. Hoy es la misma Triana la que le devuelve tanto cariño y su reconocimiento por el trabajo bien hecho hacia el reconocimiento no solo de un trabajo, sino de una identidad creada y que parte de la Semana Santa.

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