Todo lo que necesitas saber para disfrutar de los últimos días de Icónica Santalucía Sevilla Fest

Esta quinta edición del festival se ha convertido en una experiencia 360 en la que el público sevillano ha encontrado música, gastronomía, ocio y sostenibilidad

Vista aérea de la Plaza de España de Sevilla durante Icónica Santalucía Sevilla Fest / El Correo

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Irene Cabello

Icónica Santalucía Sevilla Fest continúa reforzando su posición como uno de los grandes eventos musicales del panorama nacional e internacional. El festival ya ha reunido en la emblemática Plaza de España a artistas de la talla de Justin Timberlake, Pet Shop Boys y Chayanne, protagonistas de algunos de los conciertos más multitudinarios y aclamados hasta la fecha.

Lo de siempre como nunca jamás contado

También han dejado huella actuaciones como la de Emilia, que deslumbró con una puesta en escena arrolladora, o las de Rigoberta Bandini, Leiva, Black Coffee, Mëstiza y Maná, esta última especialmente celebrada por el público sevillano, que vibró con cada uno de los grandes éxitos de la banda mexicana.

El compromiso del festival con el talento nacional y andaluz sigue siendo uno de sus ejes fundamentales, con una programación que ha incluido a Zahara, Antoñito Molina, Los Caños, Abraham Mateo, Juan Amodeo o Antílopez, entre otros.

A pocos días de poner el broche de oro con Kylie Minogue (14 julio), el cartel ha mantenido el listón bien alto con nombres tan relevantes como Megadeth, Bosé o Cypress Hill, quienes ya se subieron al escenario de la Plaza de España en el ecuador del festival.

"Artistas icónicos en un espacio icónico"

Javier Esteban, director Icónica Santalucía Sevilla Fest / El Correo

En esta ocasión, hablamos con Javier Esteban, director del festival, que vive estos días con un ritmo frenético cuidando con mimo cada detalle de los conciertos. Nos cuenta cómo ha sido el camino recorrido, los retos de esta edición y su visión del futuro de Icónica Santalucía Sevilla Fest como referente cultural europeo.

Icónica Santalucía Sevilla Fest cumple cinco años. ¿Qué balance haces de esta evolución?

Estamos muy satisfechos con el balance que hacemos hasta ahora. Soñábamos con alcanzar los resultados que estamos consiguiendo, pero sinceramente, no esperábamos lograrlos en tan poco tiempo. Hoy por hoy, somos el festival de ciclo que más entradas vende en toda España.

En 2021, las estadísticas no jugaban a nuestro favor: seguían vigentes las restricciones por la pandemia, los desplazamientos eran limitados, y, aun así, el porcentaje de asistentes procedentes de Sevilla y Andalucía no superó el 21%. Ese dato, lejos de desanimarnos, nos empujó a seguir creciendo.

Una de las claves de este crecimiento ha sido el eclecticismo de nuestro cartel. Aunque Icónica Santalucía Sevilla Fest tiene como eje central la música, buscamos ir más allá: generar una conexión con el patrimonio cultural y medioambiental del Parque de María Luisa, así como con la gastronomía local. Queremos demostrar que es posible vivir un verano diferente en la ciudad, sin necesidad de escapar cada fin de semana a la playa.

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El Correo

¿Qué retos ha supuesto mantener y hacer crecer el festival en un espacio tan emblemático como Plaza de España?

Cuando nos planteamos lanzar este proyecto, uno de nuestros objetivos principales era atraer a otros promotores a Sevilla. Nos enfrentábamos a dos grandes hándicaps: por un lado, la ciudad no tenía una tradición fuerte de venta de entradas para este tipo de eventos, y por otro, las altas temperaturas del verano (precisamente cuando se concentran la mayoría de las giras) dificultaban la organización.

Competimos con festivales de costa, pero entendimos que nuestro valor diferencial debía estar en otro lugar: Sevilla es una de las ciudades con mayor número de monumentos y bienes culturales de España. Poner en valor ese patrimonio era un reto ambicioso, pero teníamos claro que era el camino.

Un marco incomparable para emocionar hasta al último de sus asistentes / El Correo

¿Qué sello personal tiene el festival?

Esa intención la marcamos desde el cartel, apostando por artistas que conecten directamente con el público local. Incorporamos nombres como O'Funk'illo, Reincidentes o Juan Amodeo, entre otros, con guiños pensados para que los artistas se sientan parte del festival y, sobre todo, para que el sevillano se identifique y se interese.

Además, somos uno de los festivales más accesibles económicamente de Andalucía. Hemos mirado mucho hacia dentro, hacia la ciudad, para vender el festival desde una perspectiva cercana y auténtica. Creemos que esa ha sido una de las claves del éxito: saber bailar con nuestras tradiciones.

Nuestro principal objetivo siempre ha sido que el sevillano disfrute y sienta el festival como suyo.

En la oferta gastronómica también buscamos reflejar esa identidad local. Por supuesto, hay opciones de comida rápida, pero también ofrecemos montaditos, pescaito frito y otras propuestas típicas que responden al gusto del sevillano, acostumbrado a comer bien en cualquier lugar.

Este año, además, damos un paso más al contar con dos propuestas de mesa y mantel de altísimo nivel: LaLola de Javi Abascal y Bonobo Restaurante, lo que refuerza nuestra apuesta por una experiencia gastronómica que esté a la altura del entorno y del público.

Zona de restauración en las inmediaciones del Parque de María Luisa / Niccolo Guasti

El cartel vuelve a reunir a grandes artistas nacionales e internacionales. ¿Cómo se articula esa programación y qué criterios se siguen?

