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Actualizado: 12 feb 2024 / 18:35 h.
  •  La válvula tricúspide es una de las cuatro que regulan el flujo sanguíneo a través del corazón.
    La válvula tricúspide es una de las cuatro que regulan el flujo sanguíneo a través del corazón.

Los servicios de Cardiología de los hospitales Virgen del Rocío de Sevilla y Reina Sofía de Córdoba han organizado la segunda edición del curso práctico centrado en el intervencionismo complejo de la válvula tricúspide, una de las cuatro que regulan el flujo sanguíneo a través del corazón. Se trata de encuentro formativo que ha vuelto a generar gran expectación y que reúne durante dos jornadas de trabajo a más de 100 especialistas de España y Portugal en imagen cardíaca y Hemodinámica.

En esta ocasión, el encuentro centra su atención en la consolidación de estas técnicas dividiendo el contenido en cinco grandes bloques. La mayor parte de la formación tiene carácter práctico, con la programación de tres casos de pacientes con insuficiencia tricúspide severa, que se han realizado en el Hospital Reina Sofía y un cuarto retransmitido en directo desde Oviedo, según ha informado la Consejería de Salud y Consumo en una nota.

El jefe de Cardiología del Hospital Universitario Virgen del Rocío, José Díaz, ha explicado que "la afectación de la válvula tricúspide es una patología muy prevalente que afecta a enfermos en los que la única alternativa hasta ahora era una cirugía cardíaca de un riesgo al menos moderado. Dejada a su evolución, los enfermos presentan síntomas de insuficiencia cardíaca derecha (cansancio e hinchazón a veces extremos) y una elevada mortalidad a pesar de la medicación".

El tratamiento percutáneo de la insuficiencia tricúspide, complejo y en gran desarrollo, ofrece a estos pacientes una alternativa a través de una técnica segura. La unidad de Hemodinámica del Área del Corazón del Hospital Virgen del Rocío ha tratado a más 20 pacientes en los dos últimos años.

En estos casos, los especialistas han empleado la terapia percutánea de reparación borde a borde, "con buenos resultados de seguridad y eficacia, y una evidente mejoría clínica de los pacientes", ha señalado la consejería. "De hecho, durante el curso, se realizaron varios casos en vivo, uno de los cuales fue un paciente del Virgen del Rocío tratado por el equipo habitual del hospital sevillano pero en el contexto del curso, es decir, en una de las salas de Hemodinámica del Reina Sofía".

"Se trata de la segunda edición del curso que pretende ser un espacio de actualización entre especialistas que trabajan en este campo de la Cardiología Intervencionista y de la imagen cardiaca, a fin de seguir avanzando en la personalización de tratamientos, en la precisión de las intervenciones a través de la incorporación de las nuevas tecnologías de imagen que van surgiendo y que se pueden traducir en más opciones terapéuticas para determinados perfiles de pacientes que no tienen otra alternativa", ha subrayado el jefe de Cardiología Hospital Reina Sofía, Manuel Pan.

En esta línea, también han puesto de manifiesto, según la consejería, "el valor de que los servicios de Cardiología de estos dos grandes hospitales de tercer nivel y referentes en esta especialidad a nivel nacional se unan para fomentar la coordinación y homogeneizar los tratamientos, a través de la puesta en común de puntos de vista y experiencias de los y las especialistas".

Nuevos tratamientos

La válvula tricúspide se encarga de mantener la sangre fluyendo en la dirección adecuada a través del músculo cardíaco. Esta separa las dos cavidades derechas del corazón (aurícula derecha) de la cavidad inferior (ventrículo derecho).

Cuando no funciona correctamente, puede interferir en la dirección adecuada del flujo sanguíneo y obligar al corazón a trabajar más para llevar la sangre necesaria a los pulmones y al resto del cuerpo. Hasta ahora, el principal tratamiento para estos pacientes consistía en la medicación, pero gracias al avance en las técnicas y de la imagen, se abren nuevas posibilidades terapéuticas no quirúrgicas como el cateterismo.

Las técnicas de imagen y la evolución tan importante que han experimentado en los últimos años han llevado a los diferentes equipos de Cardiología a tener que actualizarse en este campo no solo para el diagnóstico, sino también en el procedimiento, ya que su papel es clave durante la intervención, mientras se realiza el cateterismo, guiando y aportando precisión y seguridad. Se trata de un área en absoluta expansión, ya que se estima que en los próximos años la patología de la válvula tricúspide aumentará, especialmente provocada como consecuencia de otras patologías como la insuficiencia cardiaca.