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Economía

Los Frailes explora los recursos minerales de la Mina de Aznalcóllar para estudiar la posibilidad de alargar su vida útil

La compañía invierte 5,5 millones de euros en un programa de investigación geológica y geotécnica que permitirá ampliar el conocimiento de los recursos minerales del yacimiento

Corta de los Frailes.

Corta de los Frailes. / Jorge Jiménez

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Clara Campos

Clara Campos

Sevilla

Minera Los Frailes continúa con los trabajos para la apertura de la Mina de Aznalcóllar, un proyecto que cuenta con una inversión global de 450 millones de euros. La subsidiaria de Grupo México y titular de los derechos mineros destinará 5,5 millones de euros a explorar las posibilidades geológicas de este yacimiento. En concreto, va a llevar a cabo un programa de investigación geológica y geotécnica que permitirá ampliar el conocimiento de los recursos minerales del yacimiento y analizar la posibilidad de extender la vida útil del proyecto.

Muestra de sondeo en un almacén de testigos de Minera Los Frailes.

Muestra de sondeo en un almacén de testigos de Minera Los Frailes. / Minera Los Frailes

"Los trabajos permitirán también profundizar en el conocimiento de las condiciones geotécnicas necesarias para una puesta en explotación eficiente y segura", ha señalado la compañía en una nota de prensa.

26.000 metros de sondeos

Para llevar a cabo estos trabajos, Minera Los Frailes ha contratado a la compañía andaluza Insersa, junto con Geoplanning y Edasu, que están desarrollando actualmente el programa de trabajo en el perímetro de la explotación minera. En este proceso participan alrededor de 50 profesionales. "Se espera realizar un total de 26.000 metros de sondeos con recuperación de testigo para su estudio y análisis, tanto en el área denominada Mina Santiago como en los flancos este y oeste de la Mina de Los Frailes", ha añadido.

Los sondeos consisten en perforaciones profundas que permiten extraer muestras cilíndricas de roca, denominadas testigos, de unos 65 milímetros de diámetro. En este programa se han alcanzado profundidades de hasta 730 metros. El análisis de estas muestras permite conocer mejor el yacimiento y elaborar modelos tridimensionales del subsuelo, así como estudiar las características de la roca para planificar el futuro desarrollo de las galerías.

Más de 200 profesionales trabajan ya en el proyecto

El avance de los trabajos de investigación se suma a las distintas actuaciones que ya se están desarrollando sobre el terreno. En la actualidad, más de 200 profesionales están vinculados al proyecto, entre los que se incluyen los equipos que participan en el programa de sondeos, las obras de adecuación y mejora, los trabajos de ingeniería, seguridad, las labores para la restauración ambiental del entorno y otros servicios auxiliares.

Esta cifra continuará creciendo a medida que avance la fase de construcción. La previsión es superar los 1.000 profesionales altamente capacitados vinculados al proyecto durante los próximos tres años, en paralelo al desarrollo de las principales infraestructuras. Entre ellas, ya se encuentra en marcha la construcción de la planta de tratamiento de agua.

La planta de tratamiento de mineral, pendiente de adjudicación

Asimismo, está previsto que próximamente se adjudique la ingeniería de la planta de tratamiento de mineral, una de las principales actuaciones de la primera fase inversora. La primera fase de inversión de Grupo México en el proyecto contempla 450 millones de euros, de los que 350 millones corresponden a dos grandes paquetes de contratación industrial: la planta de tratamiento de mineral y las labores subterráneas.

"La estación de tratamiento de agua, adjudicada a Aqualia Industrial, supone una inversión de 50 millones de euros e incluye tanto la planta como un emisario para conducir el agua tratada hasta un punto de vertido autorizado en el Guadalquivir", ha añadido.

Una mina subterránea

La futura explotación se desarrollará mediante minería subterránea "y contará con soluciones tecnológicas orientadas a mejorar tanto la seguridad como la eficiencia de las operaciones". Entre ellas, se contempla el empleo de sistemas no tripulados y transporte mediante cintas, "lo que reduce la exposición de los trabajadores a determinadas operaciones y optimiza el movimiento del mineral".

La planta de tratamiento tendrá una capacidad prevista de 2,7 millones de toneladas de mineral al año, a partir de las cuales se obtendrán concentrados de zinc, plomo y cobre. El inicio de la producción está previsto entre 2028 y 2029.

De cara a 2029, con el inicio de la operación minera, se estima la creación de cerca de 2.000 empleos, de los cuales aproximadamente 1.200 serán directos e indirectos y otros 800 corresponderán a empleo inducido, que es resultado de la actividad económica generada en la región por los trabajadores relacionados directa o indirectamente con las operaciones. Durante la fase de construcción, el proyecto prevé superar los 1.000 empleos vinculados a su desarrollo, muchos de ellos asociados a perfiles técnicos y de alta cualificación.

En paralelo al avance de los trabajos, la compañía tiene previsto incorporar nuevos perfiles profesionales. Entre ellos se encuentran puestos como ingenieros de minas, ingeniería y supervisión de obra para las especialidades de civil, electricidad, instrumentación y control, y mecánica, ecología y medioambiente, y administración.

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