Célula nazi Castelló
Anatomía de un fanático: "Cuando a los 20 años dice Heil Hitler ya es tarde"
El reciente desmantelamiento de la célula nazi "The Base" en Castellón ha encendido las alarmas sobre el resurgimiento del terrorismo de extrema derecha y la facilidad con la que ocurren los procesos de radicalización en la era digital

El líder de la célula nazi de The Base, detenido en Castelló esta semana, en la retirada de una cruz franquista en 2023 / Levante-EMV
Gonzalo Sánchez
“¡Que os cuelguen de la soga hijos de puta! ¡Os pasaremos por encima como en el 36 cabrones!”. Un joven lleno de rabia y con los ojos inyectados por el odio grita mientras operarios del ayuntamiento de Castelló retiran una cruz franquista de un parque de la ciudad. Va vestido con una sudadera negra con una cruz gamada y pantalones militares. En un momento un chaval se acerca a él y trata de calmarle, pero el nerviosismo y la rabia acumulada traspasan la pantalla. El joven supura odio por cada poro del cuerpo. Era 2023, y el actual líder de la célula terrorista nazi “The Base”, detenido esta semana en Castelló, tenía solo 22 años.
“Me dio mucha pena porque me veo reflejado en él”. David Saavedra es un militar español y exmiembro de grupos neonazis durante 20 años que actualmente se dedica a dar charlas para evitar procesos de radicalización y fanatismo como el que él vivió. “Casualmente había oído del chico. Un profesor de su instituto me llamó para ver si podía hablar con él, pero Valencia me pilla lejos y no pude. Me dijo que era un chico normal, que no era un liante ni especialmente violento, sino tranquilo, con poca sangre. En definitiva, un buen chico que ni siquiera era problemático. Curiosamente al principio, cuando era más joven, tiró por el otro lado, con temas de anarquía y comunismo, pero en los últimos años fue virando sin freno, hasta que salió del instituto y le perdió la pista”, cuenta Saavedra. Más allá de la caricatura ¿Qué lleva a un chaval de 24 años de Onda a convertirse en un terrorista nazi?
“Hablando con conocidos suyos me dijeron que se le había ido la cabeza mucho. Seguramente la pandemia tuvo algo que ver… y al final llegó al punto que llegó”, cuenta Saavedra. “Habría que hablar con este chaval. A mí me gustaría mucho poder sentarme ante él y charlar. Interesarme por su adolescencia, por sus inquietudes… cada uno tiene sus detonantes para la radicalización”, cuenta.
El turbo de la radicalización
Cuando observamos el caso del terrorista de Onda es fácil caer en prejuicios, pero es crucial ir más allá del momento de la detención. David Saavedra subraya que este chaval aceleró el proceso de fanatización de manera inaudita; mientras que a él le costó años llegar a ese nivel de extremismo violento “a los 31 o 32”, este joven "metió el turbo". Esto es precisamente el nuevo reto para las autoridades: la radicalización violenta, que antes tomaba años, puede ocurrir en uno solo gracias a las burbujas de las redes sociales.
El problema, afirma Saavedra, es que "cuando alguien a los 20 años dice Heil Hitler ya es tarde". Para ese momento, la persona ya ha completado su proceso de fanatización. Es necesario saber leer las señales antes, pero cada vez es más complejo.
El aceleracionismo y “La Base” del terror
El grupo desmantelado no era una formación nazi tradicional, sino que se inscribe en la peligrosa corriente del aceleracionismo, un movimiento investigado por las policías europeas que se popularizó en Estados Unidos a partir de 2018 y se ha extendido rápidamente gracias a la realidad del terrorismo digitalizado y global.
Según explica Miquel Ramos, periodista especializado en movimientos de extrema derecha, el objetivo del aceleracionismo es "acelerar la caída del estado mediante acciones terroristas o que provoquen daños a sus infraestructuras". La meta final es generar una situación de colapso y desborde que empuje a la sociedad a la "guerra racial" contra los que consideran los "enemigos naturales del hombre blanco".
