Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Defense & Tech Summit 2026

La emergente industria de la Defensa abre sus puertas a las pymes: "Hay sitio para todos"

Desde pellets de acero para la fabricación aditiva a soluciones de "smart cities" aplicadas la seguridad: empresas muestran en Gijón su salto a la fabricación para el Ejército

Público asistente al Defence & Tech Summit en Gijón

Público asistente al Defence & Tech Summit en Gijón / Ángel González

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Pablo Castaño

"En los proyectos de la industria de la defensa hay sitio para todos, para las grandes empresas, pero también para las pymes, para las startup, para las universidades y para los centros tecnológicos”. Lo afirmó el coronel Carlos Sánchez Ledesma, jefe del Área de Estrategia y Coordinación de la Subdirección General de Estrategia Industrial del Ministerio de Defensa durante la apertura del Defense & Tech Summit 2026, que reúne en Gijón durante dos días al ecosistema empresarial de la defensa en España.

“Las pymes ven en la Defensa una oportunidad, pero cuesta abrir la puerta”, señaló Susana Pascual, fundadora de PixelsHub y del Defence & Tech Summit, que tiene como uno de sus objetivos poner en contacto a las grandes empresas tractoras del sector, como pueden ser en el caso de Asturias Indra o Santa Bárbara Sistemas, con las pymes con tecnologías duales, compatibles para el ámbito civil y militar. “Esa soberanía operativa está aquí representada”, señaló Susana Pascual después de que la vicealcaldesa de Gijón, Ángela Pumariega, señalara que Gijón es una “ciudad de oportunidades”.

En el congreso participan varias empresas que han cruzado recientemente la puerta que da acceso a la industria de la Defensa al calor de los planes para ampliar las capacidades del Ejército. Es el caso de la empresa tecnológica zaragozana Libelium, especializada en prestar soluciones “smart cities” (sus dispositivos controlan los nodos de afluencia de personas en ciudades como Gijón) y que ahora, con la misma tecnología adaptada, participan en proyectos para las Fuerzas Armadas en temas de lectura espectral para la seguridad. “Nos adaptamos para subir ese escalón que requiere la industria de la Defensa”, señaló Ana Lodeiro, responsable de Smart Cities de Libelium, que también destacó la importancia de la colaboración público-privada para dar ese salto y la cooperación entre empresas.

Marcos Coto, miembro de comité de dirección de The Next Pangea, apuntó que el nacimiento de esta empresa asturiana (es una "spin-off") impulsada por el gigante del acero ArcelorMittal está vinculado a una visita de responsables del Ministerio de Defensa a las instalaciones de la multinacional siderúrgica en Asturias. “En una industria civil vieron grandes oportunidades para trabajar en el ámbito de la Defensa", señaló Coto. Hoy The Next Pangea fábrica, por ejemplo, pellets de acero como materia prima para la impresión aditiva. “Tenemos el mayor atomizador del mundo y podemos aportar soberanía a nuestras Fuerzas Armadas para no depender de China”, destacó Coto.

El economista Carlos Ruiz Fonseca, miembro de la comisión de Seguridad y Defensa de la patronal CEOE, destacó que las startup tienen pocos recursos, pero son “más flexibles para adaptarse a los cambios” que requiere el salto a la Defensa. Resaltó que en el sector se ha producido un “boom” precisamente por la disponibilidad de recursos y que la colaboración público-privada es clave para que la financiación llegue a toda la cadena de valor y para que la Defensa contribuya a “la reindustrializacion y vertebracion de las comunidades autónomas”.

El coronel Carlos Sánchez Ledesma, jefe del Área de Estrategia y Coordinación de la Subdireccion General de Estrategia Industrial del Ministerio de Defensa, destacó que el plan industrial de tecnologías de la Defensa en España aprobado para dar respuesta a los requerimientos de la OTAN está dotado con más de 10.400 millones de euros. “Estamos ante un ciclo inversor a largo plazo”, destacó. No obstante, reconoció que en el sector de la industria militar “hay una concentración muy grande” y que de las 780 empresas que están en el registro de Defensa, con una facturación de más de 10.000 millones de euros y 36.000 empleos directos, solo 40 concentran el 90 por ciento de la facturación. “Queremos que esas grandes como Indra o Escribano traccionen y que llegue a toda la cadena de valor y por ello en los grandes proyectos de los planes de modernización (PEM) hay herramientas de participación de pymes para que baje el dinero a toda la cadena”, señaló Sánchez Ledesma.

El coronel destacó cómo los tres grandes retos para la industria de la defensa española “producir a tiempo” para cumplir con los mandatos de la OTAN, avanzar en innovación “porque quedarse atrás es perder la guerra”, y profundizar en la “internacionalización”, en la cooperación con otras empresas de la UE para ser interoperables.

Suscríbete para seguir leyendo

Fuente: La Nueva España

Tracking Pixel Contents