Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La mezquita del Polígono Sur, entre la agitación ultra y la desinformación: "Confundir islam, islamismo e islamofobia solo alimenta la manipulación"

El presidente de Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, alerta de que grupos ultras pretenden "escalar" el conflicto de la mezquita de Sevilla y reclama pedagogía e integración en el Polígono Sur

Miles de personas rezan en el parque Lo Morant en el final del Ramadán, en Alicante.

Miles de personas rezan en el parque Lo Morant en el final del Ramadán, en Alicante. / ALEX DOMINGUEZ

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Patricia Godino

Patricia Godino

SEVILLA

La mezquita del Polígono Sur ya tiene licencia, pero el conflicto hace ya tiempo que desbordó el simple expediente urbanístico. La oposición de una parte del vecindario ha prendido en uno de los barrios más empobrecidos de España y ha sido aprovechada por activistas ultras llegados de fuera de la ciudad habituales en grupos neonazis, como han confirmado a este periódico fuentes oficiales. La convocatoria, que no fue anunciada a las autoridades competentes, contó con la presencia de los tres concejales de Vox y representantes de la formación el Parlamento de Andalucía como la parlamentaria andaluza Cristina Peláez y el portavoz de este partido en la cámara autonómica, Javier Cortés.

Para Esteban Ibarra, presidente de Movimiento contra la Intolerancia, el peligro comienza cuando el desconocimiento convierte un derecho constitucional en combustible político. Un conflicto al que este martes se sumó el líder nacional de Vox, Santiago Abascal, con un mensaje publicado horas después de que los concejales de su partido en Sevilla anunciaran acciones judiciales para intentar paralizar el proyecto y amenazaran con retirar su apoyo al Gobierno municipal del PP.

Cabe recordar que el proyecto de construcción de la Mezquita ha contado con el apoyo, incluso, del arzobispo de Sevilla que ha incidido en que es una cuestión de "derechos y libertades".

¿Qué riesgos hay en que prenda la mecha del odio en un asunto como éste? "El riesgo es proporcional al desconocimiento. Sobre la base del desconocimiento se produce la manipulación", advierte Ibarra, que reclama distinguir tres conceptos deliberadamente mezclados en el debate: islam, islamismo e islamofobia.

El islam, recuerda, es una religión cuyo ejercicio está amparado por la Constitución, como también ha recordado en rueda de prensa José Luis Sanz, alcalde de Sevilla, justo después de que la Comisión Ejecutiva de la Gerencia de Urbanismo diera luz verde a la licencia. "La libertad religiosa protege a todas las confesiones y, por tanto, también al islam, le guste más a unos o les guste menos a otros", sostiene. Las comunidades musulmanas, además, cuentan con reconocimiento institucional a través de los acuerdos de cooperación firmados con el Estado en 1992.

La comunidad musulmana tiene una presencia consolidada en Andalucía. Un informe de CEU CEFAS de marzo de 2026 estima en unas 400.000 las personas de origen musulmán residentes en la comunidad, la segunda cifra más alta de España en términos absolutos, sólo por detrás detrás de Cataluña, con alrededor de 700.000. Aunque, no significa que Andalucía tenga el mayor porcentaje sobre su población total: su peso proporcional sería inferior al de Murcia, Cataluña o La Rioja. Según su metodología, basada principalmente en el país de nacimiento de los residentes y sus progenitores, el 9% de los bebés nacidos en Andalucía en 2024 tendría al menos un progenitor procedente de un país de mayoría musulmana..

"Hay un Islam democrático que respeta la Constitución"

La Gerencia de Urbanismo concedió este martes la licencia para levantar el Centro Cultural Islámico del Polígono Sur, después de comprobar que el proyecto reúne los requisitos administrativos. Para Ibarra, no existe margen para sustituir la legalidad por la conveniencia política: "Si tiene las licencias oportunas, las tiene".

GRA257. VALLADOLID, 22/06/2016.- El presidente del Movimiento Contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, ha presentado esta mañana el Informe Raxen de Castilla y León en el que se advierte del aumento de actividades de grupos racistas y xenófobos en la Comunidad. El informe ha vinculado los 275 ataques relacionados con delitos de odio que calculan se han producido en Castilla y León en 2015 con la "estructura estable de grupos racistas y neonazis" que existe en la Comunidad. EFE/Nacho Gallego

El presidente del Movimiento Contra la Intolerancia, Esteban Ibarra. / NACHO GALLEGO / EFE

Otra cuestión distinta es el islamismo, que define como una interpretación político-ideológica que pretende ordenar la sociedad conforme a normas religiosas como la sharía. Ibarra rechaza las corrientes islamistas que vulneren los derechos de las mujeres, de las personas LGTBI o de cualquier otro colectivo, pero subraya que estas prácticas no pueden atribuirse al conjunto de los musulmanes. "Hay un islam democrático que respeta la Constitución. No se puede decir que todo el islam es islamista", recalca.

"Si hay conductas islamófobas, la Policía debe actuar"

La tercera frontera es la islamofobia. Criticar una religión o una ideología entra dentro de la libertad de expresión; rechazar o discriminar a alguien por ser musulmán es otra cosa. "Si la conducta es delictiva, estaríamos ante un delito de odio por islamofobia", señala.

Durante la concentración contra la mezquita del pasado lunes, a la que asistieron, según ha podido confirmar este periódico de fuentes oficiales, integrantes de Núcleo Nacional y otros activistas de extrema derecha desplazados desde fuera de Sevilla, se vivieron momentos de tensión y se produjeron conductas como lanzar patas de jamón (el consumo de carne de cerdo está prohibido en el islam) a la parcela donde se construirá el centro cultural. Ibarra considera que esas conductas pueden tener relevancia penal: "Ese tipo de comportamientos son discriminatorios y delictivos. La Policía debe identificar a sus autores y ponerlos ante el juez".

Ibarra pone también el foco en la necesidad de pedagogía y en la responsabilidad de las instituciones para evitar que el desconocimiento sea aprovechado por los grupos que buscan agitar el conflicto. A su juicio, las administraciones deben explicar a los vecinos qué ampara la libertad religiosa, qué diferencia al islam del islamismo y cuándo el rechazo a una comunidad se convierte en islamofobia. Frente a esa agitación, reclama una respuesta institucional basada en información, convivencia y programas de integración. "Nadie se integra si no le dejan", resume.

Tracking Pixel Contents