"The Base" no solo propugna la violencia, sino que defiende un cambio demográfico radical a través del terror. Ramos señala que también propusieron la creación de "etnoestados" de solo hombres blancos en el norte de EE UU , una idea que tiene su origen en los años 60 y 70 cuando se promovían las ideas del "separatismo blanco".
Laura Méndez, politóloga experta en radicalización y terrorismo explica que The Base significa lo mismo que Al Qaeda (La Base en árabe) y de hecho se inspira en la estrategia yihadista: bajo coste y alto impacto. No necesitan grandes estructuras ni muchos miembros; buscan generar el mayor daño posible a través de células pequeñas o muy pequeñas, enfatizando la autonomía local y la figura del "lobo solitario". Como explica Méndez, la diferencia con otros terroristas como Anders Breivik (inspirado por el choque de civilizaciones) es que los aceleracionistas dan un paso más allá, buscando el colapso absoluto, no solo influir en la política. Otro punto relevante que destacan, tanto Saavedra como Méndez, es que los procesos de radicalización yihadista y neonazi son muy parecidos.
Breivik primero detonó un coche bomba en el distrito gubernamental de Oslo, matando a ocho personas, para luego desplazarse a la isla de Utøya, donde, vestido de policía, asesinó a tiros a 69 personas, en su mayoría adolescentes en un campamento juvenil. Otro ejemplo de "lobo solitario" que emula "The Base" es el del atacante de las mezquitas de Christchurch (Nueva Zelanda). Este supremacista blanco atacó en marzo de 2019 dos mezquitas (Al Noor y Linwood) durante la oración del viernes, asesinando a 51 personas e hiriendo a 49.
La ceguera digital
Méndez remarca que antes era necesario un "agente radicalizador principal" (un mentor, un imán, un líder físico) para introducir a un joven en el extremismo, la dinámica actual es la de la auto-radicalización. La radicalización se produce "por pares" o individualmente, simplemente consumiendo contenidos en el entorno digital. El gancho inicial puede ser narrativas antisistema o conspiracionistas, atrayendo incluso a jóvenes que ni siquiera están fuertemente ideologizados en la extrema derecha. "Un joven se puede radicalizar solo, sin ayuda de nadie", cuenta.
El caldo de cultivo se facilita cuando la desinformación y las conspiraciones logran normalizarse en el debate público. Un claro ejemplo es la Teoría del Gran Reemplazo. Antes marginal y propia de la deep web, ahora es una idea que, aunque no se nombre explícitamente, se introduce constantemente en las noticias y en los discursos políticos, pasando a ser una "puerta de entrada" al mundo ultra. Miquel Ramos y Laura Méndez coinciden en que cuando estas ideas "traspasan el fanzine neonazi" y se convierten en recursos habituales de partidos o influencers, el discurso de odio se normaliza,. Esto permite que el extremismo de derecha se legitime ante la sociedad, presentándose no como odio, sino como una reacción civil espontánea o incluso sentido común, lo cual es extremadamente peligroso.
Saavedra ironiza con la situación: " Nosotros éramos nazis cuando no estaba de moda como ahora. Es un escenario que yo nunca creí que fuese posible. O sea, yo me había acostumbrado al discurso de que, como 'nosotros' éramos los que que teníamos razón y el sistema lo sabía, pues nos mantenía marginados. Pero ahora ves que es todo al revés, qué es lo que está de moda, qué es lo que se lleva, que es lo que triunfa, que es incluso lo premian los algoritmos".
El mecanismo de las sectas y el rechazo a la evidencia
Los procesos de radicalización tienen puntos en común con el ingreso en sectas: se produce un aislamiento del mundo exterior, la verdad del entorno extremista se vuelve absoluta e incuestionable, y se desarrolla un fuerte sentimiento de pertenencia.
