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Caso Rubiales

Jorge Vilda, cesado

El ya ex seleccionador de fútbol femenino, no contaba con el respaldo de las jugadoras

05 sep 2023 / 17:13 h - Actualizado: 05 sep 2023 / 18:07 h.
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  • Jorge Vilda que ha sido destituido como director deportivo y seleccionador femenino / (RFEF). EFE/Sergio Pérez
    Jorge Vilda que ha sido destituido como director deportivo y seleccionador femenino / (RFEF). EFE/Sergio Pérez

Jorge Vilda ha sido destituido como técnico de la selección española femenina, que se proclamó campeona del mundo hace tan solo dieciséis días en Sídney, informó la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).

Vilda, de 42 años y que tenía uno más de contrato, llevaba en el cargo desde el 30 de julio de 2015, cuando sustituyó a Ignacio Quereda. Fue el cuarto técnico de la selección femenina tras Rafael Muga y Teodoro Nieto.

El pasado 26 de agosto, once componentes del cuerpo técnico de la selección española femenina, entre los que no estaba Jorge Vilda, pusieron sus cargos a disposición de la RFEF en apoyo a Jenni Hermoso y al resto de las jugadoras internacionales tras los hechos protagonizados al acabar la final mundialista por el presidente Luis Rubiales, que se tocó los genitales en el palco de autoridades señalando, según afirmó, a Vilda y besó en la boca a la jugadora del Pachuca mexicano.

Un día antes, tras la Asamblea General Extraordinaria de la RFEF en la que Luis Rubiales anunció que no iba a dimitir e incluso ofreció la ampliación del contrato a Vilda, las 23 campeonas del mundo y otro nutrido grupo de futbolistas anunciaron su renuncia a seguir acudiendo a las convocatorias de la selección mientras Luis Rubiales se mantuviera como presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).

“Después de todo lo sucedido durante el Mundial Femenino, queremos manifestar que todas las jugadoras que firman el presente escrito no volverán a una convocatoria de la Selección si continúan los actuales dirigentes”, indicaron en un comunicado.

Jorge Vilda, tormento, cielo y despido

Jorge Vilda ha pasado en apenas quince días de tocar el cielo con los dedos como campeón del mundo a firmar su despido tras ocho años en el cargo.

El despido de Vilda cierra una de las brechas abiertas en la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) por todo los sucedido al término de la final del Mundial en Sídney y constata lo que el presidente interino del organismo, Pedro Rocha, dejó entrever hace unos días al confirmar la continuidad de Luis de la Fuente en la absoluta masculina y decir que tenía que hablar con Vilda.

Su actitud, cuando el comportamiento de Luis Rubiales en el palco y en el podio por el beso con Jenni Hermoso ya estaba en entredicho, y los aplausos que brindó al todavía presidente días después en la asamblea federativa, cuando anunció que no iba a dimitir, dejaron prácticamente cerrado su cese.

De nada sirvió que al día siguiente de esto lamentara el comportamiento impropio de Rubiales y que haya empañado el mayor éxito del fútbol femenino español, campeón del mundo tras ganar a Inglaterra la final del pasado día 20 por 1-0. Antes de ese mensaje, su cuerpo técnico ya le había dejado solo. Once de sus colaboradores ya habían pusieron sus cargos a disposición de la RFEF.

Por paradojas del destino y sin levantar la voz, Vilda pasó en apenas horas de héroe a Villano. Su mayor éxito deportivo ha sido su gran condena. La victoria en el Mundial, que parecía su gran argumento para silenciar las voces críticas cuando quince jugadoras pidieron tras la Eurocopa de 2022 cambios para volver a ir con el equipo, se ha vuelto totalmente en su contra.

El técnico tuvo que incorporar entonces a jugadoras nuevas, muchas de las cuales ahora son campeonas del mundo como él, junto a otras que volvieron, como Jenni Hermoso, pero él ya no es seleccionador.

Su despido pone fin a una etapa iniciada en 2015 para sustituir a Ignacio Quereda, con la experiencia de haber dirigido a la selección sub-19 desde 2014, y, anteriormente, desde su llegada al RFEF en 2010, a la sub-17. Con ésta ganó dos Eurocopas, dos subcampeonatos europeos, un bronce mundial y un bronce europeo y logró un subcampeonato del mundo.

Madrileño de 42 años, Vilda creció entre fútbol y con su padre como gran espejo. Ángel Vilda fue preparador físico de Johan Cruyff durante su etapa en el Barcelona, y de Juup Heynckes en el Real Madrid de la séptima Copa de Europa, entre otros equipos.

Antes de terminar la carrera de Educación Física recibió una llamada de Rafa López, su exentrenador en categorías inferiores del Real Madrid y le presentó un proyecto en el Canillas, un modesto club de base del madrileño barrio de Hortaleza y desde el que dio el salto a la RFEF.

Al frente de la selección absoluta desde 2015 disputó la Eurocopa 2017 de Países Bajos, en la que el equipo logró pasar a cuartos de final por tercera vez en su historia, pero cayó eliminado frente a Austria, tras una tanda de penaltis después de un empate a cero.

En la clasificación para el Mundial femenino de Francia 2019, España, además de lograr el billete, marcó 25 goles y solo encajó dos. Ya en la fase de grupos de la competición ganó su primer partido en un Mundial absoluto ante Sudáfrica, con goles de Jenni Hermoso y Lucía García, y pasó por primera vez a octavos de final. El cruce con Estados Unidos forzó la vuelta a casa.

En la Eurocopa 2022 España llegó hasta los cuartos de final contra Inglaterra, pero tras el empate a uno en el tiempo reglamentario las inglesas se metieron en las semifinales y después se llevaron el título.

Al reciente Mundial y con calma aparente en el equipo, al que volvieron jugadoras como la doble Balón de Oro Alexia Putellas, Jenni Hermoso, Aitana Bonmatí o Mariona Caldentey, España llegó tras una fase de clasificación inmaculada.

En Nueva Zelanda ganó a Costa Rica (3-0), goleó a Zambia (5-0), pero perdió con Japón (4-0), por lo que acabó segunda del Grupo C.

Las posteriores victorias sobre Suiza (5-1), Países Bajos (2-1) y Suecia (2-1) metieron al equipo en la final, en la que un gol de la madridista Olga Carmona frente a Inglaterra llevó a España a lo más alto del podio.

Alcanzar la gloria fue antesala de una crisis institucional inimaginable, que al final se ha llevado por delante al seleccionador que ha convertido al equipo en campeonas del mundo.