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CAMPAÑAS DE PREVENCIÓN

Cerca de 100 personas al año acaban en silla de ruedas en España por malas zambullidas: "Las consecuencias son devastadoras"

El perfil mayoritario son varones muy jóvenes, explican los especialistas

Cada verano se lanzan campañas para prevenir unos accidentes que no dan tregua

Un chico salta desde una roca de la Costa Brava.

Un chico salta desde una roca de la Costa Brava. / El Periódico

Madrid

Cada año se registran en España entre 800 y 1.000 nuevos casos de lesión medular. Muchas de ellas en verano por accidentes en playas o piscinas, como las malas zambullidas. De hecho, en torno a cien personas al año acaban en silla de ruedas por un mal salto (datos del Ministerio de Sanidad, de 2022). El perfil es el de un chico muy joven. Por eso, temporada tras temporada, centros de referencia como el Hospital de Parapléjicos de Toledo o, en Barcelona, el Vall d'Hebron despliegan sus campañas de concienciación. "Pero, desgraciadamente, seguimos teniendo los mismos números", admite desde el centro catalán el doctor Xurxo Segura, de la Unidad de Lesionados Medulares. En lo que va de verano, dice, ya han atendido tres casos.

En Barcelona, la percepción, es que las lesiones por este tipo de accidentes veraniegos no dan tregua. "No sé si es por la costa catalana o por qué, pero no vemos tendencia a la baja", asegura el doctor Segura. El último ingreso fue hace apenas unos días. A pesar de la moda de saltar desde alturas elevadas y grabarlo para subirlo a redes -un género en sí mismo en internet con 'influencers' de cabecera-, las lesiones no siempre son el resultado de saltos temerarios, aclara el médico desde una unidad de referencia que, hace un mes, ha estrenado una nueva Área Terapéutica que duplica la capacidad y fusiona rehabilitación con terapia ocupacional.

"Cuando uno ve a alguien que se ha quedado tetrapléjico, siempre se imagina un salto desde mucha altura, en el mar, en una roca. Obviamente, la opción de que tengas un problema a más altura se multiplica. Pero, muchas veces, las lesiones que vemos son, por ejemplo, cuando la gente se tira de cabeza creyendo que hay altura y sufre un impacto. Hay cosas mucho más factibles y que ves casi a diario en cada playa". En la Costa Brava, ejemplifica, el arenal es mucho más irregular. Existe más riesgo que en zonas como Tarragona "donde es mucho más planito, entras muy poco a poco, tienes que adentrarte mucho para que te cubra el agua".

Consecuencias

Las volteretas dentro del agua, en la misma orilla; los accidentes en los parques acuáticos... En su hospital, cada verano, tienen una media de entre cinco y siete ingresos por lesiones producidas en playas o piscinas. El perfil es de gente muy joven y, casi siempre, chicos. "Es curioso. Yo llevo 10 años atendiendo este tipo de lesiones y nunca he visto a una mujer. Algún factor testosterónico tiene que haber ahí para decidir saltar y hacer estas cosas", señala el médico.

Vall d'Hebron es el primer centro del Estado con un equipo experto que opera lesionados agudos todos los días del año

El ingreso por algo así en un hospital, supone un 'shock'. Para el paciente y su familia. "Las consecuencias son devastadoras", señala Segura. En Vall d'Hebron, referencia para todo Catalunya y Andorra si hay sospecha de lesión medular, tienen una unidad multidisciplinar. Existe apoyo psicológico desde el momento en el que llegan. Y algo importantísimo. Vall d'Hebron es el primer centro del Estado con un equipo experto que opera lesionados agudos todos los días del año, ya que la cirugía en las primeras 24 horas tras sufrir el accidente incrementa las opciones de mejora.

Un gran esfuerzo que merece la pena. Una cirugía de raquis o columna vertebral mueve a una decena de profesionales entre cirugía, enfermería, anestesia, neurofisiología, celadores y médicos rehabilitadores. "Es algo que a nivel tanto nacional como internacional es muy importante", indica el doctor Segura.

Este mismo verano, la Sociedad Española de Columna Vertebral (GEER) denunciaba que las consecuencias de una lesión medular son profundas: el 60% de los pacientes crónicos dependen de una silla de ruedas, y más del 97% de los casos presentan discapacidad completa si no se interviene adecuadamente desde el inicio. Sin embargo, en una lesión en la que la rapidez de intervención es críticasolo el 28% de los casos son operados en las primeras 24 horas tras el trauma, con una enorme variabilidad entre comunidades autónomas.

Nueva vida

Al Hospital de Parapléjicos de Toledo llegan los pacientes cuando, tras pasar por hospitales como el catalán, ya han superado la fase aguda y toca enfrentarse a largos meses de rehabilitación. El tiempo varía en función de esa lesión. Si es completa o incompleta. De media, unos seis meses. Hasta el momento, en el centro manchego ha habido un ingreso, de un varón a causa de una mala zambullida. Por eso, cuando se le pregunta por tendencia, el doctor Ramiro Palazón, jefe de Rehabilitación, habla de una tendencia oscilante. El año pasado, hubo tres casos -el anterior, seis- todos varones, de 25, 46 y 55 años, procedentes de Alicante, Valladolid y Madrid. Todas las lesiones se produjeron a nivel cervical, de ellas dos tetraplejias completas.

Es algo que la mayor parte de las veces se puede prevenir. Ahí ya no puedes decir: ¡qué mala suerte!'

Doctor Ramiro Palazón

"Las campañas de prevención hechas desde los hospitales o desde las asociaciones de lesionados llevan unos 20 años", señala Palazón. Y han ayudado. Existe más conciencia. También las normativas imperantes desde hace ya tres décadas, y que se han ido modificando con el tiempo, que tienen las piscinas de tener todo el perímetro marcado con la profundidad que tienen. Fuera de esos recintos, apunta que cada vez hay más sitios donde se cuelga el cartel de 'prohibido tirarse'. Eso sí, señala el doctor, se llega hasta donde se puede. Hay zonas, como un lago, o un acantilado, donde es difícil controlar.

Insiste: una zambullida imprudente puede cambiar una vida en segundos. La zona cervical es especialmente vulnerable en este tipo de lesiones medulares. "Lo que se produce es que tienes un golpe directamente con la cabeza con lo cual puedes tener un traumatismo craneal o si no, una fractura cervical, tanto por el mismo golpe o porque se echa demasiado para atrás la cabeza y, de echarse tan para atrás, también se rompen las vértebras cervicales", explica.

"Cuando es por una zambullida mucho más de la mitad de las lesiones son completas y eso quiere decir que por debajo del nivel de la lesión no hay nada ni movilidad, ni sensibilidad, ni nada de nada. Es algo que la mayor parte de las veces se puede prevenir. Ahí ya no puedes decir: '¡qué mala suerte!'. Por eso nuestro objetivo son cero ingresos", zanja el doctor Palazón.

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