Pero, ¿Cómo se detecta que una persona ha cruzado el umbral ideológico? El signo más preocupante, según Méndez y Saavedra, es cuando, ante la presentación de evidencia objetiva o hechos que niegan un prejuicio o creencia, el individuo instala la negación y se vuelve incapaz de reconocer que está equivocado. Esta persona vive en la percepción de "la posesión de la verdad", sintiéndose superior por conocer algo que "los demás ignoran o que les oculta el poder".
El discurso de la extrema derecha se basa en construir un marco mental de "nosotros contra ellos" donde no existen los grises. "Para un radical, la moderación es traición, y ven a un socialdemócrata o a un conservador tradicional como igual de desleales", cuenta Saavedra.
La lucha contra la metástasis social
La realidad digital ha provocado que esta radicalización acelerada sea indetectable. "Antes para llegar a ese punto tenían que pasar años, ir a manifestaciones, a conciertos, a actos... E inevitablemente en algún momento te fichaba la policía. Ahora no. Estamos viendo casos de chavales que se radicalizaron en casa en menos de un año. Son indetectables y ese es el reto de las fuerzas del orden", explica David Saavedra.
Ante esta radicalización acelerada e indetectable ¿Cómo puede actuar la sociedad? En primer lugar -explica Ramos- es crucial evitar el error inicial: no se deben considerar estos discursos como opiniones legítimas o parte del menú democrático. La democracia no debe ser una "carcasa vacía" y debe rechazar el cuestionamiento de los derechos humanos y libertades.
A nivel individual, la intervención requiere un esfuerzo titánico y una estrategia contraria a la intuición. Si un amigo o familiar está entrando en la dinámica radicalizada, la reacción natural de enfado o de atacarlos con odio y rabia es precisamente lo que alimenta su motor. "Esa reacción es lo que ellos esperan," afirma Saavedra, "es un poco como si le haces un masaje de, ‘Oh, sí, insúltame más, por favor’. El odio les refuerza la idea de que están en lo correcto y que el que está fuera es imbécil".
Romper la "niebla mental"
La única forma de romper esa "niebla" mental es a través de la paciencia y, sobre todo, mediante la duda y las preguntas, no las afirmaciones. "Hay que simular un interés genuino, que te explique cómo se siente e ir haciéndole preguntas sobre todo, tratando de que él mismo dude",cuenta Saavedra.
No obstante, no hay que perder de vista de que las condiciones materiales de la juventud (incertidumbre laboral, vivienda inasequible) generan una rabia legítima que es canalizada por estos discursos que ofrecen respuestas sencillas, sin necesidad de recurrir a ataques o humillaciones. En este punto inciden tanto Saavedra como Ramos.
La prevención educativa es vital para Méndez porque, como sociedad, "no estamos preparados para filtrar la desinformación y el potencial radicalizador de estos discursos". El camino para combatirlo no está claro. Lo único certero es que, para evitar que la metástasis se extienda, se requiere una acción diferente, y no solo mejor. Como en el ajedrez, un movimiento equivocado puede fortalecer al adversario, y hoy, el extremismo neonazi está jugando con las fichas de nuestra propia polarización y vacío social.
- Sin pescado fresco a partir del lunes: Los pescadores andaluces se suman al paro y amarran la flota contra la UE
- Los alquileres de viviendas cambian en Andalucía desde el 24 de enero: la nueva ley suprime el depósito oficial de fianzas
- Sueldazo de la ONCE: Resultado del sorteo de este sábado 17 de enero de 2026
- Funcionarios de la Junta de Andalucía trabajando a 13 grados: 'Los compañeros van con los plumas puestos
- Nos tendremos que mudar a un hotel
- María Pombo abre el primer local de Sevilla de su negocio de tortillas de patatas 'La Martinuca'
- Lotería Nacional: Resultado del Sorteo Extraordinario de los Niños de San Ildefonso del sábado 17 de enero de 2026
- Condena firme por el caso ERE: prisión y multa millonaria para Ángel Rodríguez de la Borbolla