Desde el primer momento concebimos el festival como un encuentro de artistas icónicos en un lugar icónico. Esa ha sido siempre nuestra filosofía.

Un ejemplo de ello es el concierto de Jean-Michel Jarre en Sevilla en 1993, que quedó grabado en la memoria colectiva de muchos sevillanos. Traerlo de vuelta fue, para nosotros, una forma de conectar con ese recuerdo tan potente. Sabíamos que iba a ser un concierto especialmente recordado.

Sevilla, a pesar de los tópicos, es una ciudad con una enorme diversidad musical. Aquí conviven desde Prodigy hasta Siempre Así. Además, es una ciudad profundamente rockera, y eso lo comprobamos con la acogida que tuvieron artistas como Scorpions, o este año apostando por Megadeth, una de las bandas más influyentes del metal, con un público muy fiel y numeroso.

¿Cómo se conjuga el respeto por el entorno con la espectacularidad de los conciertos?

La configuración de la Plaza de España es sencillamente magistral. Aunque el festival se desarrolla en este espacio único, en ningún momento se interviene directamente sobre el monumento.

Contamos con dos técnicos especializados en patrimonio que forman parte del equipo de Icónica Santalucía Sevilla Fest, y además trabajamos con una empresa externa de auditoría encargada de evaluar continuamente el estado de la plaza antes, durante y después del evento. Esta supervisión constante nos permite actuar con absoluta responsabilidad.

Hemos trabajado en la limpieza del estanque, llevado a cabo intervenciones eléctricas, y promovido la recuperación de elementos históricos, como la puesta en valor de las torres que, durante la Exposición del 29, funcionaban como faros. Queremos que nuestro legado no sea solo cultural y económico, sino también patrimonial.

Trabajamos codo con codo con la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Sevilla para mejorar cada año los protocolos. Juntos hemos desarrollado un manual de buenas prácticas que guía cada fase del montaje y desmontaje del festival. 

¿Qué papel juega esa experiencia 360 en la visión que tenéis del festival como un motor cultural y turístico?

Desde el principio tuvimos claro que no basta con usar la Plaza de España como escenario: hay que rendirle homenaje.

Por eso, el escenario de Icónica Santalucía Sevilla Fest se coloca en el centro, la iluminación envuelve todo el conjunto arquitectónico, y la plaza se convierte en parte activa del espectáculo. Toda la plaza cobra vida al ritmo de la música, se ilumina al son del artista, y el monumento deja de ser un fondo estático para convertirse en protagonista.

Para nosotros, la experiencia comienza mucho antes del primer acorde. Desde que entras al Parque de María Luisa, ya estás viviendo el preshow: el entorno, la posibilidad de sentarte a comer, disfrutar del lugar, sumergirte en una atmósfera única. Y al final, lo más valioso es escuchar a la gente salir diciendo: "He disfrutado de la Plaza de España como nunca antes".

¿Qué significa para ti este proyecto a nivel personal y profesional? 

Este es el proyecto de mi vida. Siempre soñé con hacer cosas en Sevilla, pero durante mucho tiempo me encontré con respuestas negativas por parte de los promotores. Sin embargo, hubo un recuerdo de mi infancia que se quedó conmigo para siempre y que, de algún modo, fue el origen de todo esto.

En 1989, siendo solo un niño, vine a la Plaza de España a ver la presentación de Curro, la mascota de la Expo’92. Éramos casi 60.000 personas, y aquel espectáculo de luz y color me dejó completamente fascinado. Desde entonces, tuve claro que algún día quería aprovechar ese mismo lugar para crear algo especial, algo que emocionara a la gente como me emocionó a mí aquella noche.

Con Icónica Santalucía Sevilla Fest, muchas cosas se alinearon. Y me reconforta pensar que quizá Sevilla tendrá algo que perdurará, que seguirá creciendo, y que celebrará su identidad desde un lugar tan simbólico como la Plaza de España.

¿Algún artista que eches de menos sobre el escenario del festival?

Es una pregunta que me hacen muy a menudo, y siempre me gusta enfocarla en artistas que ya no están entre nosotros, pero que dejaron una huella imborrable. Me hubiera encantado incluir nombres como Queen y Rocío Jurado, por ejemplo. Dos referentes absolutos, cada uno en su estilo, cuya fuerza escénica y conexión con el público traspasaron generaciones.

¿Qué aspiraciones tienes para el futuro del festival y su impacto en Sevilla?

Nuestro objetivo más ambicioso se centra en transformar a Icónica Santalucía Sevilla Fest sea una cita imprescindible en el calendario europeo, tanto para los artistas como para los visitantes. Aspiramos a que, del mismo modo que nadie quiere perderse Tomorrowland o Glastonbury, nadie quiera perderse Icónica Santalucía Sevilla Fest.

Queremos posicionarnos como un referente no solo musical, sino también en nuestra vertiente cultural, patrimonial y sostenible. Que el festival sea sinónimo de experiencia, de respeto por el entorno, de calidad artística, y de compromiso con el futuro.

Una experiencia 360 que cautivará tus cinco sentidos

Icónica Santalucía Sevilla Fest no es solo una cita con la música. Es una experiencia cultural completa, pensada para enriquecer a quienes la viven.

Cada edición del festival transforma la Plaza de España en un punto de encuentro donde la música convive con la gastronomía local, el arte y el respeto absoluto por un entorno patrimonial único. Aquí, asistir a un concierto es solo el comienzo: antes, durante y después de cada actuación, el público puede disfrutar de una propuesta diseñada para estimular todos los sentidos.

En Icónica Santalucía Sevilla Fest, lo de siempre se vive como nunca. Y eso es lo que lo convierte verdaderamente en una experiencia icónica.

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