Alcalá de Guadaíra: cinco rutas de senderismo para este otoño a menos de 20 minutos de Sevilla
El Monumento Natural de Alcalá de Guadaira combina senderos junto al río, molinos harineros y actividades como el cicloturismo
El Correo
Alcalá, un lugar para respirar. Este municipio del área metropolitana de Sevilla, puede ser uno de esos destinos que cuando llega el otoño se convierten en un lugar ideal para perderse.
Buena parte de esa otra Alcalá se descubre junto al Guadaíra. El río atraviesa un entorno de caminos, pinares, molinos y parques que permite recorrer la localidad desde una perspectiva diferente. El Monumento Natural Riberas del Guadaíra se convierte así en el hilo conductor de una escapada en la que no hace falta tener un gran plan: basta con elegir un sendero y empezar a caminar.
Todos los caminos llegan al Guadaíra
Monumentos natural Riberas del Guadiana, Alcalá de Guadaíra. / El Correo
No todos los paseos son iguales. La red señalizada permite escoger entre cinco recorridos que conectan algunos de los lugares más reconocibles del entorno.
- Camino del Calvario discurre entre el Hotel Oromana y la ermita de San Roque.
- Camino del Bosque enlaza los molinos de La Tapada y El Algarrobo.
- Camino del Algarrobo conecta este último con la pasarela de San Juan.
- Camino de los Pintores, entre el Hotel Oromana y el molino de San Juan.
- Camino de San Juan, que parte del Polideportivo y llega hasta el molino del mismo nombre.
Un paisaje en el que el verde acompaña al río
Alcalá, un lugar para respirar, un lugar de 10. / El Correo
El paseo cambia a medida que avanza el Guadaíra. A su alrededor aparecen el parque y pinar de Oromana, el Parque de San Juan, el Parque de la Retama o el bosque de ribera conocido como “El Bosque”. El recorrido continúa entre otros espacios verdes como el Parque San Francisco, el Antiguo Vivero y el Parque del Puente del Dragón. Aunque no es necesario atravesarlos todos, ya que parte del atractivo está precisamente en escoger un tramo y crear un itinerario único.
Tampoco hace falta recorrerlo todo a pie. En el río puedes cambiar las botas por un kayak, y los caminos se prestan a hacerse en bicicleta o acompañado de tu mascota.
Pero pasear junto al Guadaíra es mucho más que disfrutar de la naturaleza: el paisaje guarda también parte de la historia de una localidad muy ligada al pan, que aún conserva en pie sus antiguos molinos harineros, resistiendo el paso del tiempo.
Una mesa esperando al final del recorrido
La gastronomía alcalareña comparte muchos de los sabores reconocibles de la cocina andaluza: gazpacho, pescado frito, cocido con pringá, sopas de tomate, espinacas, arroz con perdiz o migas forman parte del recetario popular. Pero sin duda hay un producto que resalta por encima de todos los demás: el pan. Su tradición panadera y la repostería local ofrecen una última forma de acercarse a la identidad del municipio antes de regresar al caos urbanita.
Porque quizá una escapada no necesite mucho más; un camino junto al río, la sombra de los árboles, antiguos molinos apareciendo entre el paisaje y una mesa esperando al final del recorrido. Gracias a toda esta oferta, Alcalá de Guadaíra se convierte en un destino de turismo de naturaleza durante todo el año, donde sea cual sea la estación, su entorno invita a disfrutarlo.