Dos Hermanas ciudad de congresos: haciendas del siglo XVII como sedes de celebraciones y eventos corporativos
Patios, almazaras y jardines señoriales completan la oferta de grandes espacios y aportan a la ciudad localizaciones singulares para reuniones, celebraciones y eventos corporativos
Patio labor Hacienda Molinos del Maestre. / El Correo
Dos Hermanas avanza en su posicionamiento dentro del turismo de congresos y reuniones con una oferta que combina nuevas infraestructuras con uno de los recursos que mejor representan la identidad de la ciudad: sus haciendas históricas. Dos de ellas, la Hacienda de Villanueva del Pítamo y la Hacienda de los Molinos de Maestre, forman parte de esta propuesta como espacios capaces de acoger reuniones, celebraciones y eventos corporativos.
El municipio presenta así una infraestructura preparada para "adaptarse a cualquier tipo de congreso, debido a sus variadas tipologías de espacios a disposición de organizadores y asistentes". Patios, jardines, almazaras y señoríos convierten a Dos Hermanas en la alternativa perfecta con una historia que habla por sí misma.
No solo se trata de un escaparate cuidado: sino espacios con carácter propio que ya reciben encuentros, celebraciones y actividades profesionales, sin dejar de lado el respeto a su identidad y conservación.
Turismo, marca de ciudad y una estrategia que va más allá de un solo plan
Plan Turístico de Grandes Ciudades de Dos Hermanas (PTGC). / El Correo
El desarrollo de esta oferta se integra en una estrategia más amplia de ciudad, en la que confluyen distintas actuaciones municipales dirigidas a reforzar la planificación turística, la promoción económica y la proyección exterior de Dos Hermanas.
La Agenda Urbana de Dos Hermanas incorpora entre sus proyectos estratégicos el desarrollo de la planificación turística y la marca de la ciudad, entendiendo el turismo como una oportunidad para mejorar la competitividad y generar nuevas posibilidades de actividad económica. Esta planificación contempla tanto iniciativas propias del Ayuntamiento como actuaciones desarrolladas en colaboración con otras administraciones y agentes.
La propia Agenda Urbana incluye también entre sus proyectos la protección y puesta en valor de las Haciendas de Olivar y de su paisaje asociado, reconociendo estos conjuntos como parte del patrimonio de la ciudad y planteando la posibilidad de desarrollar nuevos usos compatibles con su conservación.
Dentro de esta estrategia, el Plan Turístico de Grandes Ciudades de Dos Hermanas (PTGC) constituye uno de los instrumentos que han permitido avanzar en la creación y promoción de nuevos productos turísticos. En este marco se desarrolla “Dos Hermanas, Recreo de Sevilla: Haciendas del Olivar”, concebido para poner en valor las haciendas, cortijos y espacios vinculados históricamente a la cultura del olivar.
Los Molinos de Maestre, Premios de Cultura “Europa Nostra” 2010
Fachada patio señorío Hacienda Los Molinos de Maestre. / El Correo
Estamos ante una de las haciendas más antiguas de Dos Hermanas y, una de las mejor conservadas de toda la provincia. El mérito es, en buena parte, de la restauración de la arquitecta María Cruz Aguilar, que junto a su equipo consiguió devolverle a Molinos de Maestre su verdadera esencia. Gracias a la sensibilidad patrimonial observada por la Familia Maestre, propietaria de la Hacienda desde el S. XVII, es que se hicieron estos trabajos de conservación, valiéndole al conjunto una mención especial en los prestigiosos Premios de Cultura “Europa Nostra” de 2010.
Sus instalaciones:
- El espacio Almazara tiene una capacidad de 392 personas.
- El salón de la Prensa dispone de una capacidad de hasta 200 personas.
- El salón Almazara dispone de 360 m2 de galería interior y 175 m2 para zona de baile y barras libres.
- Dispones de este espacio a tan solo 12 Km del centro de Sevilla.
El recinto se estructura en 2 patios centrales. Al primero y más antiguo, se accede por una portada barroca con un gran frontón. Alrededor se sitúan la almazara y las naves de molino, cubiertas con un sistema mudéjar de vigas de madera y tejas árabes que ha aguantado el paso del tiempo mejor que muchos edificios modernos. El segundo patio se abre tras otra portada barroca rematada con un azulejo del siglo XVIII. Aquí se levantan el señorío, una capilla y una torre mirador de 5 metros de altura.
Espacios versátiles para hospedar desde reuniones ejecutivas hasta presentaciones institucionales, firmas de convenios o ceremonias íntimas. Porque aquí no se alquila una sala, sino una experiencia con sello histórico.
Villanueva del Pítamo: de alquería árabe a campus universitario
Patio central de la Hacienda Villanueva del Pítamo. / El Correo
Si Molinos de Maestre presume de restauración premiada, Villanueva del Pítamo alardea de una historia con muchos capítulos. Con los siglos, apellidos como los Suárez de Meneses, Tellos, Monsalves e Hinestrosas fueron pasando la propiedad de mano en mano para permanecer desde el Siglo XIX bajo la custodia de la no menos notable familia Sánchez-Bedoya. Aunque con el paso del tiempo, la finca ha ido segregando terrenos que han aprovechado importantes instituciones como son la Universidad Pablo de Olavide o la Ciudad Deportiva del Sevilla F.C.
Capacidad máxima de 790 personas:
Salón Molino de los Ángeles: 450 m².
- Capacidad máxima 300 personas.
Salón Las Piletas: 250 m²
- Capacidad máxima 210 personas.
El caserío ocupa casi dos hectáreas entre edificios y jardines, y una avenida arbolada conduce hasta el primer patio, presidido por una escultura del Sagrado Corazón: un recibimiento con mucho más carácter que cualquier lobby de hotel. A la izquierda se levanta el señorío, un edificio de dos alturas que se renovó principalmente en torno a la Exposición Universal de 1929. Junto a este, se abre un recorrido por distintas salas multifuncionales para adaptarse a cualquier evento o celebración.
Una ciudad que no apaga las luces cuando acaba el congreso
Más allá de las salas y los patios, Dos Hermanas completa la jugada con lo de siempre, pero bien hecho: gastronomía, restaurantes y actividades de ocio para quienes se acercan al municipio por trabajo y acaban quedándose por gusto.