Ingeniería

La sevillana Savener se adjudica la mayor desaladora de Omán: suministrará agua potable a 2,5 millones de personas

 La compañía hispalense diseñará la totalidad de la ingeniería de la desaladora Ghubrah III, una planta que contará con una capacidad de producción de 300.000 metros cúbicos diarios

Recreación de la futura desaladora que Savener se ha adjudicado en Omán.

Recreación de la futura desaladora que Savener se ha adjudicado en Omán. / Savener

Clara Campos

Clara Campos

Antes de que cayeran las abundantes lluvias en Semana Santa que supusieron un respiro para agricultores, regantes, empresas de gestión metropolitana de agua o administraciones públicas, el papel que podían jugar las desaladoras para combatir la sequía en Andalucía estaba sobre la mesa, como la posibilidad de que Gobierno y Junta cofinanciaran el traslado de agua en barcos a las costas andaluzas para dar una solución a la emergencia climática.

Talento de Sevilla al mundo

Ahora parece que esta última opción ha vuelto al cajón aunque sea de manera provisional, dada la desaparición de la urgencia. Las propuestas de desaladoras sí están más aceleradas. En Andalucía hay empresas trabajando en este sector que llevan su talento a otros lugares del mundo donde la lucha contra la sequía es una constante por su ubicación y su realidad meteorológica. La ingeniería sevillana Savener es un ejemplo de ello. Recientemente, se ha adjudicado el proyecto de ingeniería para la desaladora más grande de Omán, denominada Ghubrah III.

Este proyecto destaca no solo por su magnitud, con una capacidad de producción de 300.000 metros cúbicos diarios y con capacidad de proveer agua potable a una población de aproximadamente 2,5 millones de habitantes, "sino por la eficiencia e innovación de las soluciones empleadas, marcando un hito significativo en el sector de la desalación a nivel global", destacan desde la compañía.

GS Inima, la concesionaria líder en el sector de la desalación y encargada del proyecto, ha confiado en Savener para llevar a cabo la ingeniería de este ambicioso proyecto. Esta adjudicación refleja la continuidad y el fortalecimiento de la relación entre Savener y GS Inima, quienes han colaborado previamente en varios proyectos, consolidando un historial de éxito en el desarrollo de soluciones tecnológicas avanzadas y sostenibles para el sector del agua.

Oriente Medio

La desaladora de Ghubrah III se posiciona como una de las instalaciones más grandes y avanzadas de su tipo en el Oriente Medio y la más grande de Omán. Este proyecto no solo subraya el compromiso de Savener con la excelencia en ingeniería y la innovación tecnológica, sino que también destaca su capacidad para ejecutar proyectos complejos que requieren un alto nivel de especialización y precisión.

La selección de Savener para este proyecto "es un testimonio del reconocimiento internacional a su experiencia y a la calidad de sus soluciones en el desarrollo de proyectos, estableciendo nuevos estándares en la industria de la desalación y reafirmando su posición como un actor clave en la promoción de tecnologías sostenibles a nivel mundial", destaca la compañía.

"Nos sentimos profundamente honrados por haber sido elegidos para desarrollar la ingeniería de la desaladora más grande de Omán, un proyecto que marca un hito significativo en nuestra trayectoria. Este es el resultado de la sólida relación y la excelente coordinación entre nuestros equipos, así como de nuestro compromiso con la calidad y el servicio personalizado. Este logro subraya nuestra capacidad para integrar y colaborar estrechamente con nuestros clientes, fortaleciendo aún más nuestra posición en el sector", ha declarado Aurelio Pérez, CEO & Managing Director de Savener. 

Barka V, otro proyecto en la zona

La ingeniería sevillana cuenta con otros proyectos en la zona. De hecho, ha realizado recientemente el diseño, la ingeniería básica y de detalle de la planta desaladora Barka V, ubicada a 58 kilómetros al oeste de la capital, Muscat (Omán), con una capacidad de 100.000 metros cúbicos al día y que suministrará de agua potable a una población de 800.000 personas. Se trata de una desaladora que utiliza la tecnología de ósmosis inversa para desalar.

El proceso de ósmosis inversa consiste en aplicar a muy alta presión (80 bar) sobre una solución de agua salada y hacerla pasar a través de una membrana semipermeable cuya función es permitir el paso del disolvente (el agua) a través suya, pero no el soluto (las sales disueltas). Actualmente es el sistema de desalinización de agua más extendido y utilizado en el mundo. Paraa desarrollarlo, se han empleado en total de más de 60.000 horas de ingeniería.